Este lunes, Patricia Pardo y Christian Gálvez fueron los encargados de presentar el multitudinario encuentro del Papa León XIV con la comunidad diocesana de Madrid en el estadio Santiago Bernabéu, una cita histórica que reunió a cerca de 80.000 fieles, entre los que se encontraban perfiles como el de Tamara Falcó. Tras largas jornadas de nervios y preparación, la pareja televisiva se puso al frente de uno de los retos más apasionantes de su carrera, además de uno de los actos centrales de la visita del Pontífice a la capital. Este martes, ya de vuelta en Vamos a Ver, Pardo ha abordado cómo se sintió rodedada de devotos en uno de los grandes escenarios de Madrid.
Lo primero que Patricia ha hecho ha sido dar las gracias a su compañera de programa, Ana Rosa, que no ha dudado en felicitarla tras su presencia junto al Papa, admitiendo que "se quedan con la mujer del momento, ayer hicieron una presentación espectacular, lo vi desde el principio hasta el final, ese acto maravilloso, que tendría que haber sido en el Metropolitano. Tanto Christian como Patricia... Fue emocionante, estabas guapísima, me encantó todo el acto", admitió la conductora. A lo que Patricia ha respondido: "Me van a permitir que lo primero que haga sea responder a Ana Rosa. No hay horas de vuelo suficientes como para poder afrontar ese momento de las 80.000 personas en el Bernabéu y presentar al Papa. Sin la mejor maestra hubiera sido imposible", ha dicho sobre su jefa y compañera.
A continuación, Pardo ha contado cómo vivió el evento: "Yo solo puedo decir que no he ni aterrizado. Tengo una resaca emocional bestial y como le decía esta mañana a una compañera, creo que necesito un tiempo de estar en casa y llorar para desahogarme de la emoción y la tensión de estos días". La emoción que vivió sobre el escenario se ha trasladado a sus palabras de agradecimiento de esta mañana ante su audiencia, admitiendo que "lloré muchas veces, el momento en el que ya no pude aguantar fue el himno interpretado por Daniel Diges, Bustamante y Diana Navarro".
Aunque todo hace pensar que Patricia tuvo que manejar la tensión del momento, la presentadora ha admitido que "no estaba tan nerviosa como pensaba, estaba tan agradecida y nos sentimos tan bendecidos... Estaba agradecida y diciendo, 'saborea este momento'". Para explicar lo que implicó para ella presentar el evento, ha afirmado que "si digo que ayer fue un día especial me quedo corta. El nacimiento de mis niñas y poco más". La presentadora no ha dudado en explicar todos los pasos que siguió antes de subir al escenario: "Lo primero que hicimos, yo tenía la familia allí pero no estaba en el camerino, porque las medidas de seguridad eran abrumadoras". Como anécdota, han contado que "no nos dejaron pasar al campo porque no teníamos la doble acreditación". También ha revelado que "lo primero que hicimos al terminar fue ir al camerino, abrazarnos al equipo, teníamos un doble altar. Rezamos todos juntos antes de salir".
Lo más importante de su velada, por supuesto, fue el encuentro con León XIV. "Tuve oportunidad de estar en la primera recepción y la sensación ese día era de que era un cardenal disfrazado de Papa, habían pasado horas y estaba abrumado y cohibido, y todavía tenía que aterrizar. Ayer vi a un Papa totalmente diferente", ha comentado la presentadora, dejando entrever el cambio que ha sentido desde su proclamación hasta ahora. Ha reiterado que "me sorprendió porque le había visto, que no conocido, en dos ocasiones, y le vi entonces más cohibido. En el encuentro con la prensa hace un año, vi a un hombre prudente, protocolario y poco expresivo. Hace una semana tuve la misma sensación, que no rompe el protocolo en ningún momento, serio, abrumado en cierto momento. Sin embargo, ayer me encontré con una figura totalmente diferente. Creo que está siendo cercano, que está haciendo un papel que va a pasar a la Historia". Sin duda, para la historia también queda la jornada que este lunes vivió la conductora.









