Hablamos con Andrés Koi sobre su metamorfosis, de su salida de Dvicio y los miedos en su nueva etapa: "Me he peleado con todas las dudas y fantasmas"


El artista acaba de lanzar su segundo trabajo en solitario, titulado 'Sol de invierno', con el que comenzará muy pronto su gira


Andrés Koi el exmiembro de Dvicio© Fernando Junco
8 de mayo de 2026 a las 18:14 CEST

Después de un año y medio peleándose con “todos los fantasmas, las dudas y los miedos”, Andrés Koi confiesa hoy sentirse muy orgulloso y realizado por su última gran apuesta musical. Ha encontrado su sonido, ha conseguido reflejar cómo se siente y se presenta sin filtros, a corazón descubierto y con muchas ganas de verse cara a cara con su público en su próxima gira.

Hace unas semanas lanzó Sol de invierno, su segundo trabajo en solitario y cuando nos habla de su proceso creativo se le iluminan aún más los ojos. Es sin duda, la satisfacción por el trabajo bien hecho y además, en sus primeras semanas está teniendo una muy buena acogida.

Después de más de una década triunfando con el grupo Dvicio, en 2022 Andrés Ceballos decidió cambiar el rumbo y siguiendo lo que le dictaban sus sensaciones, dio el salto para comenzar una carrera en solitario, bajo el nombre de Andrés Koi, un nombre artístico que nos explica que hace referencias a sus raíces. Fue un paso muy difícil y como con todos los saltos al vacío no pudo evitar sentir un gran vértigo. Pero ese vértigo se transformó en ganas, en energía para encontrarse de nuevo a sí mismo en la música y componer temas que hablaran del nuevo Andrés, un Andrés que sigue descubriéndose a cada paso y del que hemos podido conocer un poco más durante nuestro encuentro en Madrid.

Andrés Koi posa para HOLA y cuenta sobre su salida de Dvicio© Fernando Junco

Acabas de lanzar tu segundo trabajo en solitario, Sol de invierno, ¿cómo es este disco?

Luminoso, esperanzador, enérgico y orgánico, muy orgánico. Es un disco lo hemos grabado todo prácticamente en directo, en Madrid, con los músicos con los que giro.

¿Describe el momento en el que estás?

Sí, estoy en un momento de una transición bastante bonita. El disco anterior fue un poco más difícil porque después de tantos años en un grupo y arrancar tu andadura en solitario, se siente un poco raro.

¿Estás orgulloso cien por cien de tu trabajo o eres muy autocrítico y no terminas nunca de buscar la perfección?

Soy autocrítico, pero en este álbum me he quedado muy a gusto y hemos hecho un trabajo muy largo. Cuando terminé el primer disco y lo saqué, ya empecé a trabajar en el segundo. Y es un disco corto relativamente, son solo diez canciones, entonces he seleccionado muy bien que todo lo que saliera fueran canciones de las que estuviera realmente orgulloso y así me siento.

Andrés de Dvicio en una entrevista para HOLA© Fernando Junco

Hay una colaboración con Taburete, ya habíais trabajado juntos en Cinco Sentidos. ¿Conectáis muy bien vuestra forma de ver la música?

Sí. De hecho, Willy Bárcenas y yo también vamos mucho juntos a la montaña, hacemos muchos planes. Somos muy amigos dentro y fuera del escenario y eso hace que te quieras volver a juntar. La canción se llama Choque de Planetas y habla de la cantidad de máscaras y de caretas que se ponen muchas personas en la industria en la que nos movemos. Es algo que me ha tocado vivir bastante y nos apetecía hablar un poco de eso de una manera muy metafórica y muy abierta.

Después de más de diez años en Dvicio, en 2022 decidiste dejar el grupo y comenzar una carrera en solitario- ¿Te dio vértigo?

La primera canción de mi primer disco en solitario se llama justamente Vértigo y habla de eso. Sale hablando mi abuelo, un trozo de una conversación que tuve con él sobre los cambios en la vida, de que hay que atreverse. Al final, fue una decisión que tomé muy mentalizado porque me iba dando cuenta que esa etapa, que nosotros empezamos muy jovencitos, empecé a tocar con ellos cuando tenía 16 años o así, había llegado al final de un ciclo. Y sentía que, aunque me dolía, lo tenía que dejar ir, como les pasa a muchas parejas.  

