Almudena Mateos, la guardesa de Cantora, ha destapado un duro episodio sucedido en la icónica finca en la que vivieron Isabel Pantoja y sus hijos -y que ya ha sido vendida-: el asalto de Kiko Rivera y su pareja Lola García a la mansión ubicada entre Medina Sidonia y Vejer, en Cádiz. Según ella misma ha contado en exclusiva en ¡De Viernes!, el suceso ocurre el pasado 16 de abril. La empleada no dudó en lanzar graves acusaciones hacia la pareja del DJ, que este sábado ha salido en defensa de su chica.
"Me doy cuenta de que uno de los de los balcones de atrás está semiabierto. Entonces me voy para Medina (Sidonia) a comprar unos candados y cuando regreso me encuentro que han roto la cerradura de la puerta principal", relata. "Pienso entonces que la han invadido", contó Mateos al programa de Telecinco. "Mi hija y yo nos bajamos rápidamente del coche y los veo allí", señaló en alusión al hijo de Isabel Pantoja y la novia de este. "Fue un episodio muy desagradable".
"Lola se envalentona conmigo, como si ella conociera la historia de este lugar de toda la vida, buscando discutir en todo momento", indicó la guardesa. "Kiko llama a su madre y no le coge teléfono, pero sí lo hace Agustín", agregó. "En ese momento yo escucho voces, me giro y veo como ellos y tres trabajadores que venían con él le levantaron las manos en la cara a mi hija, y ahí dije: 'Esto ya no'". Tras su aparición en ¡De Viernes!, Lola acudió a sus redes sociales para defenderse. "Mientras algunos inventan historias, nosotros construimos una vida basada en trabajo, disciplina y respeto. No pienso entrar en guerras públicas ni alimentar mentiras. Mi tranquilidad y mi verdad hablan por sí solas", relató en sus stories.
Tras la respuesta de Lola ha llegado la defensa a ultranza de Kiko Rivera hacia su actual pareja, cargando no solo contra aquellos que, según él, se inventan historias, sino también con el programa que él ha visitado en numerosas ocasiones para hablar de su vida y sus relaciones. "Anoche, los amigos de ¡De Viernes! volvieron a darle voz a un ser que hace unos meses, dentro de mi casa, mientras yo estaba haciendo una mudanza, decidió grabarme y faltar el respeto tanto a mí como a mi mujer", ha comenzado diciendo el músico en una larga publicación en redes que ha acompañado de una imagen de Lola y él.
"Voy a decir una cosa clara: el poco respeto que tuvo anoche hacia mi mujer es exactamente el mismo respeto que voy a tener yo hacia ella a partir de ahora. Y mira, a la vista está que necesita el dinero y las ganas constantes de vivir del cuento", ha continuado diciendo, refiriéndose a Almudena Mateos. Kiko ha ido a más, aumentando el nivel de enfando conforme avanza el mensaje. "Para hablar de mi mujer, de mi familia o de mí, primero lávate la boca. Pero bien lavada. Estoy muy cansado de este tipo de situaciones", ha expresado, visiblemente frustrado, y ha añadido: "Hay gente que no sabe vivir si no es intentando destruir, provocar o sacar tajada del dolor ajeno".
Kiko no solo ha mostrado su enfado con la guardesa de Cantora, a quien acusa directamente de mentir, también lanza dardos hacia Mediaset, admitendo que, a partir de ahora, dado que "con esta gente no hay nada que hacer", él hará la única cosa "inteligente" que se puede hacer: "Cada vez que llamen los de Mediaset, sacarles hasta el último céntimo, porque si algo he aprendido es que donde más les duele no es en la conciencia, es en el bolsillo". Para cerrar su larga réplica al programa y a la empleada de la finca en la que creció con su madre y su hermana Isa, el DJ se ha derretido en halagos hacia Lola, lanzándole un capote "por todo lo que está viviendo sin merecerlo".
"Quien la conoce de verdad sabe perfectamente la clase de persona que es. Noble, educada, sensible y, sobre todo, buena gente. Muy buena gente. Es una pena que muchos tengáis una imagen tan diferente de ella por culpa de tanta basura. Yo solo sé una cosa: la amo por encima de todo y siempre voy a sacar las garras por ella. Siempre. Te amo, Lola mía", ha concluido Kiko, zanjando de una la polémica sobre ese supuesto asalto a Cantora, y dejando aún más claro que lo que siente por la bailarina florece cada día más.











