Richard y Alejandra Gere, las impresionantes fotos de su plan de buceo entre tortugas y bancos de peces


Son unos firmes defensores del mundo natural, que impulsan con su fundación


Alejandra Gere buceando© alejandragere
5 de junio de 2026 a las 20:05 CEST

La casualidad quiso que los caminos de Richard y Alejandra Gere se cruzaran, pero lo suyo fue mucho más que un flechazo. Ella misma lo define como "una conexión especial" que comenzó como una amistad y se fue transformando al darse cuenta de que son complementarios y conectan a todos los niveles: física, mental y espiritualmente. El matrimonio comparte la misma visión de la vida y un fuerte compromiso con el medio ambiente que los ha llevado a poner en marcha un proyecto muy personal. 

Alejandra Gere buceando© alejandragere

En el Día Mundial del Medio Ambiente, establecido el 5 de junio por la Asamblea General de las Naciones Unidas, Alejandra ha mostrado cómo nunca el estrecho vínculo que el protagonista de Pretty woman y ella tienen con el mundo natural. Lo ha hecho abriendo su impresionante álbum de fotos, que nos ha permitido verlos buceando con tortugas, moviéndose entre bancos de peces o viendo desde el barco a los delfines en su hábitat. Unos instantes mágicos que parecen sacados de una película y reflejan su lado más personal e intrépido, así como sus prácticas ecofriendly.

Richard Gere buceando© alejandragere

El fuerte compromiso con el mundo natural se lo han trasladado también a sus hijos: juntos tienen Alexander y James, mientras que el actor aporta a la familia a Homer y la empresaria a Albert. Los cuatro son su absoluta prioridad y tienen muy presente la realidad del mundo y lo importante que es cuidar de los recursos naturales que nos ofrece la Tierra. Así se lo han trasladado sus padres, quienes usan el importante altavoz que tienen para hacer del mundo un lugar mejor.

Alejandra Gere en el mar con sus hijos© alejandragere

El alegato de Alejandra 

"A veces vivimos como si fuéramos independientes de la naturaleza, como si nuestras decisiones no afectaran a nada más. Pero la realidad es muy distinta. Todo está conectado. El aire que respiramos, el agua que bebemos, los bosques, los océanos, los animales, las personas que viven al otro lado del mundo... formamos parte de la misma red de vida. Cuidar el planeta es mucho más que una cuestión medioambiental. Es un acto de compasión hacia las generaciones que vendrán después de nosotros, hacia quienes ya sufren las consecuencias de la degradación ambiental, hacia toda forma de vida con la que compartimos este hogar. La naturaleza forma parte de nuestra vida. No porque la visitemos de vez en cuando, sino porque somos parte de ella. Quizá el cambio empiece ahí: recordando que cuando cuidamos la Tierra, también nos estamos cuidando unos a otros", ha dicho Alejandra para celebrar el Día del Medio Ambiente.

Alejandra Gere montando a caballo en el mar© alejandragere

El proyecto medioambiental que une al matrimonio: en qué consiste y cómo nació de su visión compartida de la vida

El matrimonio está volcado en la Fundación Gere, con la que tienen el objetivo de "dar mayor visibilidad a las voces y los esfuerzos de las ONG, las instituciones y las personas valientes que comparten nuestros valores fundamentales". Una de sus iniciativas es Sierra y Mar, que pretende establecer nuevos estándares globales en desarrollo regenerativo basado en la naturaleza. Un plan que se extiende por toda la región de Costalegre (Mexico), desde las sierras hasta el océano, restaurando ecosistemas, protegiendo la biodiversidad y apoyando los medios de vida locales. 

Entre sus tareas está la restauración de cuencas fluviales, lagunas costeras y bosques tropicales; la creación de la zona de protección marina costera más larga de México (100 km) con pesquerías gestionadas; construir corredores de vida silvestre y proteger las especies en peligro de extinción; capacitación e inversión en comunidades y empresas locales para impulsar una economía azul-verde; poner en marcha proyectos catalizadores como sistemas de protección marina en Bahía Chamela y la restauración de lagunas en Chalacatepec, liderados por pescadores locales. 

Los inicios de una historia que superó el flechazo: cronología de la pareja

Hay que remontarse a 2014 para situarnos en el inicio de su historia de amor. Alejandra gestionaba un exclusivo hotel en la localidad italiana de Positano y Richard era uno de los huéspedes. Un comienzo que bien podría servir como guion de una película... con final feliz. Porque cuatro años después se casaron en su rancho de las afueras de Nueva York, una boda que ¡HOLA! mostró en exclusiva mundial. Después llegaron sus hijos, que han multiplicado la felicidad y la alegría de una pareja que nunca han visto como un obstáculo los 33 años de diferencia de edad. Su relación empezó en la Costa Amalfitana, continuó en Estados Unidos y se ha desarrollado también en España. No solo por los viajes que intentan hacer con frecuencia a la tierra de ella, sino porque durante un año fijaron Madrid como su base y tinen en la capital los mejores recuerdos.