¿Por qué decidiste el nombre de Andrés Koi?

Koi es de Kid of Immigrants, hijo de inmigrantes. Mi apellido es Ceballos, el apellido de mi padre, pero quería que mi nombre representase también a mi madre, que es de donde viene la parte más artística de la familia. Mi madre es de Brasil y mi padre de Argentina, mis abuelos eran españoles y emigraron a Brasil y quería reflejar todo eso. Se me ocurrió lo de Koi y me gusta mucho la palabra porque es muy corta y con dos vocales. Al principio me sentía raro, pero ya lo siento como mi identidad.

Andrés Koi el exmiembro de Dvicio© Fernando Junco

Luego, ¿te costó encontrar tu sonido? ¿Fue difícil encontrarte a ti mismo estando solo?

Es verdad que siempre me estoy buscando. Creo que uno nunca termina de encontrarse y que es un error cuando dices “ya he encontrado lo mío”. Hay una charla que hace Bowie que me gusta mucho, en la que dice que siempre tienes que ir un pasito más allá de tu zona de confort. Adaptándolo a la parte creativa, en el estudio, cuando estás haciendo una canción y te sientes demasiado cómodo, creo que es un peligro porque significa que no te estás presionando lo suficiente. En el primer disco me dejé llevar por todo lo que me apetecía y por diferentes ritmos, estructuras y demás. Y en este álbum he vuelto mucho a mi esencia inicial, a como escribí las primeras canciones de Paraíso, Cinco Sentidos o Enamórate. He vuelto mucho a la guitarra y al lugar donde lo más importante son las canciones, no tanto la producción. Ese era mi reto en este disco y creo que estoy contento, creo que lo he conseguido.

¿Es difícil a día de hoy, que estamos en los tiempos de la IA, ser como un artesano de la música?

Mucho. Creo que vienen años de una polarización brutal y en mi caso eso hace que me esfuerce mucho más en hacer las cosas todavía más mías, más a mano, reivindicando y enseñando que está hecho a mano porque eso ahora tiene mucho más valor. En este momento puedes hacer una canción con la IA en un minuto. Así que mostrar el proceso, todo el backstory tiene ahora muchísima más importancia porque es lo único que la IA no tiene, unas emociones que te conectan con las personas, un contexto.  

¿Cuánto tiempo has tardado tú en hacer Sol de Invierno?

Un año y medio de trabajo. Por eso es inevitable sentir un vacío grande cuando de repente ya lo lanzas. El álbum salió el 21 de marzo y ahora estamos en la etapa de promoción. Pero tardé un año y medio en crearlo, imaginarme el concepto, pelearme con todos los fantasmas, todas las dudas y los miedos. Es mi primer álbum independiente también, sin discográfica de fondo, por lo tanto, lo he pagado yo y hacer un disco y todo lo que conlleva es muy caro. La verdad es que me ilusiona mucho estar haciendo esto en este momento de mi vida, con todo lo que aprendí por el camino.

Andrés Koi posando en una sesión editorial para HOLA© Fernando Junco

De todas las cosas que has aprendido en tu carrera, ¿cuál es la lección imborrable que llevas siempre por bandera?

He aprendido muchísimas cosas, pero algo muy importante es ser amable con todo el mundo. Compañeros, gente de cualquier gremio, pero sobre todo con los compañeros del mundillo. Es verdad que yo me llevo bien prácticamente con todo el mundo. Amigos, lo que son amigos, tengo tres o cuatro dentro de la industria de la música. Pero hay que tratar bien a todo el mundo y reivindicar la normalidad porque creo que venimos de tiempos donde se ha hecho mucha tontería con muchos artistas.

¿Crees que cuesta mantener los pies en el suelo cuando llega la fama?

