EXCLUSIVA EN EL ESPECIAL DEL PAPA LEÓN XIV

Christian Gálvez habla como nunca de su fe y de Patricia: "A veces Dios se manifiesta poniendo a la persona correcta en tu camino"


Charlamos con el presentador sobre el milagro cotidiano de su matrimonio, cómo el amor le salvó en un momento inesperado y como la fe le da sosiego y paz en el mundo de la Televisión


Presenter Christian Galvez and journalist Patricia Pardo during wedding of Antonio Rossi and Hugo Fuertes in Madrid, 16 august 2024© GTRES
Luis NemolatoDirector especiales ¡HOLA!
26 de mayo de 2026 a las 6:00 CEST

Para Christian Gálvez, creer se ha convertido en el mayor acto de rebeldía en una era devorada por el cinismo. En un mundo hiperconectado donde reina el ruido constante y la obligación casi tiránica de producir y opinar sobre todo, el comunicador ha encontrado en su fe una "kit kat" que él mismo define casi como un milagro. Su camino no responde al índice de un manual para hacer la catequesis. Nada que ver. Nace de la vulnerabilidad y de un salvavidas que lo sacó a flote en un momento inesperado: Patricia, la demostración palpable de que el amor incondicional es la salvación y la familia, la mejor red de seguridad cuando se apagan los focos y uno deja de ser una estrella para ser solo Christian. Más allá de los dogmas, Christian nos habla sobre la honestidad, la calma, lo esencial… y también la fama, con sus luces y sus sombras. Frente a la inminente y multitudinaria visita del Papa León XIV, el presentador alza la voz para reclamar más humanidad, para invocar porque nos miremos a los ojos, para rechazar la tiranía de la cultura de la cancelación y la cambiemos por el perdón… y lanza un órdago a las nuevas generaciones: buscar la verdad y la trascendencia, lejos de ser un motivo de vergüenza, es el acto más valiente que puede hacerse hoy en día.

Christian Gálvez, en una imagen de archivo© GTRES
Christian Gálvez, en una imagen de archivo

Si tuvieras que definir tu fe a alguien que jamás ha oído hablar de Dios, ¿cómo le explicarías lo que sientes? 

La fe, para mí, es una forma de mirar el mundo. No desde la perfección, sino desde la esperanza. Es entender que incluso en los momentos más oscuros hay algo que te sostiene, aunque no siempre puedas explicarlo. Vivo la fe como una certeza absoluta, pero también como una búsqueda constante. Y quizá por eso me acompaña tanto: porque me recuerda que el ser humano necesita creer en algo más grande que sí mismo para no perder la luz por el camino.

¿Qué te aporta tu relación con Cristo en tu día a día? (¿Sosiego, esperanza, un ancla...?)

Me aporta paz y pausa. Y eso hoy es casi un milagro. En un mundo donde todo va tan rápido y parece que vivimos obligados a opinar, producir y correr constantemente, mi relación con Jesús me recuerda quién soy cuando se apaga el ruido. Me da serenidad, perspectiva y, sobre todo, esperanza. No porque la vida sea más fácil, sino porque siento que no camino solo.

¿Hubo algún momento de inflexión en tu vida, una revelación, un momento de oscuridad en el que sentiste que la fe te ha salvado?

Sí. Y además llegó de la forma más inesperada: a través del amor. La aparición de Patricia en mi vida fue uno de esos momentos que te obligan a mirar hacia arriba y preguntarte si algunas personas no llegan a ti por casualidad, sino por propósito o destino. En una etapa muy concreta de mi vida, ella fue luz, calma y refugio. Y, de alguna manera, también me reconcilió con muchas cosas, incluida la fe. A veces Dios no se manifiesta con grandes señales. A veces lo hace poniendo a la persona correcta en tu camino.

Plano medio de Christian Gálvez hablando sobre su nuevo libro en la presentación© galvezchristian
Christian Gálvez en una conferencia sobre uno de sus libros

Vivimos en una sociedad cada vez más secularizada donde creer o ser espiritual parece algo casi "exótico". ¿Te has sentido alguna vez un "bicho raro" por defender públicamente tu fe?

No, para nada, creo que creer es lo nuevo punk rock. Hoy vivimos en un mundo donde parece que todo tiene que ser irónico, rápido o superficial. Defender la fe, hablar de espiritualidad o reconocer públicamente que necesitas a Dios casi se ha convertido en un acto contracultural. Sería un bicho raro si no creyera en nada.

Al ser una figura pública, ¿el ser reconocido como cristiano, como creyente… estigmatiza? Porque tiene gracia que ser “famoso” y “católico” implique también “ser noticia”.

