Kiko Rivera vuelve a acaparar titulares. Desde su reconciliación con su madre, Isabel Pantoja, hasta el futuro incierto de la ya icónica finca Cantora, el hijo menor de Paquirri se sitúa nuevamente en el centro del foco mediático. Esta vez, por sus polémicas declaraciones sobre las madres de sus hijos: Jessica Bueno, con quien tiene a su primogénito, Fran, e Irene Rosales, madre de sus dos hijas, Ana y Carlota. Fue el pasado viernes cuando el DJ aseguró en una entrevista en ¡De Viernes! que no mantenía “comunicación con ninguna de las dos”, subrayando además que una relación con ellas “no me hace bien”. Unas palabras demoledoras que han provocado la reacción inmediata de Jessica Bueno.
“Lo poco que he podido ver es porque me etiquetan en vídeos. Justo coincidió que me fui a pasar las vacaciones de Semana Santa a Huelva con mis hijos. Estaba tranquila en la hamaca el sábado cuando empecé a ver mensajes en Instagram: todo el mundo dándome su opinión sobre lo que había dicho Kiko. Me decían lo que se puede ver en los comentarios… no le deja muy bien parado ante la opinión pública. Me quedé un poco… no entendía nada”, ha explicado esta tarde la colaboradora de televisión en el programa El tiempo justo, tras ser preguntada por Joaquín Prat.
La exnuera de Isabel Pantoja ha dejado claro que la situación le ha sorprendido: “Tenía la impresión de que manteníamos una buena relación, ya que siempre he defendido que lo único que nos une es nuestro hijo. No tenemos una relación personal ni hablamos de nuestras vidas. Cuando me habéis preguntado por él, siempre he dicho que no sé nada, ni de lo que ha pasado entre Irene y él… Solo tenemos relación por nuestro hijo”. “Ojalá haya sido solo un lapsus. Tenemos un hijo al que hay que proteger. Sinceramente, creo que tiene mucha suerte con las madres de sus hijos. No quiero sentirme directamente aludida ni vivir en el conflicto”, ha añadido con sinceridad.
Además, ha querido mostrar su apoyo a Irene Rosales: “No digo que tenga o no tenga razón, porque no lo sé, pero sí creo que merece un respeto como madre de sus hijas. Lo que hayan vivido solo lo saben ellos. Se puede especular mucho, pero la realidad de ese matrimonio solo la conocen ellos. Después de tantos años, hay que mantener ese respeto público, sobre todo porque hay unas niñas. Eso hay que cuidarlo”. Por último, ha querido explicar que la respuesta de Irene al Dj en el programa de Joaquín Prat, "estuvo muy bien, muy correcta, ella siempre se ha expresado muy bien, creo que no hace falta perder el respeto a nadie para contar lo que sientes".
Por último, ha desvelado que nada más escuchar las palabras del que fuera su pareja, le llamó por teléfono: "Hay temas que yo no tengo por qué hablarlos aquí y si tengo un problema con alguien lo hablo con esa persona. Lo primero que hice fue llamar a Kiko y lo que sentía se lo dije a él”. Y ha contando qué es lo que hablaron: "Tú tienes que entender que también me expones a mí a la hora de hablar en esos términos y de meterme en ese tema que tienes con tu exmujer". "Entiende que estoy trabajando como colaboradora en un programa, que me van a preguntar y es algo de lo que no me apetece hablar", ha continuado para luego relatar que el artista adoptó una actitud receptiva: "Me entendió. Yo llamé, le dije todo lo que pensaba, él escuchó y ya está. A diferencia de mí, que le he llamado para decirle esto, él no me llamó para que yo me pudiera explicar”.







