Britney Spears no está atravesando su mejor momento. La cantante era detenida a principios del mes de marzo por conducir, presuntamente, bajo la influencia del alcohol y, poco más de un mes después, la estrella tomaba la decisión de ingresar de manera voluntaria en un centro de rehabilitación, tal y como indicaban medios locales hace unas semanas, el cual abandonó días antes de su comparecencia ante el juez. Una elección que, tras el juicio celebrado este lunes, 4 de mayo, en el Tribunal Superior de Ventura ha resultado a su favor al conocerse la decisión final de la fiscalía.
La cantante habría llegado a un acuerdo con la fiscalía, según relatan en medios anglosajones, ya que, su abogado, Michael A. Goldstein, se habría declarado culpable (en su nombre) de conducción temeraria bajo los efectos del alcohol, calificando el suceso de "totalmente inexcusable".
"Britney ha dado pasos importantes para implementar un cambio positivo, lo cual se refleja claramente en la decisión del fiscal de distrito del condado de Ventura de reducir los cargos en este caso y desestimar la acusación por conducir bajo los efectos del alcohol", aseguraba el letrado. Britney, en un primer momento, ha sido sentenciada a 12 meses de libertad condicional y un día de cárcel, descontándose estas cantidades del tiempo ya cumplido, según el comisario del condado de Ventura (California), Matthew Nemerson.
Además, tal y como dicta la sentencia, la intérprete de grandes éxitos como Oops!... I did it again o Womanizer deberá completar un curso sobre conducción bajo los efectos del alcohol, así como hacer frente a una multa y diversas tasas económicas. El fiscal del distrito del condado de Ventura, Erik Nasarenko, tras confirmar que Britney ha prometido a continuar con el tratamiento que había empezado, ha hecho hincapié en la importancia del "tratamiento y la rehabilitación", subrayando que "no queremos que la señorita Spears vuelva a delinquir".
"No creo que a nadie le haga ilusión declararse culpable de nada, pero dadas las circunstancias, que esto quede atrás, creo que todos estamos satisfechos con el resultado", aseguraba el representante legal de la estrella del pop tras el juicio celebrado, apostillando que, desde el equipo de Britney, "agradecemos que el fiscal reconozca las medidas positivas que Britney está tomando para ayudarse a sí misma".
El letrado reiteraba que la cantante agradecía la "discreción" por parte de aquellos que han llevado el caso, así como "las numerosas muestras de apoyo que ha recibido" por parte de sus admiradores.
Su ingreso y escapada del centro de rehabilitación
Fue el pasado 13 de abril cuando se conocía que Britney había tomado la valiente decisión de ingresar, de forma completamente voluntaria, en un centro de rehabilitación en Estados Unidos tras el altercado con su vehículo. "Britney va a tomar las medidas adecuadas y cumplir con la ley, y esperamos que este sea el primer paso hacia el cambio que Britney necesita desde hace mucho tiempo. Esperamos que pueda obtener la ayuda y el apoyo que necesita durante este difícil momento", señalaban desde un comunicado ofrecido por el equipo legal de la ganadora de un premio Grammy (en 2005, por Toxic).
Además, tal y como recogía la revista People, sus hijos —Sean Preston y Jayden James, de 20 y 19 años respectivamente, fruto de su matrimonio con Kevin Federline— fueron uno de los principales motivos por los que Britney aceptó ingresar en el mencionado centro de rehabilitación. "Sus hijos fueron fundamentales para que ingresara en rehabilitación. Han sido muy claros con ella. Solo quieren que esté sana", aseguraba una fuente al mencionado magazine anglosajón. Además, el comunicado distribuido por su equipo reforzaba esta idea, asegurando que "sus hijos van a pasar tiempo con ella. Sus seres queridos van a elaborar un plan necesario y largamente esperado para garantizar su bienestar y éxito".