Sí, es curioso. Parece que cuando alguien conocido habla abiertamente de su fe automáticamente se convierte en titular, casi como si fuese algo excepcional o inesperado. Pero yo nunca he entendido la fe como una estrategia de imagen ni como una etiqueta pública. Forma parte de quién soy, igual que mis valores, mi manera de entender la familia o la vida. Cuando alguien lo hace con naturalidad, llama la atención. Pero no debería escandalizarnos que una persona tenga fe; quizá debería sorprendernos más vivir sin ningún tipo de trascendencia.

A veces da la sensación de que el mundo está al revés y los valores tradicionales están bajo sospecha. ¿Cómo uno se mantiene firme en tus convicciones sin dejarte arrastrar por la corriente?

Creo que uno se mantiene firme cuando deja de mirar constantemente hacia fuera y empieza a preguntarse quién quiere ser de verdad. Creo que hay valores que merecen ser defendidos: la fe, la familia, la bondad, el respeto o la capacidad de amar de verdad. No hace falta levantar la voz ni señalar a nadie. Basta con vivir conforme a aquello en lo que crees. Porque, al final, la coherencia también deja huella.

Christian Gálvez regresó a Telecinco, la que fue su casa durante muchos años© Telecinco
Christian Gálvez en su regreso a Telecinco, la que fue su casa durante muchos años

Tienes miles de seguidores en redes, eres protagonista de noticias en ¡HOLA!…. ¿Sientes la responsabilidad de ser un referente, o prefieres vivir tu fe de puertas para adentro y que tu ejemplo hable por ti?

Intento vivir la fe con naturalidad. Sin esconderla, pero también sin convertirla en una bandera constante. Al final, creo mucho más en el ejemplo que en el discurso. En cómo tratas a los demás, en cómo amas, en cómo afrontas los momentos difíciles o en cómo educas a tus hijos. Si algo de eso puede inspirar a alguien, sería maravilloso. Pero prefiero que mi fe se intuya en mis actos antes que en un eslogan.

¿Qué le dirías a un hombre de tu edad que siente un vacío enorme, que lo tiene todo materialmente pero confía que no le encuentra sentido a la vida?

Le diría que quizá ese vacío no sea un fracaso, sino el principio de una búsqueda. A veces creemos que la felicidad está en acumular éxito, reconocimiento o cosas materiales, y cuando por fin llegas ahí descubres que el alma sigue haciendo preguntas. Preguntas mucho más profundas. Y creo que ahí empieza todo: cuando uno deja de preguntarse qué tiene y empieza a preguntarse para qué vive. En mi caso, la fe me ayudó a encontrar sentido, propósito y una paz que no depende de lo que ocurra fuera.

Hay también un cliché que asocia a los católicos como personas “mojigatas” o ajenas a la realidad o la diversión “normal”. Como alguien que disfruta de la vida, de la moda, de la música o del éxito, ¿cómo desmontas ese tópico?

Creo que ese tópico nace de no entender realmente lo que significa la fe. Ser creyente no implica vivir de espaldas al mundo, ni renunciar a disfrutar de la vida. Al contrario. A los jóvenes les apasiona la música, el arte, la moda, viajar, reírse con los suyos, emocionarme, enamorarme… y precisamente a mí mi fe me hace vivir todo eso con más intensidad y más gratitud, y entiendo que a ellos también. Y creo que hay muy poca gente más libre que aquella que sabe quién es, qué ama y dónde tiene el corazón.

Christian Gálvez y Patricia Pardo han recorrido los lugares donde se grabó la serie 'Outlander'.© @patricipardo_tv
Christian Gálvez y Patricia Pardo han recorrido los lugares donde se grabó la serie 'Outlander'

La fama es super atractiva y el éxito, mucho más… pero a veces, uno, en la cumbre, se puede sentir muy solo o muy vacío. ¿Cómo te ayuda tu fe a mantener los pies en la tierra y no creerte tu propio personaje?

La fe, la familia y la gente que te quiere de verdad te devuelven siempre a la realidad. Yo tengo muy claro que todo lo material, incluso el éxito, es pasajero. Lo importante es cómo eres cuando se apagan las cámaras. Ahí es donde realmente se mide a una persona.

¿De qué manera influyen tus valores cristianos a la hora de tomar decisiones en tu trabajo o de elegir los proyectos en los que te involucras?

Mis valores influyen sobre todo en el propósito que intento encontrar detrás de cada proyecto. Me interesa formar parte de historias que aporten algo, que emocionen, que hagan pensar o que conecten al ser humano con algo más profundo.

En un entorno competitivo ya veces un poco fantasioso como el de las redes o el espectáculo, ¿dónde encuentras a tu comunidad, a esos amigos que te sostienen espiritualmente?

Sobre todo en mi mujer. Patricia es mi refugio, mi equilibrio y la persona que más me sostiene también a nivel espiritual. Tener a alguien que te conoce de verdad es un regalo inmenso.

