Harry y Meghan ya saben lo que significa vivir en los Cotswolds. En 2018 pasaron allí una de sus etapas más tranquilas, cuando alquilaron una casa de campo en Great Tew, y llegaron a plantearse quedarse de manera permanente antes de instalarse en Frogmore Cottage. Ahora la región vuelve a aparecer entre las opciones para su posible regreso a Reino Unido y es fácil entender por qué. Sus colinas, pueblos de piedra dorada y grandes casas de campo llevan años atrayendo a celebridades en busca de privacidad y discreción. Y no es lo único que ofrece este entorno a poca distancia de Londres; también cuenta con buenos restaurantes, colegios en los que podrían estudiar Archie y Lilibet, tiendas y una larga lista de lugares donde dejarse ver sin estar necesariamente en el punto de mira.
Los Sussex no son los únicos famosos que han encontrado aquí su particular refugio. David y Victoria Beckham tienen una finca rural en los Cotswolds, donde disfrutan de una vida mucho más pausada cuando quieren alejarse de la capital británica. El exfutbolista ha mostrado en distintas ocasiones su faceta más campestre en este entorno, entre huertos, animales y hasta una pequeña producción de miel. Otros rostros conocidos, como Kate Moss o Ellen DeGeneres, también poseen una casa en este entorno.
Pero los Cotswolds no necesitan apellidos famosos para plantear un viaje por la campiña. Basta trazar una ruta por sus pueblos de piedra dorada y sus paisajes rurales para entender su forma de vida, ligada a los pubs, el té de la tarde, los mercados y los paseos por el campo.
BROADWAY, LA PUERTA DE ENTRADA
Los Cotswolds se extienden por los condados de Gloucestershire, Oxfordshire, Warwickshire, Wiltshire, Worcestershire y Somerset, por lo que lo más recomendable es recorrerlos en coche y elegir una zona como base. Las carreteras secundarias son parte de la experiencia y permiten ir enlazando pequeños pueblos y paisajes agrícolas.
Un buen punto de partida del itinerario podría ser Broadway, uno de los lugares más elegantes y conocidos de la región. Su calle principal está flanqueada por antiguas casas de piedra caliza, tiendas, galerías y restaurantes, muchas de ellas construidas durante la época de esplendor que vivió la localidad gracias al comercio de la lana.
Uno de los grandes símbolos de los Cotswolds se encuentra a las afueras del pueblo; es Broadway Tower, una peculiar torre levantada sobre Broadway Hill desde cuyas alturas se contempla una de las grandes panorámicas de esta parte de la campiña inglesa, con las colinas extendiéndose hasta donde alcanza la vista.
STOW-ON-THE-WOLD Y EL RITUAL DEL TÉ CON CREMA
A solo unos kilómetros aparece Stow-on-the-Wold, otro de los pueblos imprescindibles. Su enorme plaza central recuerda su pasado como importante mercado de lana y ganado, mientras que las calles que parten de ella están llenas de casas de piedra, tiendas de antigüedades, galerías y salones de té.
No hay que marcharse del pueblo sin hacer una pausa para probar uno de los clásicos de la gastronomía británica: el cream tea, servido tradicionalmente con té, scones, mermelada y clotted cream. Una experiencia sencilla que forma parte del viaje por los Cotswolds tanto como recorrer sus caminos rurales.
Stow-on-the-Wold también conserva antiguos callejones por los que se conducía el ganado durante las grandes ferias medievales. Son pequeñas huellas de un pasado que ayuda a entender por qué la lana fue durante siglos uno de los grandes motores económicos de esta región.
BOURTON-ON-THE-WATER, LA VENECIA DE LOS COTSWOLDS
El río Windrush es el protagonista de Bourton-on-the-Water, posiblemente uno de los pueblos más conocidos de la región. Varios pequeños puentes de piedra salvan sus aguas y permiten recorrer sus dos orillas entre casas, cafeterías y tiendas. Por eso se la conoce como la Venecia de los Cotswolds, aunque su escala es mucho más pequeña y tranquila. Uno de sus atractivos más curiosos es el modelo en miniatura del propio pueblo, construido a mediados del siglo XX y que reproduce sus calles y edificios con todo detalle.
BIBURY Y LA CALLE MÁS FOTOGRAFIADA
Si hay una imagen capaz de resumir los Cotswolds, probablemente sea Arlington Row, en Bibury. Una hilera de pequeñas casas de piedra color miel y tejados inclinados que fueron construidas originalmente como viviendas para tejedores de lana y que hoy se han convertido en una de las estampas más reconocibles de Inglaterra, a cuya fama internacional ha contribuido que haya aparecido en numerosas producciones cinematográficas y televisivas.
