La amistad de Pedro Piqueras y Sara Carbonero se remonta a hace más de una década, cuando la periodista se incorporó al equipo de informativos de Telecinco, cadena donde el presentador era un rostro afianzado por aquel entonces. Fe él quien propuso su fichaje a Paolo Vasile, entonces consejero delegado de Mediaset. "Tiene una voz portentosa. Es un animal televisivo", dijo el comunicador en una entrevista en el podcast Lo que tú digas, afirmando que insistió a su supervisor de que conociera a la entonces trabajadora de laSexta. "Le dije: ‘Vamos a cenar con esta mujer, quiero que la conozcas’”, indicaba, recordando lo que fue el inicio de la también empresaria en su cadena.
Desde entonces, Pedro y Sara siempre han expresado su cariño, respeto y admiración en cada ocasión que han podido. “A Pedro Piqueras siempre le agradeceré ser maestro, faro, compañero y amigo, todo a la vez”, exclamaba la periodista tras su entrevista con el que era su jefe en Que siga el baile, el programa de Radio Marca que conducía entre 2021 y 2022. Una amistad que se ha mantenido intacta desde entonces y, si bien siempre han sido fieles a su estilo discreto —prefiriendo no sacar a relucir su vida privada—, no dudan en deshacerse en halagos respecto al otro si son preguntados.
Así pasó el pasado viernes, cuando Pedro entrevistó a Raphael tras este ser homenajeado al nombrar el auditorio de Bohadilla del Monte, localidad donde reside, en su honor. El periodista, tras su conversación con el que fuera Persona del Año en los Latin Grammy, fue preguntado acerca de cómo se encontraba Sara tras regresar a Madrid —después de estar ingresada unos días en las Islas Canarias—; una cuestión que el presentador no se atrevió a responder. "No me gusta hablar de ello", indicaba, explicando que "no quiero hablar de su situación".
Un gesto repleto de respeto que solo evidencia la buenísima relación que tienen ambos. "Yo la quiero mucho", continuaba hablando de su amiga, subrayando que Sara es "una persona fabulosa", sin olvidar, por supuesto, que es "la mujer más bella del país". Además, apostillaba que, en lo profesional, no tiene comparación: "Es una presentadora única". Tras esto, reiteraba que no diría nada más acerca de la que fuera su compañera.
Unas palabras que han emocionado a los que estaban escuchando y que no ha dejado indiferente a nadie. Sin embargo, no es la primera vez que Pedro se deshace en halagos para hablar de la periodista, ya lo hizo una vez en el programa que conducía la cofundadora de Slowlove. “Sara demostró siempre ser muy buena chica… muy valiente, de lo más valiente que he conocido nunca”, expresó en su momento, conmocionando a la presentadora con sus preciosas palabras.
Un cariño que es recíproco, tal y como ha dejado ver Sara en incontables ocasiones. "A Pedro Piqueras siempre le agradeceré ser el 'culpable' de mi etapa profesional más feliz", escribía en redes sociales, junto tres instantáneas —dos de su época en informativos y una más reciente, entre las que hay "10 años de diferencia"— en las que su amistad y gran complicidad en la pequeña pantalla son las protagonistas.
Además, aprovechaba para agradecer a Pedro, quien "no suele dar entrevistas" ya que "siente que ya lo ha contado todo", su aparición en su programa radiofónico, algo que le hizo "especial ilusión". Sara también recordaba una de las visitas del periodista cuando aún vivía en Portugal. "Se lo dije hace dos años, durante una sobremesa después de comer en la bodega Graham’s de Porto", indicaba, subrayando que "aunque no tenga redes sociales", quería compartir con todos sus seguidores que "podría pasarme una vida entera escuchándolo hablar".
Una confesión que no hace más que evidenciar su estrecho vínculo. En 2019, Pedro viajó hasta Oporto para acudir a la fiesta sorpresa de cumpleaños que el círculo cercano de Sara organizó a la periodista. Tras verle, la presentadora no pudo evitar echarse a llorar, emocionándose al ver a quien llama cariñosamente "El Jefe" —un título que el presentador custodia desde sus días juntos en la redacción y platós de Telecinco y que mantendrá por siempre, a pesar de que lleven bastantes años sin trabajar juntos—.








