A finales de verano, Kiko Rivera e Irene Rosales anunciaron por sorpresa que emprendían caminos diferentes tras once años de relación. Comentaron entonces que se trataba de una decisión tomada con respeto y gratitud y que seguirían siempre unidos por sus hijas, Ana y Carlota. Pero el paso de los meses y la entrada en escena de nuevas parejas ha hecho que esa armonía salte por los aires y la buena sintonía se convierta en una guerra. El DJ ha acusado a su exmujer de aprovecharse de él y de rehacer su vida antes de separarse, unas palabras a las que ha respondido la influencer.
Irene ha contado que no ha contratado abogados para firmar un convenio por sus hijas ya que Kiko, con su propio equipo legal, ha llegado a un acuerdo con ella y han establecido personalmente todos los puntos. "La casa en la que vivo es de alquiler y el acuerdo al que llegamos es que la tenía que pagar él durante un año porque es la casa de mis hijas y porque yo no tenía una solvencia económica para poder enfrentarme a eso, porque he pasado tiempo sin ganar nada, pero trabajando en casa y en el día a día, que está muy poco valorado. Es un trabajo poco reconocido y nada agradecido", ha dicho en su debut como colaboradora de El tiempo justo.
También ha detallado que Kiko se llevó el coche familiar, mientras que ella se ha quedado con uno de renting que hay que devolver en cuatro años, y ha negado que su exmarido se haga cargo de todas las facturas: "Yo pago los suministros y tengo los mensajes de todos los meses de cuando él me tiene que dar a mi una cantidad a lo mejor del colegio de las niñas, yo le digo que descuente de ahí la luz o el agua. Es verdad que él paga el teléfono porque está a su nombre, pero yo se lo abono, hasta el momento en el que me llama la compañía para decirme que me cortan la línea. Ese día le escribí un mensaje diciéndole que me parecía de muy poca vergüenza que me cortara el teléfono sin avisar".
Ha remarcado que es "totalmente incierto" que le impida a Kiko pasar tiempo con sus hijas y que no le "importaría darle la custodia compartida". También desmiente a su ex cuando dice que Fran, el hijo que él tuvo con Jessica Bueno, solo le importaba a Irene en los primeros años, hasta que fue madre: "No voy a entrar en lo que quiero, he querido y he cuidado a ese niño. Según va creciendo, le voy haciendo entender a Kiko que tiene que ser más responsable con él y pasar más tiempo con él. Porque por más que yo lo cuide y lo proteja, necesita la figura de su padre".
De la relación con Guillermo a su duelo
El intérprete de Chica loca sostiene que Irene empezó a salir con Guillermo estando todavía con él, una versión que ella desmiente. "Es lo fácil que puede pensar, pero tengo la conciencia muy tranquila de que he hecho las cosas como las tenía que hacer y me he enamorado cuando me tenía que enamorar... Ojalá hubiera aparecido un poquito antes, solo un poquito...", ha dicho sobre el empresario con el que atraviesa una etapa muy feliz. Además, Irene ha explicado que no tiene nada en contra de Lola García, la nueva pareja de Kiko: "Estoy agradecida de que reciba bien a mis hijas".
La influencer asegura haber sido "una auténtica imbécil por haber aguantado tanto tiempo" en su matrimonio con Kiko Rivera. Asegura que el músico fue su prioridad hasta tal punto de anteponerlo a sí misma en uno de los momentos más difíciles de su vida: la muerte de sus padres con solo nueve meses de diferencia. "No pude vivir el luto por mis padres por la guerra de Kiko con su familia", ha contado Irene, haciendo así referencia al enfrentamiento del DJ con su hermana y con su madre. Con esta última, Isabel Pantoja, ha tenido ahora un acercamiento después de seis años sin hablarse







