Días después de asistir en Sevilla a la inauguración de Cayetana. Grande de España, la exposición temporal que rinde homenaje a la XVIII duquesa de Alba con motivo del centenario de su nacimiento, Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo pusieron rumbo a St. Moritz, la exclusiva estación invernal de los Alpes suizos, que frecuentan figuras de la realeza, la aristocracia y la jet set internacional. Los duques de Huéscar viajaron solos, sin la compañía de sus tres hijos (Rosario, Sofía y Fernando), por lo que tuvieron unos días de desconexión mientras dedicaban largas jornadas a esquiar, pero sin renunciar a la vida social. En este sentido, en la estación se encontraba también su tío Fernando Martínez de Irujo, quien los introdujo en el selecto Corviglia Club.
Tiene fama de ser la “hermandad” de esquiadores más elitista del mundo y existe un buen motivo para ello: apenas cuenta con 130 socios y solo puedes acceder por invitación personal. El marqués de San Vicente del Barco y sus sobrinos disfrutaron de un almuerzo al sol en la terraza del club, junto a otros miembros de esta exclusiva sociedad.
Cuando abandonaron las instalaciones, Fernando y Sofía estuvieron muy pendientes de su tío, ayudándolo a caminar sin resbalarse sobre la nieve, ya que no llevaba el calzado adecuado. Cuando unos fotógrafos los reconocieron, no dudaron en posar para ellos amablemente y con una sonrisa.
Fernando es el único hijo de la duquesa de Alba que no acudió al acto celebrado en el palacio de Las Dueñas, excusándose “en un compromiso anterior que tenía desde hacía varios meses y no podía eludir”, según Informalia. Aunque el pasado mes de septiembre se hizo público que padecía cáncer y, en diciembre, el propio aristócrata confirmó que se encontraba “muy bien” y mucho más recuperado.
Al igual que Cayetana de Alba, experta esquiadora que “reinó” en las pistas de St. Moritz, Sofía Palazuelo demostró su estilo en la nieve de esta estación invernal
El marqués es un gran asiduo a la estación de St. Moritz, al igual que lo era su madre. Cayetana viajó a la localidad suiza por primera vez a los tres años, y desde los trece fue una esquiadora experimentada y había ganado varios premios de velocidad. Conocida por su amor por este deporte, frecuentaba este destino invernal de lujo, donde coincidía con Onassis, Jean Cocteau, Grace Kelly y Audrey Hepburn.










