Iñaki y Nico Williams son dos de los futbolistas más aclamados de La Liga, convirtiéndose en figuras clave dentro del Athletic Club de Bilbao. Fueron conquistando las categorías inferiores del club hasta que alcanzaron el primer equipo —2014 y 2021, respectivamente—, donde se han consolidado como dos grandes referentes dentro del deporte. Además de su espectacular rendimiento en el campo, el dúo de hermanos destaca por su agradable carisma y su característico sentido del humor. Sin embargo, detrás de sus logros hay una historia de superación marcada por el gran ejemplo de sus padres, a quienes consideran "héroes".
Su llegada fue, como la de tantas personas que emigran en busca de una vida mejor, rocambolesca. "Cruzaron el desierto y fueron engañados porque no sabían qué les deparaba el camino", confesaba Iñaki en una entrevista en Salvados hace un par de años. Una etapa de su vida que prefirieron no comentar a sus hijos hasta que no se convirtieron en adultos. "Nunca me querían contar que vinieron en patera", explica el mayor de los hermanos, subrayando que sus padres fueron protagonistas de momentos de gran complicación.
Durante toda esta travesía, María Arthuer —la madre de los futbolistas— estaba embarazada de su primogénito, y, en este viaje, se encontraron con "ladrones que robaban hasta llegar a Melilla" y que, una vez allí, consiguieron un abogado que pudo ayudarles. Finalmente, "el destino les trajo a Bilbao" —antes, sin embargo, estuvieron viviendo en el barrio de la Rochapea (Pamplona), donde el mayor de los hermanos vivió sus primeros años— y, una vez allí, "conocieron a mi padrino Iñaki".
"Te diría que no sentí rechazo porque vengo de un barrio trabajador y obrero, que he pasado los mejores años de mi vida , y cuando te juntas con gente de tu mismo perfil los sientes como hermanos y tengo la suerte de que me han ayudado muchísimo", recuerda de esa época.
Su hermano pequeño, Nico, también se ha pronunciado en incontables ocasiones sobre lo orgulloso que está de sus padres y la profunda admiración que les procesa. "Para mí son héroes", confesaba para Esquire en 2024, subrayando que "vinieron aquí a trabajar, no a quitarle nada a nadie, sino a ser uno más y a integrarse" y que, gracias a esto, su hermano y él pudieron cumplir sus objetivos. "Tenían el sueño de venir a Europa, de que sus hijos pudieran disfrutar de una vida mejor", recuerda, agradeciendo el inquebrantable ímpetu de sus progenitores de buscar todas las vías posibles para llegar al continente.
Además, durante su conversación con la mencionada revista, Nico explica que estuvo durante el verano en África y pudo ver "lo que realmente es aquello", dándose cuenta "de lo que podría haber sido mi vida si no hubiese nacido aquí [en España]". Algo que fue posible gracias a que sus padres arriesgaron "la suya caminando días y días por el desierto, sufriendo, doloridos...", pero con el objetivo claro de alcanzar un destino donde sus hijos tuviesen más posibilidades.
Lejos de su padre
Durante se entrevista en el programa de laSexta, Iñaki lamenta lo complicada que fue su infancia. "No fue fácil", recuerda, confesando que debido a los bajos ingresos económicos, tuvo que vivir "alejado de mis padres porque tenían que trabajar a mi hermano Nico y a mí". Además, habló con Gonzo acerca de uno de los momentos más complicados de estos años. "Cuando cumplí 11 años, llegó la crisis a España y mi padre se marchó", confiesa, recordando que "estuvo más de diez años fuera de casa", un periodo en el que "le vi como 5 veces" a lo largo de este tiempo.
Añadido a esto, su madre tampoco podía estar muy presente ya que "muchas veces trabajaba" y tenía que "buscar a mi hermano". "Me dejaba la comida a medio hacer y le tenía que dar fuego", admite. Es por eso que su vínculo con Nico es tan estrecho: "Para él, soy como su padre". "Le saco 8 años y ha sido duro, él lo sabe, no ha sido fácil", vuelve a reconocer.
Es por eso que siempre trata de inculcarle que "lo que tenemos ahora no es la realidad". "Es lo que nos tocó vivir, no fue fácil que cortasen el agua y la luz porque no había para las facturas", explica, visiblemente emocionado. Además, Iñaki admite que es muy crítico con Nico dentro del campo: "Le digo que tiene mucho talento, pero que no es nada sin esfuerzo".
Además, explicó que, actualmente, viven en España con su madre, y que el resto de sus familiares, como sus abuelos, están en Ghana. "Siguen los partidos desde allí, tengo ganas de ver dónde han crecido", expresó con admiración. Junto a ellos se encuentra su padre, a quien "no le gusta el frío", y, "si fuera por mi madre", María también "estaría allí, pero no se fía de mi hermano". "Cuando sea más maduro se irá para allá", confesaba.
Ahora, Iñaki ha formado una familia con su mujer, Patricia Morales —con quien se dio el 'sí, quiero' en el verano de 2024—. El pasado 1 de enero, la pareja dio la bienvenida a su primogénito, Niko. "Nuestra familia crece y nuestro corazón se llena de un amor inmenso. Gracias por tanto en tan poco pequeño", compartieron en sus redes.










