Jane Fonda estuvo casada tres veces: junto al director francés Roger Vadim, el activista político Tom Hayden y el fundador de la CNN, Ted Turner. De todos ellos dijo que Turner. además del último, había sido su exmarido favorito, un cariño que reafirmó tras su reciente fallecimiento con un emotivo homenaje lleno de admiración, pese al divorcio de 2001.
Ted Turner, pionero de la televisión estadounidense, y Jane Fonda, una de las actrices más admiradas de la época, mantuvieron una relación que duró alrededor de una década, y que perduró más allá del divorcio gracias a a la profunda admiración que siempre sintió por su tercer esposo, tal y como expresa en este último y emotivo homenaje póstumo.
"Se coló en mi vida, un hombre gloriosamente guapo, un pirata profundamente romántico y aventurero, y nunca volví a ser la misma. Él me necesitaba. Nadie me había dicho nunca que me necesitaban, y este no era un ser humano cualquiera el que me necesitaba, sino el creador de CNN y Turner Classic Movies, que había ganado la Copa América como el mejor marinero del mundo. Tenía una vida fantástica, una mente brillante y un gran sentido del humor", comienza su conmovedor relato de despedida.
Él, pionero de la televisión estadounidense, le aportó algo que hasta entonces no conocía: "Nadie me había dicho nunca que me necesitaba", y ella sintió ser "necesaria y cuidada al mismo tiempo".
"Junto a Katharine Hepburn, Ted era la persona más competitiva que he conocido jamás", destaca. " Ya fuera por ver quién había hecho más bajadas de esquí al final del día, por las hectáreas de terreno que poseía, quién tenía más miles de millones, en cuántos países se había acostado con su antigua amante y si yo podía igualar eso, todo era un reto", recuerda ella, siempre dispuesta a afrontarlos.
"También me enseñó más que cualquier otra persona o clase escolar, sobre todo de la naturaleza y la fauna silvestre, la caza y la pesca -los cazadores y pescadores que respetan la ley son los mejores ecologistas-, pero también sobre negocios y estrategia. Ted era sumamente estratégico. Probablemente fuera algo innato, pero estudió los Clásicos en la universidad, conocía la Guerra del Peloponeso al dedillo y las estrategias utilizadas por Alejandro Magno e incluso Genghis Khan. Y al navegar grandes barcos mientras lo hacía, perfeccionó aún más esos talentos estratégicos que luego aplicó a sus negocios con mucho éxito", subraya.
"Como dijo nuestro amigo Ron Olson: 'Ted fue un gran maestro, a menudo predicando con el ejemplo. Nos animaba a pensar en grande (una vez me pidió que redactara una resolución para que la ONU y el Congreso de los Estados Unidos prohibieran todas las armas nucleares; y así lo hice) y a actuar en lo pequeño (desde que conocí a Ted, hace veinte años, yo también recojo basura en mis paseos)".
"Quería a Ted con todo mi corazón", concluye Fonda, imaginándolo en el cielo con la infinidad de especies que salvó de la extinción. Le sobreviven cinco hijos, "cinco niños talentosos y complejos de los que tuve el privilegio de convertirme en madrastra. Yo tuve cuatro madrastras mientras crecía y sé lo importantes que pueden ser, así que todos hicimos lo mejor que pudimos para construir una familia extensa y heterogénea, y los quiero hasta el día de hoy", asegura. "Si fue complicado estar casada con él, imaginad lo complicado que fue ser su hijo. Y todos están bien. Descansa en paz, querido Ted. Te queremos y te recordaremos".
Jane Fonda y Ted Turner se casaron en una ceremonia íntima el 21 de diciembre de 1991 en el rancho del multimillonario en Avalon, Florida. Formaron una gran familia con los tres hijos de la actriz y los cinco del multimillonario. Sin embargo, apenas un mes después de la boda, Fonda descubrió una infidelidad de Turner -una situación que supuso un duro golpe para la actriz-, aunque continuaron juntos. A partir de entonces, nada volvió a ser igual. Las tensiones crecieron y la conversión de Jane Fonda al cristianismo, opuesta a las creencias de Turner, no ayudó. En 2000 anunciaron la ruptura de su matrimonio y, en abril de 2001, Jane Fonda solicitó el divorcio.
En algunos pasajes de sus memorias My Life So Far (2005), recuerda las risas y la conexión tan profunda que mantenía con Turner, a pesar de los desafíos que habían vivido durante su matrimonio. "Muchas veces, algo nos hacía reír tanto que terminábamos en el suelo", escribió en su libro. "Había momentos en que nos mirábamos a los ojos y nos fundíamos en uno", capturando la intensidad de ese vínculo que ahora es eterno.








