Han pasado dos años desde que despedíamos a Silvia Tortosa. La actriz, que fallecía repentinamente a sus 77 años, dio de que hablar hasta incluso después de su muerte: su última voluntad excluía a su marido, Carlos Cánovas, a pesar de que había pasado junto a él más de dos décadas. ¿El motivo? Se enteró de una infidelidad por su parte. Es entonces cuando hace heredera a su mejor amiga, Ana Congost, quien se había mantenido en silencio hasta ahora.
Ana ha elegido el programa de Sonsoles Ónega para recordar a la que fue su media naranja en amistad. Un vínculo de "casi cuarenta años", que comenzó cuando la que ha heredado el legado de Ana llega "a Madrid por una empresa que hace eventos". Se conocieron "en la discoteca Pachá" e, instantáneamente, surgió la amistad. "La conocí y a las dos semanas teníamos una amistad enorme", ha subrayado.
Ana ha desvelado que Silvia pasó los últimos tres meses de su vida en Barcelona y, a pesar de no vivir juntas (ya que la actriz prefería estar en un hotel residencia), no se separaron ni un minuto. "Lo que hice es que, desde que el día que ingresó un martes por la noche, no me moví de su lado, no estaba sola ni para comer", ha indicado.
La heredera ha aclarado que "estuve con ella las 24 horas al día, hablando, estando con ella...", explicando que en numerosas ocasiones "vinieron mis nietos al hospital, vino mi hermana...". Una compañía que, según Ana, Silvia necesitaba mucho. "Siempre se sintió arropada por familia, que yo creo que es lo que le faltaba a ella", ha indicado ante Sonsoles y sus colaboradoras.
Es por eso que le afectaron los primeros titulares que surgieron tras la muerte de su íntima amiga, los cuáles aseguraban que había pasado sus últimos meses de vida sola. "Me ha dolido porque yo sé que no fue así", ha respondido tajantemente, explicando que aquellos que la acompañaron "no podíamos hacer nada mejor".
Además, Ana ha cargado contra los conocidos de la actriz que aprovecharon la polémica en torno al último matrimonio de Silvia, la cual se agrandó al conocerse que había desheredado al que había sido su compañero de vida.
"Algunos han salido en televisiones, que se darán por aludidos, diciendo cosas sobre todo en el tema de la herencia", comenzaba, mostrando su disgusto con el discurso formado en torno a la decisión de la intérprete. "Decían que yo le había lavado el coco", lamentaba, aprovechando para subrayar que "en ningún momento pensé que me iba a dejar como heredera universal".
El calvario que vivió junto a Carlos Cánovas
Revisando los objetos personales de su amiga, Ana asegura que se ha "encontrado con mucho", ya que Silvia "lo guardaba todo". Uno de los aspectos más llamativos que encontró fue el supuesto papel que se tendría que haber llevado al registro para validar el enlace de la actriz con Carlos. "El papel lo tengo yo, junto al de la boda en Atlanta (de su último viaje juntas)", ha explicado la íntima amiga de la intérprete, indicando que este se encontraba "en blanco" por una razón muy clara: "No se quería casar".
¿Los motivos? No estaba del todo feliz. Según ha explicado Ana, Silvia y Carlos llevaban tiempo sin llevar una vida marital al uso; y que en muchas ocasiones que visitaba a su amiga, su pareja no se encontraba en casa. "Veía que me lo contaba con mucha tristeza", ha subrayado, lamentando todo lo que tuvo que vivir su íntima amiga. Además, ha indicado que es en este momento en el que decide contratar a un detective privado, descubriendo así la doble vida que llevaba el productor de cine.
"Lo que más la sorprendió fue que sacara la basura de casa, no de la suya, sino de la otra", ha indicado Ana, subrayando que la reacción de Silvia al enterarse de esta relación extramatrimonial fue "tajante", ya que "la habían traicionado". "Quiero que se vaya de mi casa", recuerda las palabras de la actriz al conocer la infidelidad.
"Había un desequilibrio económico porque ella tenía un poder adquisitivo mayor", le ha confesado Ana a Sonsoles, subrayando que la actriz quería dar una fuerte exclusiva contando todo el calvario que había vivido con Carlos (y la infidelidad que acabó con su relación). "Yo no sé que hubiera dicho", ha admitido, mostrando su gratitud con el que era el representante de su mejor amiga, que frenó a la actriz de tomar decisiones en caliente. "Le dijimos, 'Silvia, cuando llegue el momento', porque la verdad es que estaba indignada.