La fama es muy cabrona de gestionar, sobre todo a unos niveles muy altos y sin una escuela. Yo viví, por ejemplo, algunos booms muy fuertes que, si me tocase vivirlos ahora, sé que lo llevaría de una forma diferente porque ya tengo la experiencia de que hay ocasiones en las que te va mejor y otras en las que te va peor. Entonces, sencillamente, yo creo que es parte de la condición humana normalizar todo por la supervivencia, pero a veces asusta. La lección más grande que me llevo es tratar bien a todo el mundo y disfrutar del camino. No obsesionarse, que de eso habla una canción de mi disco que se llama En Calma, con ser el número 1, hay que dejar un poco esa presión. Yo lo que quiero es vivir de esto, que mis conciertos estén llenos, que la gente me siga, que me quiera. No tendría que ser una competencia, y a veces las listas la generan un poco entre nosotros. Yo por eso intento vivir un poquito alejado de la data y le dejo eso a mi equipo y a la gente que trabaja conmigo para que ellos me aconsejen porque la data a mí me hace mal. No me ayuda saber ciertas cosas, me ayuda estar en lo mío, hacer mi música.

Y entre medias, tiene que apostar por ti también, como dices en la anécdota que cuentas al final del disco

Es una historia bonita que la gente puede escuchar en el disco, que me sucedió en un momento en el que me costaba apostar por mí y volver a confiar estando en un contexto diferente y con los miedos que uno se genera. De repente llegó un taxista anónimo que me dijo que apostara por mí de una manera muy bonita. Así que, la gente que quiera escucharlo, que vaya a la última canción del disco, que no es una canción, es una anécdota.

Andrés Koi en un retrato en el que se muestran sus tatuajes tan significativos© Fernando Junco

Ahora, cuando termines la promoción, ¿cuándo empiezas la gira?

Acabamos de cerrar las últimas fechas. Voy a estar por toda España girando y luego iré a México, que fue donde di el primer concierto de este nuevo disco, el pasado 28 de marzo y fue espectacular. Hacía mucho tiempo que no sentía tanto cariño en México y he vuelto a sentirlo, así que tengo que cuidar también mucho esa plaza.

Es que tienes muchos seguidores en Latinoamérica.

Es que he vivido allí mucho, sí. Entonces, a base de ir, de dar cariño, de presencia de eventos de los medios… Es muy importante también para mí y para mi carrera pasar allí temporadas del año que a lo mejor aquí están más muertas y allí puedo pues seguir sembrando.

De todo lo que has vivido hasta ahora, ¿cuál es la anécdota más increíble que has vivido?

Además de la de Apuesta por Ti, recuerdo con mucho cariño y con muchos nervios también el primer concierto que hice en solitario. En mi cabeza había muchos pájaros, en el sentido de que quería hacer las cosas diferentes -después de haber estado tantos años con el grupo- solamente por el hecho de que sean diferentes. Y la verdad que fue un concierto espectacular y pude conocer a muchos músicos con los que estoy ahora. La formación ahora lleva vientos y lleva batería, bajo… Ese primer concierto lo recuerdo como algo muy bonito que lo hicimos aquí en una sala en Madrid y que no se me va a olvidar nunca lo nervioso que estaba y también por ese momento donde te ves después de tantos años sin tus compañeros al lado y es súper chocante. Los eché muchísimo de menos en esa primera gira y en ese primer concierto.

Por último, fuera de la música, ¿dónde encuentras tu sol de invierno para esos momentos más bajos que todos tenemos?

Sobre todo, no abandonando la terapia. Creo que es importante y, aunque me sienta bien, intento ir mínimo una vez al mes a ver a mi terapeuta. Luego estar con mi gente, la gente que quiero, que me quiere, que me cuida, con la que puedo ser yo mismo. ¿Cuántas veces con gente cercana no puedes ser tú mismo? Por eso he hecho una selección de amigos en estos últimos años. Es decir, se ha acercado mucha gente muy interesante y se ha alejado otra a la que hay que dejar ir. La familia y el deporte también son muy importantes para mí. Y aprender a llevarme bien conmigo mismo, a trabajar esa relación conmigo. De hecho, hice el Camino de Santiago yo solo y poco a poco voy haciendo más cosas solo como ir al cine, a comer… Y no pasa nada. Parece que está súper demonizado y es difícil, pero es muy bueno.

Andrés Koi con un look fiel a su estilo posa para una entrevista en HOLA© Fernando Junco

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