Alejandra Gere ha celebrado el 4 de julio compartiendo unas imágenes preciosas de su familia. Junto a Richard Gere y sus dos hijos, Alexander -nacido en 2019- y James -que llegó un año después, en 2020-, la pareja ha posado junto a uno de los grandes emblemas de la cultura y la historia norteamericana, la Estatua de la Libertad, ubicada en Nueva York. "Profundamente agradecida por una vida construida entre dos países, dos culturas y tantas personas que amamos. Hoy celebramos la conexión, la familia, la amistad, y todo lo que nos recuerda que el hogar no es solo un lugar, sino las personas que llevamos en el corazón. Feliz cuatro de julio a nuestra familia y amigos en todo los Estados Unidos", ha expresado la mujer del popular actor en sus redes sociales para celebrar esta señalada fecha en el país.
Alejandra ha querido compartir con sus seguidores esta especial jornada a través de las postales tomadas, en un raro acercamiento a cómo es su vida familiar con el icónico actor de Hollywood: los fuegos artificiales, el paseo en barco por una de las zonas más transitadas de la Gran Manzana y un guiño a España innegable, país en el que nació y en el que la pareja vivió durante una temporada. La pareja habitó en Madrid durante algo más de un año, instalándose a finales de 2024 en un chalet en la exclusiva zona de La Moraleja, una decisión que se tomó para que Alejandra pudiera estar más cerca de sus raíces y familia. A finales de 2025, sin embargo, y tal como contó ¡HOLA! en exclusiva, regresaron a Estados Unidos.
"Ahora hemos vuelto aquí, pero... nuestra familia estuvo en España durante un año", reveló el actor en exclusiva a la revista HELLO! a finales de 2025. "Y lo más importante que puedo decir es que Ale estaba realmente feliz por su familia, sus amigos, su cultura, su ciudad. Y la comida. Todo eso, todas esas cosas estupendas de la cultura. Así que ha sido fabuloso", añadió, abrazando por completo los meses que habían compartido juntos en nuestro país junto a sus pequeños.
Hay que remontarse a 2014 para situarnos en el inicio de su historia de amor. Alejandra gestionaba un exclusivo hotel en la localidad italiana de Positano y Richard era uno de los huéspedes. Un comienzo que bien podría servir como guion de una película... con final feliz. Porque cuatro años después se casaron en su rancho de las afueras de Nueva York, una boda que ¡HOLA! mostró en exclusiva mundial. Después llegaron sus hijos, que han multiplicado la felicidad y la alegría de una pareja que nunca han visto como un obstáculo los 33 años de diferencia de edad. Su relación empezó en la Costa Amalfitana, continuó en Estados Unidos y se ha desarrollado también en España.










