Han pasado dos años desde que Silvia Tortosa murió a sus 77 años en una clínica de Barcelona, donde permanecía ingresada desde hacía meses a causa de una enfermedad. Tras su inesperado fallecimiento salió a la luz su herencia, de la cual había excluido al que había sido su marido, Carlos Cánovas, con quien había compartido más de dos décadas de su vida. En su lugar, la intérprete había nombrado heredera universal de su patrimonio a su íntima amiga, Ana Congost, quien estuvo a su lado durante sus últimos meses con vida.
Su testamento, por este motivo, no ha estado exento de polémica, siendo el tema principal de incontables tertulias que intentaban buscar el razonamiento que llevó a la actriz a eliminar de su legado al cineasta. Una explicación que llegó de la mano de Ana durante una entrevista en el programa Y ahora Sonsoles, donde aseguraba que el matrimonio de su amiga llevaba tiempo roto. "Cayó en depresión tras las infidelidades de Carlos", afirmó tajantemente en ese momento, dejando claro el profundo impacto que estas traiciones tuvieron en la actriz.
Carlos ha mostrado en numerosas ocasiones su descontento con la decisión de Silvia Tortosa en relación con su propia herencia. A sus reclamaciones se ha unido Cristina, prima de la actriz, quien ha señalado a Ana Congost manifestando que algo extraño se esconde tras ser nombrada ella la beneficiaria principal del legado de la intérprete, acusando también al círculo cercano de la protagonista de grandes éxitos como Pánico en el Transiberiano o Asignatura pendiente.
Unas declaraciones que Ana ha desmentido durante una conversación con Egos, del diario La Razón, en donde ha asegurado que "el testamento está muy claro y yo jamás he despreciado a la familia de Silvia". Además, la íntima de la actriz ha mostrado su incredulidad ante las acusaciones vertidas, confesando que "no entiendo por qué sale ahora diciendo eso la prima".
Además, otra de sus primas, Elisenda, ha aprovechado para hablar sobre el tanatorio de Silvia, en el que, bajo su perspectiva, la familia directa de la actriz fue desplazada a un segundo plano. Una percepción que no casa con el punto de vista de Ana, quien aseguraba que esto "no es cierto", indicando que a los familiares "se les trató con todo respeto".
Tras esto, Ana ha hecho una confesión sorprendente que demuestra la estrecha (o no) relación que compartían la intérprete y su prima. "Yo no las vi nunca con Silvia", han sido sus contundentes palabras. Una declaración inesperada que ha concluido con una reiteración del mensaje que ha transmitido desde que se descubrió quienes serían los beneficiarios de Silvia Tortosa: "Si en el testamento no aparecen es porque ella no querría que aparecieran".
Una decisión inamovible que, a pesar de las críticas, no se convertirá en otra distinta. "Nada va a cambiar", ha confesado ante el mencionado periódico, subrayando que "el testamento está muy claro y hay que respetarlo". Además, Ana ha reiterado que "no es una herencia envenenada como han dicho", sino que se ha visto intervenida por protocolo de la Administración Pública. "Hacienda está en medio porque no éramos familia", ha apostillado al respecto, indicando que, bajo ningún concepto, "puedo decir que sea una herencia envenenada".
"Solventado" lo referente a su mansión
Antes de tomar caminos separados, Silvia Tortosa y Carlos Cánovas vivían en el lujoso chalet de ella en la exclusiva zona madrileña Puerta de Hierro, una vivienda de la que la intérprete echó al cineasta una vez se enteró de la infidelidad. "Quiero que se vaya de mi casa", fueron sus palabras, tal y como recordaba ayer su íntima amiga durante su intervención en el programa de Y ahora Sonsoles.
Una propiedad que, tal y como recogía el testamento de la intérprete, quedaba en manos de Ana. En referencia a esta vivienda, la íntima de Silvia confesaba que "lleva tres meses venida", subrayando que "los propietarios están entusiasmados". "Incluso me han dicho que notan las buenas vibraciones que hubo allí...", ha indicado. Una versión que mantiene, ya que tal y como ha indicado en su entrevista con La Razón, "ese tema ya está solventado".