Christian Gálvez y fray Manolo Lama© galvezchristian
Christian Gálvez y fray Manolo Lama

El perdón es uno de los pilares del cristianismo, pero en la era de la "cultura de la cancelación" parece haber desaparecido. ¿Cómo aplicas el perdón en un mundo que juzga tan rápido a través de una pantalla?

Intento recordarme algo que llevo muy presente y que hoy parece más difícil que nunca aplicar: “No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados. Perdonad y seréis perdonados”. Lucas 6:37. Hoy en día se dispara primero y se escucha después. Donde una persona puede quedar reducida a un titular, un click bait, a un error o a un instante viral. Y creo que eso nos está haciendo perder humanidad. Perdonar no significa justificarlo todo. Significa entender que todos somos imperfectos, que todos fallamos y que nadie debería ser condenado para siempre por una caída. A mí la fe me recuerda constantemente eso: que necesitamos más compasión y menos juicio.

El Papa León XIV visita Madrid, Barcelona y Canarias. ¿Qué esperas a nivel personal de este encuentro con el Santo Padre?

Lo espero con muchísima ilusión y también con mucha emoción. Más allá de la dimensión histórica o mediática que pueda tener una visita así, creo que encuentros como este sirven para detenernos un momento y volver a mirar hacia dentro. Personalmente, espero escuchar palabras que nos unan, que nos devuelvan algo de esperanza y que nos recuerden que todavía es posible construir una sociedad con más humanidad, más compasión y menos ruido. Y, sobre todo, creo que será una oportunidad preciosa para que mucha gente vuelva a acercarse a la fe sin miedo y sin prejuicios.

¿Cómo valoras el pontificado de León XIV? ¿Qué es lo que más te atrae o te inspira de su mensaje? 

Lo estoy viviendo de una manera muy especial porque tuve la suerte de estar en Roma junto a mi mujer el día de la fumata blanca. Y hay momentos que uno no olvida jamás. La emoción que se respiraba en la Plaza de San Pedro era difícil de explicar con palabras. Y además, sus cartas apostólicas están dejando mensajes muy potentes sobre la esperanza, la educación, el diálogo y la necesidad de construir una Iglesia que acompañe más. Hay una idea suya que me llega especialmente: que la misión de la Iglesia no es sobrevivir, sino comunicar el amor de Dios. Creo que resume perfectamente el momento que estamos viviendo.

Patricia Pardo y Christian Gálvez anuncian que serán los conductores del encuentro con el Papa León XIV en el estadio Santiago Bernabéu el próximo 8 de junio© galvezchristian
Patricia Pardo y Christian Gálvez anuncian que serán los conductores del encuentro con el Papa León XIV en el estadio Santiago Bernabéu el próximo 8 de junio

Si tuvieras un minuto a solas con el Papa, ¿qué le dirías o qué le preguntarías? 

Creo que, más que preguntarle algo, le daría las gracias. Gracias por recordar en un momento tan convulso que la fe también puede hablar el lenguaje de la cercanía, de la serenidad y de la esperanza. Además, me emocionaría recordar que en 2011 celebró la Eucaristía en la parroquia de Nuestra Señora de la Consolación, en Móstoles, mucho antes de convertirse en Papa. Creo que esos pequeños gestos y esos encuentros más humildes dicen mucho de una persona. Hablan de alguien capaz de estar cerca de la gente antes incluso de ocupar el lugar que hoy ocupa. Y probablemente le pediría una cosa muy simple: que no deje nunca de tender puentes hacia quienes se sienten lejos de la Iglesia o incluso decepcionados con ella. Porque creo que hay muchísima gente deseando volver a creer… solo necesita sentir que alguien les abre la puerta.

Después de que el Papa se marche, tras la euforia de esos días de junio, ¿qué "poso" o qué cambio real te gustaría que quedara en el corazón de la sociedad española?

Creo que la visita del Papa puede servir para recordarnos que todavía hay espacio para la reconciliación, para la espiritualidad y para mirar al otro con más humanidad. Ojalá, cuando pase toda la euforia mediática, quede en muchas personas la necesidad de volver a hacerse preguntas importantes. Quiénes somos. Qué sentido tiene lo que hacemos. Qué legado dejamos. Y, sobre todo, cómo tratamos a los demás mientras estamos aquí.

Para terminar, lanza un mensaje para esa persona que nos está leyendo, que está dudando si acercarse o no a los eventos del Papa este verano, pero le da vergüenza o pereza dar el paso.

Le diría que vaya. Sin miedo y sin prejuicios. Que no hace falta tener una fe perfecta, ni saberse todas las respuestas, ni encajar en ningún estereotipo para acercarse a algo así. A veces basta simplemente con tener curiosidad, necesidad de esperanza o ganas de sentir algo diferente en medio de tanto ruido. Y también le diría algo importante: que no tenga vergüenza de creer. Seguir buscando verdad y la trascendencia quizá sea el acto más valiente que existe.