El original tocado de la príncesa Máxima en la segunda jornada de su visita a México

La segunda jornada del viaje oficial de la Reina de Holanda y los Príncipes de Orange a México ha dado mucho de sí. Comenzó con una visita al Ayuntamiento de la capital azteca en donde el Alcalde, Marcelo Ebrard, hizo entrega a la Soberana de las llaves de la ciudad de igual modo que su madre, la reina Juliana, las recibiera en la visita oficial de 1964. Tras esta visita al Ayuntamiento los ilustres visitantes tuvieron oportunidad de pasear por las calles de la capital mexicana y admirar la espectacular Plaza del Zócalo. El siguiente punto del programa fue una reunión con varios sociólogos, arquitectos y urbanistas sobre el desarrollo de la ciudad y los planes de futuro para la capital mexicana. La comitiva real visitó posteriormente un centro cultural y educativo en el barrio de Santa María la Ribera. La princesa Máxima quiso conocer un centro de formación profesional en el que se forma a jóvenes que abandonaron la escuela de forma prematura. La Reina, por su parte, visitó el Museo de Antropología. La agenda del miércoles se cerró en el Centro Nacional de las Artes donde la Reina, en contraprestación a la hospitalidad mexicana, quiso ofrecer una representación de danza de la afamada compañía holandesa Introdans. Fue en ese momento cuando Máxima volvió a brillar con luz propia sorprendiendo a los asistentes con un original y elegante tocado que hablaba por si solo.

Jueves 05-11-2009

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