Mientras las procesiones de Semana Santa inundan las calles españolas, Kiko Rivera vive su particular vía crucis de emociones, un recorrido entre el perdón y la redención que culminará este viernes 3 de abril con su entrevista exclusiva en De Viernes (Telecinco). Estos días se le ha visto relajado en Sevilla, disfrutando de las cofradías y del ambiente festivo de la ciudad junto a su prima Anabel Pantoja, la pequeña Alma y sus repectivas parejas. Pero lo que está por venir en televisión promete convertirse en uno de los grandes momentos de la temporada. Y aunque el DJ llega al programa en plena reconciliación con su madre, Isabel Pantoja, el adelanto difundido por Telecinco ha puesto el foco en otro frente que parecía cerrado: su ruptura con Irene Rosales, quien jugó un papel decisivo en estos años en los que madre e hijo estuvieron distanciado.
El ataque más duro a Irene Rosales reabre una separación que parecía cerrada
En el avance emitido por Telecinco, Kiko Rivera lanza unas declaraciones que han generado un enorme revuelo. El DJ acusa a su exmujer de no haberse portado bien durante su separación y asegura que Irene inició una relación con su actual pareja, Guillermo Famín, antes de que su matrimonio terminara oficialmente. “Irene no se está portando bien. Porque no se crean ustedes que la señorita Irene Rosales, cuando yo me separo de ella, ya está con Guillermo”, afirma Rivera, que además recuerda una frase que ella le dedicó en su día: “No me vengas a decir ‘Se cree el ladrón que todos son de su misma condición’, cuando tú has hecho exactamente lo mismo”. El DJ, además, visiblemente enfadado, remata su acusación con una frase demoledora hacia su ex: “Con la diferencia de que tú lo estás metiendo en mi casa. Porque esa casa donde vives es mía, porque la estoy pagando yo”.
Sin duda, unas palabras que contrastan con el tono conciliador que ambos mostraron en los primeros meses tras anunciar su separación. La ruptura, comunicada en verano de 2025, se produjo en términos cordiales y con la intención de mantener una relación fluida por el bien de sus hijas, Ana (10) y Carlota (8). Sin embargo, la realidad actual es muy distinta. En su reciente visita a De Viernes, el pasado mes de marzo, Irene fue tajante: “No tengo ningún contacto con Kiko personal, solo el mínimo por nuestras hijas”.
Con el paso de los meses, la relación se deterioró, especialmente cuando Irene inició una nueva vida sentimental y Kiko se distanció por completo de su familia política. Ahora, las acusaciones del DJ reabren un conflicto que parecía estabilizado. Irene, por su parte, ha optado por la serenidad. Entonces, en el programa presentado por Santi Acosta y Bea Archidona, dejó claro que no piensa entrar en provocaciones ni involucrar a su pareja en polémicas públicas: “No entraría en ese juego. Él hace su vida, yo hago la mía, y te aseguro que soy muy feliz”, sentenció. Unas palabras que hoy, a juzgar por las 'perlas' que ha soltado Kiko, evidencian un distanciamiento absoluto de la expareja.
Kiko rentabiliza su reconciliación con Isabel Pantoja
Más allá del enfrentamiento con Irene, la entrevista también aborda el momento más comentado de las últimas semanas: el acercamiento entre Kiko e Isabel Pantoja, tras años de distanciamiento. En el avance, el DJ reconoce que está viviendo un proceso de reparación emocional con su madre sanador y necesario: “Yo estoy viviendo con mi madre ahora, cosas que hace muchísimo tiempo que no vivía porque en estas últimas semanas la que está detrás del teléfono es mi madre. Una madre es lo más importante que tiene una persona. Me he confundido, me he equivocado y he hablado cosas que no tenía que hablar”, reconoce en ese estracto. Madre e hijo llevaban seis años sin hablarse. La ruptura total se produjo por la herencia de Paquirri, tras el especial televisivo Cantora: la herencia envenenada (2020). Durante estos años no hubo encuentros ni comunicación directa hasta hace hoy.
Según su entorno, madre e hijo retomaron el contacto hace semanas y han mantenido conversaciones “largas y muy emotivas”, en las que ambos han reconocido errores y han decidido empezar de cero. Kiko también reflexiona sobre su carácter impulsivo en esta entrevista: “He dicho cosas que me arrepiento, que me pesan, porque cuando uno se enfada y tiene el pronto que tengo yo, ese fuego hay que apagarlo, no avivarlo. Si tú avivas ese fuego a una persona que tiene ese pronto, pues entonces hay una explosión brutal”.
La reaparición de Kiko en televisión llega en un momento clave para él, tras meses alejado de los medios, centrado en su música y en recomponer su vida personal junto a Lola García, la bailarina con la que sale desde diciembre de 2025 y que, según su entorno, ha tenido un ha sido crucial en la reconciliación entre ambos. Ahora solo queda por ver si este proceso de reconstrucción familiar llegará también a su hermana, Isa Pantoja, con quien no mantiene relación desde hace más de cinco años. Durante todo este tiempo, la hija de la cantante no ha tenido ningún acercamiento con ellos. No han estado presentes en ninguno de los momentos más importantes de su vida durante este tiempo, como su boda con Asraf Beno ni en el nacimiento del pequeño Cairo, a punto de cumplir un año en junio. Y, por el momento, Isa Pantoja prefiere mantenerse al margen de su familia, a la espera de ver cambios reales y duraderos.










