La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles se convirtió este jueves 18 de junio en el epicentro de la solidaridad con la celebración de la primera edición de Gala Esentia, el gran encuentro impulsado por la Fundación Vicente Ferrer para conmemorar su 30 aniversario en España. Una cita marcada por la emoción, el compromiso y la fuerza transformadora de la acción colectiva, que reunió a 500 asistentes, entre representantes institucionales, empresas colaboradoras y destacadas personalidades del mundo de la cultura, la comunicación y el deporte.
La gala, concebida como una celebración de la infancia y de quienes trabajan para protegerla, tuvo un objetivo claro: impulsar proyectos de educación, salud, nutrición, inclusión y protección infantil en algunos de los contextos más vulnerables del mundo, desde Sri Lanka hasta Mozambique, pasando por Nepal, Filipinas y Palestina.
La velada estuvo conducida por los actores Pablo Rivero y Leonor Watling, que imprimieron cercanía y ritmo a un acto que combinó testimonios, música y reconocimientos. Entre los asistentes se encontraban figuras como J. A. Bayona, Candela Serrat y Daniel Muriel, Estrella Morente, Fiona Ferrer, Nicolás Vallejo-Nágera, Esmeralda Moya, Manu Tenorio, Aymar Navarro o Mónica Martín Luque, además de la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. La directora general de la Fundación Vicente Ferrer en España, Luz María Sanz, subrayó el espíritu de la cita: “Gala Esentia es una oportunidad para juntarnos y poner en el centro lo verdaderamente importante: los derechos de la infancia”.
Rosana, el Coro infantil Talía y Marilia —fundadora de Ella Baila Sola— fueron algunos de los artistas que pusieron música a una velada inolvidable, en la que María José Llergo cerró la noche interpretando Ultrabelleza acompañada únicamente por un piano. Un broche íntimo y luminoso para una gala que celebró la fuerza de la solidaridad.
Un menú con alma, firmado por Mario Sandoval
La experiencia gastronómica fue otro de los grandes atractivos de esta gran noche solidaria. El chef Mario Sandoval, al frente del restaurante Coque y distinguido con dos estrellas Michelin, diseñó un menú exclusivo inspirado en la infancia, la memoria y el regreso a lo esencial. Un recorrido emocional por sabores y recuerdos que conectó gastronomía y compromiso social en una de las noches solidarias más destacadas del año.
ORIGEN: El viaje a Anantapur que emocionó a la gala
Uno de los momentos más significativos llegó con el bloque Origen, presentado por Cayetana Guillén Cuervo, embajadora de la Fundación. La actriz compartió con el público su reciente viaje a Anantapur, donde pudo conocer de primera mano el trabajo de la organización. Guillén Cuervo presentó además un adelanto del documental que ha realizado junto a la Fundación, un proyecto que refleja el impacto real de décadas de cooperación.
En el escenario conversó con Moncho Ferrer, director de Programas, y Vishala Ferrer, directora del Programa de Mujeres en la India. Juntos repasaron los orígenes de la organización, el legado humanista de Vicente y Anna Ferrer, los desafíos actuales de la cooperación internacional y el papel esencial de la infancia en la construcción de un futuro más justo. La conversación permitió recorrer algunos de los hitos más relevantes de los más de 55 años de trabajo de la Fundación y reivindicar la importancia de la acción colectiva.
ACCIÓN: Los Premios Esentia reconocen el humanismo y la solidaridad
El segundo bloque, Acción, estuvo dedicado a la entrega de los Premios Esentia, creados por el escultor Eduardo Pérez Cabrero y concebidos para homenajear a quienes transforman el mundo desde la empatía, la mirada y el compromiso.
Los galardonados de esta primera edición fueron cuatro referentes del humanismo y la solidaridad, cuyas trayectorias reflejan el espíritu de la Fundación. El Premio Esentia al Humanismo Nacional recayó en Iñaki Gabilondo, que recibió el reconocimiento de manos de J. A. Bayona. Visiblemente emocionado, el periodista compartió una reflexión que conmovió a la sala: “Me tiene muy atrapado el desánimo, pero ver esta gala y salir de aquí con este premio me hace volver a tener esperanza”.
En la categoría internacional, el Premio Esentia al Humanismo fue para la fotógrafa Cristina García Rodero, cuyo galardón entregaron Moncho Ferrer y Vishala Ferrer. Al recogerlo, destacó: “El mayor premio que he recibido ha sido trabajar para la Fundación Vicente Ferrer”.
El Premio Esentia a la Solidaridad Nacional reconoció la labor de Sara Crespo, que recibió el galardón de Luz María Sanz, directora general de la Fundación en España. La cooperante evocó una de las enseñanzas más recordadas de Vicente Ferrer: “Cualquier acción, por pequeña que sea, siempre llega a alguien”.
Por último, el Premio Esentia a la Solidaridad Internacional distinguió al equipo médico de Rural Development Trust, representado por el Dr. Praveen, quien recogió el reconocimiento de manos de Carles Coarasa.
EMOCIÓN: Los proyectos que cambiarán vidas
El tercer bloque, Emoción, estuvo dedicado a presentar los proyectos que recibirán los fondos recaudados a través de las entradas solidarias, la fila cero, las colaboraciones empresariales, las donaciones y la rifa solidaria. Estos recursos permitirán reforzar iniciativas en Sri Lanka, con programas de acompañamiento integral para menores en situación de vulnerabilidad; Nepal, con escuelas para niñas y niños migrantes; Palestina (Gaza), con espacios seguros para la infancia; Mozambique, con acciones de prevención del matrimonio infantil; y Filipinas, con proyectos educativos dirigidos a comunidades indígenas.
Gracias a estas iniciativas, miles de niñas y niños podrán acceder a educación, alimentación, protección y oportunidades reales de desarrollo en entornos marcados por la desigualdad.









