Una gala de infarto, así podría definirse el último programa, donde los espectadores pudimos ver de todo: lágrimas, conflictos, estrategias y amor. Sí, amor. Ayer, en el programa de Jorge Javier, uno de los concursantes que, sin lugar a dudas, lo está dando todo en las pruebas, Jaime Astrain, tuvo la oportunidad de reencontrarse con su pareja, la televisiva Lidia Torrent. Un momento entrañable que quedará grabado en la memoria de los mares de Poseidón para siempre.
Hace un mes, el exfutbolista y modelo hacía las maletas y se despedía de su mujer —ambos mantienen una relación muy consolidada desde que sus caminos se cruzaron en 2019— y de su pequeña Elsa —fruto de su amor y a la que dieron la bienvenida en 2022—. Jaime saltó del helicóptero en un momento complicado, ya que, no mucho tiempo antes, su hija sufrió un "susto" que la obligó a permanecer varios días ingresada en el hospital. En este contexto, y con las emociones a flor de piel, el programa de Supervivientes utilizó el puente de las emociones como nexo de unión para que la pareja se reencontrara. Mientras el superviviente tenía los ojos vendados y la voz entrecortada, no tardó en derrumbarse: "El amor que sientes por una hija es indescriptible y le doy gracias a Lidia y a ella todos los días… No he sabido demostrarle lo que me importa".
El hombre, que se desarrolló profesionalmente en las canteras de varios equipos de fútbol, mostró a los televidentes su parte más humana. Reconocía ser un hombre completamente enamorado. Mientras avanzaba en cada peldaño del puente de las emociones, no dudó en pedir perdón porque "no he sabido demostrarle lo que la quiero... y lo afortunado que soy de que esté en mi vida".
Mientras el superviviente se derrumbaba frente a ella con los ojos vendados, Lidia lo miraba y escuchaba cómo su chico le dedicaba románticas palabras: "es el amor de mi vida". Posteriormente, el atleta se quitó la venda de los ojos y, nada más verla, no dudó en abrazarla y besarla, mientras le dedicaba más palabras de amor que, poco a poco, a los espectadores nos costaba escuchar debido a la gran cantidad de aplausos por parte del público. "Te amo, te queremos, las dos nos vamos a dormir todos los días", decía la mítica camarera de First Dates.
Claudia vs. Alba
Parece que cuando Claudia Chacón dijo en su vídeo de presentación que la convivencia con sus compañeros, "sabiendo cómo soy, va a ser muy complicada", iba muy en serio. Ayer, Claudia se coronó como la "mala" de película necesaria en todo programa de entretenimiento. Como si hubiera adquirido lo mejor y lo peor de sus antecesoras —Sofía Suescun, Mónica Hoyos o Aída Nízar—, fue, sin lugar a dudas, la gran protagonista de la noche.
Tras salvarse de la expulsión y provocar la salida de Teresa Seco, amiga de Lola Lolita, Claudia generó más de un quebradero de cabeza a algunos compañeros como Alba Paul, que, al ver que la concursante de La isla de las tentaciones iba a seguir compartiendo playa con ella, no dudó en derrumbarse. Un momento muy comentado que ha provocado incluso que su pareja, Dulceida, use sus armas —las redes sociales— para enviarle apoyo desde la distancia: "Mi amor ❤️ qué mala suerte, pobrecita 🥹 t’estimo".
Y es que la nueva realidad es clara: Claudia no aguanta a Alba. Además, hay que añadir que Claudia tiene un nuevo frente abierto: Nagore Robles. Y es que Nagore y Alba son íntimas, algo que ya demostraron cuando la ex gran hermana pisó la palapa por primera vez y la mujer de Dulceida fue, sin lugar a dudas, la que más se alegró.










