La baronesa Thyssen celebró su 83 cumpleaños el pasado 23 de abril en Andorra, país donde tiene fijada actualmente su residencia, rodeada de sus seres queridos, entre ellos su sobrino Guillermo, Conservador General de la Colección Carmen Thyssen. "Lo voy a celebrar como cada año, con la familia", declaraba entonces con una gran sonrisa a la prensa.
Se mostraba radiante, llena de energía y con una salud de hierro. Sin embargo, la vida tenía otros planes para ella. Tal y como ha adelantado la revista Semana y ha podido confirmar ¡HOLA!, la baronesa Thyssen ha estado ingresada en la clínica Teknon, de Barcelona.
Según relata su entorno más cercano en conversación con ¡HOLA!, la coleccionista de arte fue hospitalizada a causa de una neumonía muy fuerte. Aunque ha atravesado momentos delicados, afortunadamente todo ha quedado en un susto. Su círculo más íntimo ha querido trasladar un mensaje de absoluta tranquilidad tras el revuelo causado. "Ha estado muy malita. Lo pasó muy mal, sí. Pero ya está mucho mejor, recuperándose. Ha estado con una neumonía muy fuerte y ya mucho mejor. Así que todo bien", nos dicen. De hecho, ya ha recibido el alta y se encuentra plenamente recuperada. Prueba de ello es que pudo celebrar el pasado domingo el Día de la Madre junto a toda su familia. "A estas edades, no se libra nadie de los sustos y las complicaciones, pero tranquilidad", añaden.
Durante su ingreso hospitalario, la baronesa Thyssen estuvo acompañada en todo momento por sus seres queridos. Sus tres hijos, Borja y las mellizas Carmen y Sabina, fueron fotografiados en las inmediaciones de la clínica, demostrando que son una auténtica piña.
Junto a Borja se encontraba su mujer, Blanca Cuesta, con quien comparte su vida desde 1998 y tiene cinco hijos: Sacha, que cumplió 18 años el pasado 31 de enero, Eric, de 15 años, Enzo, de 13, Kala, de 11 y la pequeña India, de cinco.
Después de años difíciles con polémicas y altibajos, Borja aseguró recientemente que la relación con su madre estaba mejor que nunca. "Todo está bien", dijo, y su presencia en el hospital así lo confirma.
En una entrevista concedida a ¡HOLA! a principios de 2025, la baronesa Thyssen dijo que se sentía "muy orgullosa de los hijos que tengo". "Le doy gracias a Dios porque me ha dado estos hijos", declaró. Unas palabras que, tras comprobarse el absoluto apoyo que le han brindado durante su ingreso, cobran ahora un significado aún más profundo. "Están implicados todos desde pequeños con el mundo del arte, lo llevan dentro. Lo están haciendo fenomenal. Cada uno que se dedique a lo que desee, no puedo influenciar totalmente en su futuro, pero sí transmitirles todas mis ganas e ilusión. El patrimonio familiar es para los tres herederos. Borja, Carmen y Sabina, y he procurado enseñarles todo lo que yo he aprendido y que tengan una buena base moral", añadió.
Borja nació el 24 de julio de 1980, convirtiendo a la baronesa Thyssen en la mujer más feliz del mundo. "Cuando tuve a Borja en mis brazos, me di cuenta de que él era lo más importante en la vida para mí", declaró en sus memorias publicadas en ¡HOLA!. Tras ser adoptado por el barón Thyssen, el niño fue bautizado "en 1984 en la catedral de San Patricio, de Nueva York, y sus padrinos fueron el duque de Badajoz y Ann Getty". Años más tarde, la baronesa Thyssen le dijo a su marido que quería contarle a Borja que Manolo Segura era su padre biológico. "Fue entonces cuando reuní a Heini y a Manuel en presencia de Borja y le conté a mi hijo que tenía la gran suerte de tener dos papás", expresó.
Por su parte, Carmen y Sabina nacieron en Los Ángeles, el 6 de julio de 2006, y las conocimos, con casi dos años, a través de la portada de ¡HOLA!. "Cuando nacieron me trajeron mucha felicidad. Para mí fue el destino. Ahora mismo habría tomado la misma decisión, absolutamente, y la seguiría tomando", aseguró la baronesa Thyssen. "Carmen y Sabina conocen su historia, lo saben todo, porque yo con ellas no tengo secretos", aclaró. Mientras Carmen estudia Derecho en Barcelona y continúa con el legado artístico de la Baronesa, Sabina se ha decantado por una formación en Arte y Diseño, y persigue otro sueño: el de convertirse en una buena ilustradora.






