El 2025 fue complicado para Pep Guardiola. Su año comenzó con la gran bomba sobre su separación con Cristina Serra tras 30 años de matrimonio y tres hijos en común -María, Màrius y Valentina- y continuó con todo tipo de titulares y rumores sobre su relación. Todo esto se juntó con los resultados de su equipo, el Manchester City que, después de mucho tiempo no consiguió superar las expectativas y vivió una mala época sobre los resultados en la Premier League y en la Champions. Hace unos días supimos que el entrenador ponía fin a su etapa en el club inglés, que este domingo ha concluido su temporada en la Premier League, y la despedida no ha podido ser más emotiva. El técnico catalán se ha refugiado en sus seres queridos, entre ellos, sus dos hijas: María, la mayor y la más conocida, y Valentina, que este domingo acudieron al Etihad Stadium y subieron una imagen juntas con la que se despedían del recinto y la ciudad que ha sido su casa en la última década. Sin duda, ha sido un año de auténticos cambios para Guardiola, que ahora afronta una etapa de incertidumbre a nivel personal y profesional.
En un mensaje compartido en sus redes sociales, María ha hecho balance de lo que han supuesto estos 10 años para ella y sus hermanos. "En un abrir y cerrar de ojos han pasado 10 años. 10 temporadas. Cientos de partidos fuera de casa, viajes a Wembley, demasiadas noches en el Bernabéu y millones de recuerdos. El fútbol nunca fue solo un deporte. Determinó dónde vivíamos, con qué frecuencia nos mudábamos, los idiomas que aprendimos, los amigos que hicimos y las emociones que sentimos", ha comenzado diciendo en una emotiva publicación que ha acompañado de diversas fotos de ella cuando era pequeña y acompañaba a Pep. "Dentro de unos años, la gente hablará de fútbol e intentará explicar cómo se vivió esta época; hablarán de tus equipos, de cómo hacían sentir a la gente. Porque, más allá de los trofeos, nos diste recuerdos que nos permitieron evadirnos de la vida real. Ha sido un privilegio verte y apoyarte durante casi 25 años", ha expresado, haciendo balance de cómo ha sido esta década al lado de su progenitor en Inglaterra.
"Gracias por confiar en mí, gracias por exigirme, gracias por quererme". Ese fue el mensaje de despedida de Pep, que todavía no ha confirmado si se mudará a otro banquillo o si, por el contrario, decide tomarse un año sabático antes de poner rumbo a otro destino balompédico. María, la influencer de 25 años es el mayor apoyo de su padre, prueba de ello es la especial felicitación de cumpleaños que le dedicó el pasado mes de enero: subiendo unas imágenes inéditas en las que mostraba la ternura que profesa hacia él.
La primogénita de Pep Guardiola y Cristina Serra, la más conocida de sus tres hijos, se ha convertido en una de las influencers españolas más seguidas de su generación -tiene casi un millón de seguidores en Instagram-, con base en Londres y una vida marcada por la moda, los viajes y un círculo cosmopolita. Su perfil destila estilo y naturalidad, compartiendo desde looks impecables hasta momentos familiares que evidencian lo unida que está a los suyos. En su feed podemos encontrar todo tipo de contenido: de imágenes de su día a día, pasando por las veladas más glamurosas en la ciudad inglesa, incluyendo las postales familiares más tiernas.
Pero si hay algo que conquista -y mucho- a sus seguidores es la relación con su padre, que sigue dándolo todo en el banquillo del club mancuniano -que ya no está en la Liga de Campeones, pero sí está peleando por la Premier League ante el Arsenal, rival del Atlético de Madrid en la competición continental-. En más de una ocasión, María ha dejado claro que siente auténtica devoción por él, dedicándole mensajes públicos llenos de cariño y admiración, algo que no pasa desapercibido entre sus seguidores. De hecho, una de las imágenes más comentadas recientemente fue ese abrazo espontáneo sobre el césped tras una victoria del Manchester City, descrito como un momento de puro sentimiento que eclipsó incluso el propio triunfo deportivo.
Discreta con su vida privada -aunque siempre bajo el radar mediático-, a María también se la ha relacionado con rostros conocidos, aunque ella nunca ha confirmado romances, manteniendo ese halo de misterio y, sobre todo, celosa de su intimidad. Entre shootings, escapadas internacionales y guiños constantes a su familia, la hija mayor de Guardiola representa esa nueva generación de socialités que combinan apellido ilustre y carrera propia… y que, sin duda, seguirán dando titulares.
Valeria y Màrius, los perfiles más discretos
Por otro lado está Valentina, el perfil más desconocido de la familia junto a Màrius. Valentina cumple 18 años en 2026 y está totalmente volcada en sus estudios y, según algunos medios, reside en Estados Unidos. Fiel a su personalidad discreta, se mantiene al margen de la popularidad, no solo de su padre, sino también de su hermana mayor. Todo el mundo se ha fijado en el gran parecido entre las dos, que destacan por su belleza sencilla y natural. El pasado junio de 2025, Valentina acompañó a su padre y al Manchester City en el Mundial de Clubes que se disputó en el país americano. No era la primera vez que veíamos a la joven en el banquillo junto a su progenitor, puesto que siempre ha acompañado a Guardiola en los momentos más importantes de su carrera deportiva e, incluso, así la hemos visto crecer durante estos años. Siempre en segundo plano, eso sí.
Màrius, el único hijo varón de la familia, cumple 23 años en 2026 y ha optado por un camino distinto al del fútbol. Terminó sus estudios de manera brillante en Reino Unido y se ha enfocado en el mundo empresarial. Actualmente, es CEO de tres compañías ubicadas en Manchester, enfocadas al marketing comercial, que dirige junto a un socio alemán.
"El fútbol ha dado forma a nuestra familia"
En una entrevista con Vanity Fair, María habló de cómo el balompié ha conformado su vida y a su árbol genealógico: "Mi padre ya jugaba cuando nací. Todos nuestros movimientos se han centrado en su carrera, primero como jugador y luego como entrenador. El fútbol ha dado forma a gran parte del recorrido de nuestra familia. En muchos sentidos, mi familia y yo le debemos nuestra vida y oportunidades a este deporte y, por supuesto, al talento excepcional y la pasión de mi padre", explica María, apasionada del fútbol y la moda. "Mi madre y mi tía continuaron con la boutique de mi bisabuelo en Barcelona. Ella es muy elegante e influyó incluso en la forma de vestir de mi padre. Su pasión por el trabajo fue lo que hizo que me interesara la moda. Si alguna vez lanzo mi propia marca, ella será mi referente, es increíblemente talentosa", contó. Sin duda, la predilección de María por los tejidos y todo lo relacionado con el mundo fashion. Sobre algún rasgo que ha heredado de sus padres, María Guardiola lo tiene muy claro: "Mi padre y yo bromeamos diciendo que heredé su cabezonería. Cuando nos proponemos algo, lo perseguimos con una visión de túnel hasta lograrlo. De mi madre, la confianza y el sentido de independencia".





















