Aunque ya no pertenece a Kiko Rivera y su familia tras ser vendida el pasado invierno, Cantora vuelve a ser noticia y lo hace con polémica tras el supuesto asalto que el DJ y su novia, Lola García, protagonizaron el mes en la emblemática finca gaditana. Así lo ha denunciado la guardesa de lo misma, quien lleva ejerciendo dicha labor desde 2024, contando lo ocurrido hace unas semanas dentro de la propiedad cuando fue testigo de los hechos. Fue, ha dicho, una situación del todo inesperada para ella y bastante violenta, donde se habría producido un fuerte pelea en la que los ánimos estaban muy caldeados.
"Esto ocurre el 16 de abril", comienza explicando Almudena Mateos, como se llama la empleada, en declaraciones al programa ¡De Viernes!. "Estoy viendo como una de las de los balcones de atrás está semiabierto. Entonces me voy para Medina (Sidonia) a comprar unos candados y cuando regreso me encuentro que han roto la cerradura de la puerta principal", relata. "Pienso entonces que la han invadido", añade. "Mi hija y yo nos bajamos rápidamente del coche y. los veo allí", señala en alusión al hijo de Isabel Pantoja y la novia de este. "Fue un episodio muy desagradable", añade con pesar.
"Lola se envalentona conmigo, como si ella conociera la historia de esto de toda la vida y está todo el tiempo como intentando buscar una discusión". relata la guardesa. "Kiko llama a su madre y no le coge teléfono, pero sí hace Agustín", agrega. "En ese momento yo escucho voces, me giro y veo como ellos y tres trabajadores que venían con él le levantaron las manos en la cara a mi hija, y ahí dije esta ya no". Además de su testimonio, Mateos tiene pruebas ya que grabó la escena con la cámara de su teléfono móvil, donde se la ve andando deprisa y se la escucha decir: "Vamos a llamara la policía. Estoy temblando".
A falta de conocer la versión de los hechos por parte del artista, parece ser que fue a su antigua morada acompañado por la bailarina y otros operarios a recoger con maletas algunos enseres personales que todavía permanecen allí, incluido algún automóvil. La pregunta que está sobre la mesa es por qué lo hizo de esa manera, forzando la puerta de la que fue su casa durante casi cuatro décadas. Se entiende que lo más lógico es que Rivera y la guardesa hubieran acordado un día para quedar y terminar él con esa mudanza, detalles sobre los que arrojará luz ella esta noche en una entrevista para el programa de Telecinco.






