Madrid ha vivido un fin de semana intenso marcado por la visita de León XIV a nuestro país, siendo el domingo una de las jornadas más importantes con una multitudinaria misa celebrada en la plaza de Cibeles ante más de un millón de personas. Una cita que contó con la presencia de los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía, así como el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado por su mujer, Teresa Urquijo, quien cumplió estrictamente con el protocolo al lucir un vestido negro que reivindicaba la tradición.
Y este lunes ha vuelto a ser fiel a las normas que regulan la vestimenta femenina en los actos con el Pontífice. La analista de 29 años no se ha querido perder la oración y homenaje a la Virgen de la Almudena en la catedral madrileña junto al Papa, una visita que ha dado inicio a las 18:00 y a la que también ha acudido la reina Sofía, recuperando el privilegio del blanco con un look histórico.
Coordinando gama de colores junto a su esposo, Teresa Urquijo ha apostado por un vestido camisero en azul marino. Un diseño de manga corta y tejido ligero, perfecto para combatir los más de 30 grados que azotan la capital. Se trata de un sobrio diseño abotonado de escote en pico con un cinturón integrado que enmarca ligeramente la cintura, creando unos favorecedores pliegues sobre la tela. No es la primera vez que lo escoge para un acto solemne, pues ya lo llevó también en 2024 durante la misa funeral en honor a Juan Gómez-Acebo.
Un look que cumple con el protocolo
Si hablamos de figuras institucionales en España, solo la reina Letizia o doña Sofía pueden vestir de blanco en presencia del papa, debido a una antigua concesión que la Santa Sede otorgó a las soberanas católicas de determinadas monarquías. Por eso la monarca española ha lucido durante estos días vestidos impecables en el tono más claro de la paleta. Pero el resto deben escoger otros tonos.
"Negro, azul marino profundo o gris marengo, siempre en tejidos nobles y acabados sobrios", apunta la experta en protocolo Gloria Campos García de Quevedo. Además, añade que "el vestuario debe transmitir respeto, sobriedad y sentido institucional". Los cortes de los vestidos deben ser de largo midi o por debajo de la rodilla, sin aberturas, las características que precisamente tiene el look por el que se ha decantado Teresa Urquijo.
Sin estridencias, lo ha acompañado además con un sencillo moño que ha dejado su rostro al descubierto, luciendo joyas también discretas, como un reloj, un rosario, un anillo y unos pendientes circulares. Como calzado, ha apostado por unos kitten heels destalonados, un cómodo zapato con tacón sensato de puntera afilada que en los últimos años hemos visto con frecuencia también en el armario de la reina Letizia, la princesa Leonor o la infanta Sofía cuando se trata de acudir a actos oficiales.
Tras el acto en la catedral de la Almudena, Teresa Urquijo y José Luis Martínez-Almeida han puesto rumbo al estadio Santiago Bernabéu, donde León XIV se ha reunido con las diócesis madrileñas. Sentados en las gradas junto a las cerca de 80.000 personas que han abarrotado el recinto, han disfrutado de las actuaciones musicales previstas y han escuchado atentos las palabras del máximo representante de la Iglesia Católica. Un evento que han presentado Christina Gálvez y su esposa, la periodista Cristina Pardo, de lo más elegante con un conjunto en amarillo mantequilla inspirado en la bandera del Vaticano.









