La discreción ha sido siempre la seña de identidad de Julen Guerrero. En los años 90 levantaba pasiones y era un fenómeno de masas, pero supo salvaguardar su intimidad con gestos como su boda secreta con Elsa Landabaso, quien siempre huyó de los flashes. También con absolito hermetismo ha vivido el momento más difícil de su vida, la muerte de su mujer y madre de sus dos hijos a los 52 años. Sin embargo, en pleno duelo ha roto su silencio, impulsado por todas las muestras de cariño que está viviendo la familia en los últimos días.
iEl mundo del fútbol se ha volcado con la familia del eterno capitán del Athletic Club de Bilbao tras la noticia de la muerte de Elsa, quien siempre se sintió cómoda en el anonimato. Sin importar los colores y dejando de lado cualquier rivalidad, los jugadores de diferentes equipos han trasladado todo su apoyo a la familia.
Especialmente emotivo ha sido el gesto del Getafe B, club del que forma parte el hijo de Julen: "Emotivo minuto de silencio por el fallecimiento de Elsa Landabaso, madre de nuestro jugador Julen Jon. Descanse en paz". Al finalizar el encuentro el, también dedicaron a su compañero la victoria ante Las Palmas, resultado que les aseguró el playoff. Sacaron al campo su camiseta y dijeron "esta victoria va por ti, Julen". El joven fue visto el fin de semana en el Tanatorio Norte de Madrid, acompañado por varios amigos.
Lo mismo hicieron en el CD Estepona, que tiene a Julen Guerrero en la directiva. "Antes del inicio del partido se ha guardado un minuto de silencio por el fallecimiento de Elsa Landabaso, esposa de nuestro mánager general. Esta familia está con todos vosotros", dijeron desde el club andaluz. Además, tras ganar, sacaron en el vestuario una camiseta blanca en la que se podía leer: "Ánimo, Julen. Estamos contigo".
Julen Guerrero ha dado dado las gracias públicamente por estos detalles de apoyo tan reconfortantes en esta etapa. "No tengo palabras, demasiadas emociones en tan poco tiempo. Muchísimas gracias equipo, sois muy grandes. Hoy la victoria era más necesaria que nunca. Familia", ha comentado el exjugador, que tiene fijada su residencia en Málaga tras el fichaje por el citado club.
Son sus primeras palabras tras la muerte de su esposa, con la que se casó el 1 de enero del año 2000 en la localidad de Derio, en pleno el Valle de Asúa, en Vizcaya. Un enlace reducido que ni siquiera le contó a sus compañeros. Tras el "sí, quiero", su felicidad se multiplicó con Karla, de 25 años, y Julen Jon, de 22. Los tres son una piña y afrontan unidos el desafío de acostumbrarse a vivir sin la mujer más importante de sus vidas, una pieza clave en su historia personal y también profesional.







