Hace dos años, dominé en México, y ahora..." Ahora, Carlos Sainz, hemos pasado de pantalla. Teníamos que retomar la enrabietada frase del hijo de Carlos Sainz a pie de pista —tras su mala fortuna en la F1 en el país de Montezuma— para, obviamente, rectificarle. A su favor. El piloto español lo está pasando mal con Williams. El año está siendo duro cuando, tan solo hace dos ediciones, se colgaba la corona de laurel al cuello con Ferrari. "Hago fines de semana igual de buenos que aquel y… lo máximo que consigo es un decimosexto puesto".
Acabó decimoquinto en realidad, pero lo cierto es que, si bien echando la vista atrás, hay cosas que podrían mejorar; otras, en cambio, son categóricamente fabulosas. Propias de un ganador. Corregimos, un tándem ganador. Porque hoy, más que un piloto, Carlos Sainz Jr. es uno de los hombres más deseados del mundo, por estilo, por olfato con los negocios y por percha, que Hackett antes y Armani ahora se encargan de vestirlo, aunque luego sea la 'top' Rebecca Donaldson quien tenga la oportunidad de desnudarlo… Con ella, juntos, son imbatibles. Porque, por un lado, el piloto ha ido trazando no uno, sino varios planes B fuera del circuito.
Imagen de diversas campañas y numerosas inversiones
Embajador de la fragancia I Will del rey Giorgio, a sus 31 años; ha sido también imagen de la F1 de Madrid; ha trabajado con L’Oréal Paris; desde agosto tiene marca/empresa propia, Fifty Five, que reúne sus gustos personales fuera de las carreras… Sin olvidar sus inversiones en EGoGames, una empresa española dedicada a los videojuegos. Mientras, Rebecca sigue al frente de Muse Activewear, su firma de ropa deportiva, aunque realmente sea en el front row de las pasarelas de Londres, Milán o Nueva York donde la 'top' escocesa concite las miradas de medio mundo, como ocurrió en el último desfile de Balmain en París. ¿Su seña de identidad? Un estilo sofisticado y elegante.
Y es que, Rebecca Donaldson y Carlos Sainz son una pareja de moda en todos los sentidos de la palabra. Tanto por su exposición mediática como por su 'ojo' para lucir los mejores looks, cargados de estilo y elegancia en cualquier ocasión. Abanderados del buen gusto, el piloto y la modelo lucen propuestas a conjunto cada fin de semana de Fórmula 1.
Un hecho al que algunos califican como "el efecto novia", que no es más que darse cuenta que detrás de un hombre arreglado, hay una acompañante preocupada por su imagen personal. En palabras de la propia Rebecca: "Obviamente el corredor mejor vestido de la Fórmula 1 es Carlos Sainz porque soy yo quien le compra la ropa", y así lo demostraron en el GP de Miami, donde redefinieron la tendencia Y2K. Ella es la mente y él, su modelo; aunque en la vida real, más allá de sus diferentes empresas y futuras startups, el estilo es el territorio de la escocesa.
Cabe resaltar que, los icónicos looks de Rebecca, quien ya debe saber el fuerte impacto y tendencia que crea en cada aparición desde las pistas, no son casualidad sino puro conocimiento. Aparte de ejercer como modelo, estudió en la universidad International Fashion Branding.
Así que, estar rodeada de tanto talento de diseñadores en las pasarelas debe haber influido mucho pero, sus conocimientos van más allá. Sabe lo que hace y lo hace perfecto, impecable. Encontrando en cada combinación el equilibrio perfecto entre el lujo relajado y deportivo, las últimas tendencias y lo clásico y lo sexy y sofisticado. Con el minimalismo por bandera y una elegancia que va en la percha, Rebecca es la mejor encontrando el punto medio en cada aspecto de su vida.






