Si le dieran a elegir qué ser en otra vida, Verónica Mengod decidiría, muy probablemente, volver a repetir su experiencia como madre y abuela. La presentadora y actriz, que cumple 59 años el próximo lunes 23 de febrero, disfruta y exprime todo lo que la vida le trae, pero siente especial debilidad por los pequeños de la familia: Galileo, de 16 años, y Eliot, de 9 años, hijos de Alejandra (hija de su marido y que es una hija más para ella); Sergio, de 8, Mario, de 4, y Guille, de 4, por parte de su hijo Alejandro; y Olivia, de 4, y el más pequeño, Marco, de 2 años, por parte de su hija Claudia.
La llegada de los niños supuso un extra de felicidad para Verónica y su marido, el empresario Carlos Ortiz-Echagüe, y ahora, a punto de cumplir un año más, disfruta de su momento vital actual, que ilustra con esta foto que comparte de la pareja acompañada de cinco de sus siete nietos. "Faltan pocas horas para que cumpla 59 añazos, pero yo llevo todo el fin de semana celebrándolo con familiares y amigos, y lo que me queda la semana que viene. Hay que celebrar todo mientras tengamos salud y vitalidad", reza el texto que acompaña a la imagen feliz.
Al lado de los niños, Verónica se siente una niña de nuevo y, como ella misma ha confesado, "mis nietos son mi vitamina, siempre les estoy diciendo que me den besos y abrazos. Y, efectivamente, es como si te metieran un chute de algo, porque yo me noto más joven que nunca".
"Tal vez por mi edad, puedo jugar con ellos, me tiro por el suelo, estoy todo el día despeinada… Yo me implico, meriendo con ellos, al igual que hacía con mis hijos, porque la merienda me parece un momento maravilloso del día. Así que, una vez a la semana, vienen a merendar leche condensada, crepes, chocolate...", confiesa Verónica, que es una abuela implicada al máximo con sus nietos que, como ella misma ha contado, le han dado años de juventud.
Un matrimonio feliz y una familia unida
Verónica Mengod es el rostro amable de las tardes de los 80, cuando se coló en nuestros hogares a través de 'El Kiosko', un programa creado por Ramón Pradera y presentado por ella misma, acompañada por un Muppet con el nombre de Pepe Soplillo, a quien prestó voz y movimiento el actor José Carabias.
En lo personal está felizmente casada con Carlos Ortiz-Echagüe desde hace casi 40 años, y juntos formaron una familia con Alejandro y Claudia, sus dos hijos. Pero en 2006 la historia tuvo un giro de guion cuando se sumó a sus vidas Alejandra, la hija que Carlos tuvo antes de conocer a Verónica y de la que no sabía su existencia. La noticia impactó a toda la familia, pero fue la presentadora quien supo normalizar la situación y acogió a la joven, que entonces tenía 22 años, desde el principio. “Alejandra fue un regalo. Para mí es un hija”, ha asegurado siempre. En 2009, la familia presentó oficialmente a Alejandra a través de las páginas de la revista ¡HOLA!, compartiendo una historia que parecía de guion de película.
Ahora, a punto de cumplir los 59 años, disfruta de una apacible vida hogareña, como muestran las fotos idílicas que comparte en su perfil oficial de Instagram, donde le siguen algo más de 22 mil personas.









