Verónica Dulanto está viviendo una complicada etapa a nivel profesional. La última apuesta de Telecinco para la sobremesa del fin de semana, Visto lo visto, ha sido cancelada un mes después de su estreno en la cadena de Mediaset. El programa de actualidad, que combinaba la información de última hora, el corazón y los vídeos virales, no ha conseguido conquistar a la audiencia y la cadena ha tomado la difícil decisión de dejarlo morir. Tras este duro varapalo, sabemos dónde y cómo se está refugiando la periodista y presentadora.
Tras conocerse la decisión de prescindir del magacín del fin de semana que ella lideraba tras solo diez entregas, Dulanto se ha escapado a Ibiza y ha dejado un mensaje positivo en sus redes sociales, dejando claro a sus seguidores que la vida sigue: "Y mañana volverá a salir el sol, como siempre". La conductora ha subido en las últimas horas varias imágenes de su viaje con amigas a las islas Pitiusas, un espacio que considera su "refugio" y en el que ha podido procesar este duro capítulo profesional.
Viendo el atardecer, disfrutando de las transparentes aguas del Mediterráneo y dejándose llevar por la vida pausada de las Baleares, Dulanto ha capeado el temporal de la mejor forma posible: con el apoyo moral de su amiga Mar Saiz, y dejando claro que "que esta escapada estaba para nosotras se confirma, eran demasiadas las señales". Y ha añadido: "Pase lo que pase, que nos pille siempre riendo".
Así es Dulanto en el trabajo: "Me gusta arrimar el hombro"
En una entrevista concedida a esta revista hace un par de años, Dulanto hablaba así sobre su faceta profesional y cómo se veía ella en el entorno laboral: "Lo que creo que siempre se ha dicho de mí, entre la gente con la que he trabajado, es que yo soy una tía de equipo, una más. Me gusta arrimar el hombro y me gusta que haya buen ambiente, con lo cual intento fomentarlo lo máximo posible. Esa es la impronta que creo que dejo", admitía.
Sobre los compañeros con los que se había cruzado en la televisión, nos contaba que "hay de todo, como en la viña del Señor, y como la vida misma, hay gente que con la que tengo amistad con letras mayúsculas, que la he creado en la tele; hay compañeros sin más, y también los hay un poquito arpías, esto es así, pero en la vida, en general, también". También se mojó a la hora de hablar de cómo era la televisión: "Lo peor es que te tienes que adaptar a la tele, no la tele a ti, con los horarios, con los programas... entonces, creo que lo peor es tener que adaptar tu vida a la tele en cierta medida. Y lo mejor es que a mí me da la vida, es que la tele para mí es la otra mitad de mi vida. No concibo una vida sin la tele. Me entretengo, aprendo, conozco gente maravillosa, he vivido situaciones que de otra manera no hubiera podido vivirlas".
Aunque esté pasando por una situación complicada, la periodista siempre ha mostrado su predilección por este formato y, sin pelos en la lengua, admitía que estaba pendiente del share de los programas en los que participaba. "Sí, y quien te diga lo contrario miente. Lo siento, esto es así. Es muy injusto porque cada día tienes que examinarte y te ponen una nota. Esto me lo tengo que hacer mirar porque yo tampoco quiero vivir así, cada día, sin que suene la alarma, abro los ojos, tiro del móvil y lo primero que hago es ver si han salido las audiencias. No lo puedo controlar... llevo mal el share", nos contaba.










