Icono de estilo, filántropa y primera marquesa negra del Reino Unido. Emma Thynn vuelve a romper esquemas al unirse al reparto de Ladies of London: The New Reign, demostrando que se puede gestionar una de las mansiones más espectaculares de Inglaterra y, a la vez, conquistar el 'prime time' internacional.
La nueva protagonista de Ladies Of London
Al más puro estilo Tamara Falcó —marquesa de Griñón—, Emma Thynn se ha consagrado como la aristócrata que ha osado desafiar el estricto protocolo británico. La marquesa de Bath da un paso firme hacia los focos como el fichaje estrella de un nuevo reality que promete mostrar su faceta más íntima. El primer tráiler de Ladies of London ya redibuja la imagen de la mujer que ostenta el título tras su sonado 'sí, quiero' a Ceawlin Thynn; allí es definida como "la encarnación de la aristócrata moderna". Según su compañero de reparto, Mark-Francis, Emma sostiene con naturalidad el peso de ser una de las mujeres más influyentes de Gran Bretaña. Sin embargo, también se subraya su propia historia al "ser la primera mujer negra en integrarse en la alta aristocracia", una posición que evoca inevitablemente la figura de Meghan Markle, su eterna comparación en las redes sociales, y en su propio círculo. Una misma mención que realza la competencia entre ambas, situada por la propia compañera de reparto de la marquesa de Bath, Lottie Kane. "Yo creo que intenta reclamar eso —ser la primera mujer de color en acceder a la alta aristocracia—, pero en realidad es Emma". Un arranque del programa que sitúa a la marquesa y al resto del elenco en el centro de la historia que se puede ver desde Bravo, canal estadounidense, y que se retransmite desde el pasado 5 de marzo, realzando un reboot del programa original que, ahora, con un elenco renovado —desde Emma Thynn (Marquesa de Bath), Mark-Francis Vandelli (conocido por Made in Chelsea), Martha Sitwell, Lottie Kane y Myka Meier— pretende hacer historia para situarse como uno de los programas más comentados del momento.
El docu-reality sigue a un grupo de mujeres de la élite londinense (y un hombre, Mark-Francis Vandelli). La trama gira en torno a cómo gestionan sus títulos nobiliarios y mansiones históricas mientras intentan triunfar como empresarias, it-girls o figuras públicas. Es una mirada sin filtros a la exclusividad de barrios como Belgravia y Chelsea. Es en este mismo programa donde Emma Thynn mostrará la cara menos glamurosa —y más exigente— de gestionar Longleat, la impresionante finca de los marqueses de Bath —valorada en 205 millones de euros—, lidiando con el protocolo y los negocios familiares. "La única mujer de color en esta posición soy yo", dice Thynn, aunque destaca ese "a día de hoy", que la sitúa dentro del marco de la sinceridad —y lanzando un órdago a Meghan Markle— pues recalca: "soy la única que sigue siendo". No obstante, la marquesa al ser preguntada acerca de qué se siente al tener un título en nuestro siglo ha querido ser concisa, destacando ante todo el legado familiar situado sobre la impresionante mansión que el matrimonio posee. "Para mí, lo más importante es el contexto de mi casa y mi marido", desvela Emma, indicando que "yo soy quien dirige Longleat House —la mansión— así que es una casa señorial". Después de estas palabras en las que se daba a conocer un poco más ante quienes la observaban a través de la pantalla, ha explicado la historia de su hogar. "La mansión fue construida en la época de Isabel I de Inglaterra, siendo la casa más grande de Reino Unido". La finca, de más de 4.000 hectáreas, alberga, además de 120 especies animales, el laberinto de tejos más grande de Gran Bretaña y la mayor colección privada de libros del Reino Unido. Una arquitectura que, sin embargo, la sitúa entre dos mundos: Londres y Longleat House, a causa de que "los niños van a la escuela en Londres", por lo que los desplazamientos son continuos, provocando que "no haya dos días iguales".
Emma y Ceawlin, una historia de amor
"Soy de herencia mixta: mitad nigeriana e inglesa", indica la marquesa en el comienzo del docu-reality. Una condición —que podría parecer un obstáculo en la alta sociedad— posicionó a la pareja como una de las más consolidadas en relación al amor. Juntos firmaron su permanencia a través del 'sí, quiero' en 2013. La noble, conocida como Emma Weymouth, saltó a los titulares en 2012 cuando se casó con Ceawlin Thynn, entonces vizconde de Weymouth. Emma nace de un matrimonio que se forja de forma extramatrimonial entre Oladipo Jadesimi, un rico magnate nigeriano del petróleo, y la socialite inglesa Suzanna McQuiston.
"¿Estás seguro de lo que vas a hacer con 400 años de linaje de sangre?", preguntó Anna Gael —madre del actual marqués de Bath— a su hijo en relación al origen de su prometida Emma. Su padre, Alexander Thynn, marqués de Bath, tampoco bendijo la unión. Y es que el color de la noble marcó el eje de la relación, acaparando todos los titulares de la prensa británica, que la llevó al rechazo más absoluto del resto de la nobleza. "Nunca me han hecho ni dicho nada, pero es algo que puedes notar", declaró en Tatler en 2013. Un hecho que la llevó a declarar que aspira "a que en un futuro el color de mi piel no sea una característica que me defina". No obstante, el amor consolidó a la pareja de nobles, que parecía destinada a acaparar todas las miradas tras su elegante boda, en la que ambos sellaron su historia juntos. Años después se convirtieron en padres de John Alexander Ladi Thynn, actual vizconde de Weymouth, y de Lord Henry Richard Isaac Thynn, nacido mediante gestación subrogada.
Algo que en las últimas semanas también ha sido objeto de noticia, ya que su segundo hijo aún no está incluido dentro de la herencia familiar, valorada en más de 180 millones de euros. Y es que la herencia del marqués de Bath está organizada a través de fideicomisos (trusts). En esos documentos no se especifica claramente si los hijos nacidos mediante gestación subrogada están incluidos como beneficiarios, lo que ha llevado al marqués de Bath a iniciar un movimiento legal para que el pequeño pueda formar parte de su millonaria fortuna. El marqués busca que el tribunal apruebe que Henry pueda heredar. Sin embargo, el juez ha advertido de que esta decisión podría perjudicar los intereses de otros beneficiarios, entre ellos su hermano mayor, John, vizconde de Weymouth, así como de otros posibles herederos del fideicomiso, por lo que el caso deberá resolverse en los tribunales. Ahora, la mujer que habita la mayor residencia privada del Reino Unido se convertirá en protagonista de la pequeña pantalla, mostrando una realidad con la que pretende demostrar que sostener una gran fortuna no es tarea para cualquiera.









