Óscar Freire ha pasado de ser una de las grandes estrellas del ciclismo internacional a ocupar titulares por su vida personal. Tras retirarse en 2012 con una trayectoria deportiva repleta de éxitos, Freire regresó al foco mediático en febrero de 2025 a raíz de una misteriosa desaparición. El exciclista abandonó el domicilio familiar en su propio coche, sin sus pertenencias, y no dio señales de vida durante 48 horas. Su entonces mujer, preocupada por la falta de noticias, presentó una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Torrelavega, Cantabria.
Ante el revuelo causado, Freire regresó a su hogar, confirmando que se había ausentado de forma voluntaria y que lo ocurrido se trataba de "un tema estrictamente del ámbito personal e íntimo". "Lamentamos la preocupación que ha podido ocasionar la noticia y, a la vez, agradecemos el interés mostrado por los aficionados y la prensa en general", añadió en un comunicado remitido a EFE, en el que pedía respeto a su intimidad y el cese de los especulaciones en redes sociales.
Un año después de aquel episodio, el exciclista ha vuelto a la actualidad tras ser detenido y posteriormente condenado por un delito leve de injurias a Laura Cobo, su expareja y madre de sus tres hijos, lo que le obligará a estar 9 días localizable de forma permanente y a cumplir una orden de alejamiento respecto a la víctima durante seis meses.
Los hechos ocurrieron el pasado domingo, 12 de abril, cuando Freire accedió a la iglesia en la que ya se encontraba su expareja. Aunque en un primer momento ambos se sentaron en bancos distintos, él se habría desplazado hasta situarse a su lado, iniciando entonces una discusión. Ella le habría recriminado que no era el lugar adecuado y se levantó con intención de marcharse, pero Freire la habría sujetado con fuerza del brazo, obligándola a sentarse de nuevo junto a él. Pese a ello, consiguió levantarse nuevamente, salir del templo y dirigirse a la calle. Ya en el exterior, cuando intentó llamar al hermano del exciclista, él le habría quitado el teléfono, devolviéndoselo poco después.
La exmujer de Freire presentó entonces una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Torrelavega, tras la cual el exciclista fue detenido. El lunes se celebró un juicio rápido en el que, por decisión de la denunciante, únicamente se abordaron los hechos ocurridos el domingo, quedando fuera parte del contenido de la denuncia inicial. En ese atestado, al que ha tenido acceso Europa Press, se recoge que la denunciante habría sufrido "acoso continuo" por parte de Freire desde 2023, una situación que, según el documento, se habría agravado a partir de 2025 con supuestos episodios de amenazas y violencia sexual.
Comunicado conjunto
Tras la sentencia, la expareja ha emitido un comunicado a través del hermano del exciclista, Antoni Freire, en el que manifiestan que "parte de los datos y afirmaciones que se están difundiendo no se corresponden fielmente con la realidad de los hechos" y recuerdan "la importancia de respetar la presunción de inocencia y de evitar juicios paralelos o conclusiones precipitadas sobre una cuestión especialmente delicada, que afecta no solo a adultos, si no también a los menores de edad de nuestro entorno familiar".
Una boda y tres hijos en común
Óscar Freire, de 50 años, se casó con Laura Cobo, su novia de toda la vida, el 26 de octubre de 2003. La boda se celebró en la iglesia de la Virgen Grande de Torrelavega, ciudad natal de Freire. Al enlace acudieron grandes figuras del ciclismo, como Joseba Beloqui, José Iván Gutiérrez, Francisco Mancebo, Daniele Nardelo y Manolo Beltrán.
Una vez convertidos en marido y mujer, pusieron rumbo a Sudáfrica para disfrutar de su luna de miel y después dieron la bienvenida a sus tres hijos, dos de ellos menores de edad todavía. Tras vivir una temporada en Suiza por motivos de trabajo, el matrimonio regresó a Cantabria. "Si volviera atrás me quedaría en Suiza. No por mí, sino por el futuro de mis hijos, teníamos amigos allí, pero es que mi mujer es de aquí, yo soy de aquí, teníamos la ilusión de volver cerca de la familia", confesó Freire en una entrevista concedida a Jot Down Sport.
Desde que se retiró de la competición en 2012, Freire se ha volcado en cuerpo y alma en su primogénito, que sigue sus pasos en el mundo del ciclismo.






