Amanda Peet está desvelando, sin pelos en la lengua, todo aquello que se esconde detrás de los focos. La actriz, de 54 años, ha calificado a Hollywood de "pura fachada". "Es ridículo", ha declarado Peet a Fox News Digital al ser preguntada acerca del "mayor error" que se comete al pensar que las estrellas tienen una "vida perfecta" en Hollywood: "Es pura fachada. No hay nada ahí. Quiero decir que cualquier aforismo que se te ocurra se aplica a nosotros. Es pura desesperación. '¿Qué están haciendo allí? ¿Por qué yo no tengo eso? ¿Por qué no me veo así?' Esa es la parte mala", ha expresado.
La intérprete de Algo Pasa con Mary no dejó sin verbalizar ninguna de sus opiniones acerca de lo desconocido de las glamurosas y envidiadas vidas de las colinas de Los Ángeles: "En Hollywood es difícil… Voy a sonar un poco cursi. Es competitivo, y es difícil salir de esa mentalidad tan competitiva en la que el trozo de queso de la isla es demasiado pequeño y hay demasiada gente que lo quiere".
Además de las falsas apariencias y la sublime competitividad, Peet tampoco ha escatimado a la hora de abordar la obsesión de la industria con la juventud. "Soy mayor, así que lo veo con mucha más tranquilidad, pero es muy, muy difícil encontrar eso, y cuesta mucho no querer perseguir esa emoción si tienes la suerte de sentirla, y en su lugar, simplemente preguntarte: '¿Qué es lo que realmente quiero hacer cuando suene el despertador por la mañana? ¿Qué quiero estar haciendo? ¿Es esto realmente lo que quiero hacer? ¿Es esto realmente útil o beneficioso para alguien?'.
La intérprete, que se encuentra en plena promoción de la segunda temporada de Amigos y vecinos (Apple TV), que se estrena este viernes 3 de abril con un episodio semanal hasta el próximo 5 de junio, también ha hablado de su reciente diagnóstico de cáncer de mama, que anunció a principios de este mes. Cuando se enteró de la noticia, sus pensamientos se llenaron de "terror", según ella misma ha contado a la cadena de televisión estadounidense. "Mis hijos y el terror", ha admitido. Peet dijo que tomó la decisión de no decírselo a su madre moribunda "porque llevaba tanto tiempo enferma que era, ya sabes, bastante obvio que, en el improbable caso de que hubiera sido capaz de entenderlo, no habría querido asustarla".
Aunque no se arrepiente de su decisión, sí que admite que ha tenido algún que otro remordimiento. "Así que no fue una decisión difícil, aunque sí que me resultó un poco duro en un sentido más general, porque había estado muy unida a ella toda mi vida". Hace unos días, la actriz confirmó su diagnóstico en una entrevista con The New Yorker, ahondando en el tratamiento médico que iba a realizarse: dado que su cáncer se encuentra en el primer estadio, no necesita quimioterapia, pero sí se someterá a una lumpectomía y a radioterapia.







