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El féretro de Raniero estaba cubierto con la bandera del Principado
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A la puerta de la catedral y en su interior se han colocado varios baldaquinos fúnebres de diferente color. Los primeros -excatamente iguales a los del palacio Grimaldi- en la entrada principal, enmarcan con gran sencillez el camino por el que pasan los restos del Príncipe

OTRO ADIÓS TRISTÍSIMO PARA LA HISTORIA DE MÓNACO

15 ABRIL 2005
Cuarenta y cinco minutos después del inicio del cortejo, los restos mortales del príncipe Raniero, llevados a hombros por diez carabineros del Príncipado desde palacio, llegan a la Catedral de San Nicolás, engalanada para la ocasión con un badaquino morado y una rica ornamentación fúnebre. A las puertas del templo, el cuerpo sin vida del soberano es recibido por el arzobispo de Mónaco, Bernard Barsi, que oficiará el solemne funeral.

Al son del canto gregoriano "Requiem eterno", el féretro es colocado en un sencillo catafalco, junto a los cojines sobre los que son colocados los Collares de las Órdenes de San Carlos y Grimaldi, mientras los abatidos hijos del soberano, el príncipe Alberto, el Heredero, y las princesas Carolina y Estefanía, toman asiento en el coro junto a la princesa Antoinette, hermana de Raniero, a la derecha de la catedral. A la izquierda, se acomodan los hijos de la princesa Carolina, Andrea, Carlota y Pierre de Casiraghi, junto a los hijos del Príncipe de Hannover, Ernesto Augusto y Christian.

Tres hermanos unidos nuevamente por el dolor. Tres maneras distintas de expresar el calvario, que, sobre todo, va por dentro. El gesto grave del príncipe Alberto, su sucesor; las irreprimibles lágrimas de la princesa Carolina y la mirada perdida de la princesa Estefanía, la gran protegida del príncipe Raniero, que destrozada por la ausencia de su incondicional bienhechor, parece como incapaz de reaccionar. Tres coronas acompañan los restos mortales del príncipe Raniero. Tres corazones, los de sus tres hijos, de rosas rojas y blancas. El del príncipe Alberto en medio de los de sus hermanas. Como ha sido siempre.

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