Bibury es pequeño, pero precisamente por eso conviene ir más allá de la fotografía de rigor. El pueblo está rodeado de naturaleza y permite continuar el recorrido por el valle del río Coln, disfrutando de una de las zonas más bonitas de la campiña.
LAS CASAS DE CUENTO DE CHIPPING CAMPDEN
El itinerario continúa hacia otra parada imprescindible: Chipping Campden, una localidad estrechamente ligada a la historia de la lana y considerada una de las más bonitas de los Cotswolds. Su calle principal reúne antiguas casas construidas en la característica piedra dorada de la región y numerosos comercios.
Aquí aparecen también algunas de las construcciones más singulares de la campiña, entre ellas viviendas con antiguos tejados de paja. La localidad conserva además un importante patrimonio artesanal y es un buen lugar para comprar productos locales, piezas de artesanía o antigüedades.
TETBURY Y LA RESIDENCIA CAMPESTRE DE CARLOS III
Más al sur se encuentra Tetbury, otra antigua localidad ligada a la industria de la lana que hoy destaca por sus tiendas de antigüedades, sus edificios históricos y sus calles llenas de pequeños comercios. Es también una buena base para descubrir algunos de los grandes jardines y propiedades históricas de los alrededores.
Muy cerca se encuentra Highgrove, la residencia de campo del rey Carlos III, cuyos jardines pueden visitarse en determinadas fechas mediante visitas organizadas. La finca suma otro vínculo con la familia real en una región especialmente relacionada con la realeza británica, desde los Sussex hasta otros miembros de la familia.
CASTLE COMBE, ESCENARIO DE PELÍCULAS Y SERIES
En el condado de Wiltshire aparece Castle Combe, uno de los pueblos más pequeños de esta ruta y de esos lugares que parecen detenidos en otra época. Sus casas de piedra, la iglesia medieval, el antiguo mercado y las calles tranquilas han convertido a la localidad en un habitual escenario de películas y series de época.
SENDEROS DE LA CAMPIÑA
Aunque los pueblos concentran buena parte del interés, una parte importante de los Cotswolds se descubre lejos de ellos. La región está atravesada por una extensa red de senderos que recorren prados, bosques, colinas y antiguos caminos entre localidades. Entre los grandes recorridos destaca el Cotswold Way, un sendero de larga distancia que atraviesa la región de norte a sur. No hace falta completarlo: distintos tramos permiten organizar caminatas de unas horas y regresar después a alguno de los pueblos para comer o tomar el tradicional té.
El paisaje también está salpicado de grandes propiedades históricas. Entre ellas está Blenheim Palace, cerca de Woodstock, una de las grandes casas señoriales de Inglaterra y lugar de nacimiento de Winston Churchill. Otra visita interesante es Sudeley Castle, rodeado de jardines y estrechamente ligado a la historia de Catalina Parr, la última esposa de Enrique VIII.
COMER EN LOS COTSWOLDS: PUBS, PRODUCTO LOCAL Y TÉ
La gastronomía forma parte esencial del viaje y los tradicionales pubs rurales son una de las mejores opciones para comer, pues permiten descubrir una cocina británica que en esta región apuesta cada vez más por los productos locales.
Entre las direcciones conocidas se encuentra The Wild Rabbit, en Kingham, un restaurante ligado al universo Daylesford que apuesta por productos procedentes de productores de la zona (thewildrabbit.co.uk). También The Kingham Plough es una opción interesante para probar una cocina británica contemporánea (thekinghamplough.co.uk).
Y, por supuesto, está el momento del té. En Chipping Campden, antiguas casas y posadas como The Bantam Tea Rooms (bantamtea-rooms.co.uk) ofrecen el clásico afternoon tea, con tartas, pequeños bocados y scones acompañados de clotted cream.
DÓNDE DORMIR
El itinerario planteado por los Cotswolds implica dormir al menos un par de noches en la región. Hay pequeños hoteles rurales, bed & breakfast, casas de campo y antiguas posadas convertidas en alojamientos con encanto. En Stow-on-the-Wold, The Porch House (porch-house.co.uk) es uno de los establecimientos históricos más conocidos, mientras que en Broadway, The Lygon Arms ocupa una antigua posada con siglos de historia (lygonarmshotel.co.uk).
The Swan, en Bibury, es otra de las direcciones clásicas, instalada en un edificio histórico junto al río (cotswold-inns-hotels.co.uk/the-swan-hotel).



















