¡EL VERANO YA ESTÁ AQUÍ!

Las gargantas más espectaculares donde se baña Nuria Roca en la Sierra de Gredos: pozas de agua cristalina y rutas fáciles


Con la llegada del calor, estos rincones de montaña se convierten en el mejor refugio para refrescarse y disfrutar de la naturaleza.


Nuria Roca triunfa sin maquillaje en su última escapada rural
12 de junio de 2026 a las 13:58 CEST

Desde que Nuria Roca descubrió la Sierra de Gredos y decidió levantar el refugio rural que buscaba en el pueblo de Candeleda—, un lugar donde desconecta y comparte momentos con la familia y los amigos, la periodista no ha dejado de dar a conocer las bondades de este entorno. “Cada vez soy más de campo”, dice.

Ha pasado más de un año desde entonces y hemos visto a Nuria y los suyos disfrutando de los paisajes serranos que la rodean en todas las estaciones, ya sea dando paseos por la naturaleza en otoño, con los árboles teñidos de ocre y los senderos cubiertos de hojas, haciendo rutas con las cumbres nevadas de fondo o bañándose en los ríos de montaña más cercanos. Ahora que llega el verano y apetece ir de busca de sitios fresquitos, nos quedamos en las gargantas de Gredos —algunas con pozas y charcos que invitan a un buen chapuzón en los meses de calor—, para descubrirte algunas de las más espectaculares.

Garganta en el entorno de Candeleda, Ávila
Las gargantas son el refugio estival en el sur de Ávila.

GARGANTA DE SANTA MARÍA

Es uno de los parajes más conocidos de Candeleda, en el sur de Gredos. Una garganta de montaña con agua todo el año, pozas naturales y una ruta que sigue el curso del río. Desde el fotogénico Puente Viejo que la cruza, en el propio casco urbano, hasta las primeras zonas de baño hay unos 3 kilómetros andando, pero la ruta se puede alargar. Es una caminata fácil, sombreada en buena parte del recorrido y sin gran desnivel en los primeros tramos, hasta los charcos Carreras y Palomas, aunque a medida que se avanza en busca de más pozas y remansos el terreno se vuelve más un sendero de montaña.

Nuria Roca junto a una de las gargantas de Gredos cercanas a su casa.© @nuriarocagranell
Nuria Roca junto a una de las gargantas de Gredos cercanas a su casa.

GARGANTA DE CHILLA

En la “Andalucía de Ávila”, como se conoce a Candeleda, el municipio donde está el hogar familiar de Nuria Roca, se encuentran varias gargantas más, algunas más desconocidas y menos frecuentadas, como las del entorno de Blanca y Tejea, y otras más conocidas como la de Chilla, una de las más atractivas de la zona, con pequeñas cascadas. Su nombre se lo debe a la Virgen de Chilla, muy venerada por los candeledanos, cuyo santuario es una preciosa ermita en medio del bosque, a unos 5 kilómetros del pueblo por carretera.

La ruta hacia la garganta es más salvaje y menos frecuentada que la de Santa María. Se accede desde Candeleda o desde las proximidades del puente del Puerto y asciende por pistas y senderos que atraviesan fincas, robledales y zonas de media montaña. La de Chilla es menos piscina natural que otras gargantas del entorno, aquí el protagonismo lo tiene el paisaje de garganta encajada y la montaña, no tanto el baño, aunque en algunos tramos se pueden encontrar algunos charcos y pequeños remansos.

Garganta de Alardos, Madrigal de la Vera, Cáceres, Sierra de Gredos, © Shutterstock
Garganta de Alardos, en el Gredos extremeño.

GARGANTA DE ALARDOS

Nace en la vertiente sur del macizo de Gredos, en el entorno de Candeleda y el castro de El Raso, y a medida que desciende desde la montaña abulense entra en la comarca cacereña de La Vera, donde se encuentran sus tramos más conocidos. Es, por tanto, una garganta “compartida”, cuyas aguas van a morir al valle del Tiétar.

Nuria Roca, en su última escapada rural© nuriarocagranell
Nuria Roca con uno de sus perros junto al río.

Entre sus charcos naturales, la garganta de Alardos ofrece varias piscinas en las que se disfruta de un chapuzón en verano. Las más frecuentadas se encuentran a su paso por el municipio de Madrigal de la Vera, donde el río se abre en distintos remansos de agua cristalina. Entre ellos destacan Los Maquis, La Caldera, El Rubioso, La Paloma, El Negro, El Cardenillo y la conocida como La Piscina o Puente Viejo. Esta última es la más concurrida, situada bajo un puente del siglo XVIII.

Para llegar, lo más habitual es hacerlo por carretera hasta Madrigal. Desde Candeleda se tarda apenas unos 10–15 minutos en coche cruzando el puerto hacia Extremadura. Una vez en el pueblo, la garganta está muy integrada en el entorno urbano, con zonas habilitadas de baño, aparcamientos y accesos directos a las distintas piscinas naturales.

Juan del Val en una de las garganta de Gredos, Ávila
Juan del Val se atreve con las aguas frías de las gargantas de la sierra.

GARGANTA DE BOHOYO

No llegan a 300 habitantes los que tiene el pequeño pueblo de Bohoyo, en la vertiente norte del macizo de Gredos y en el Alto Tormes. Su encanto está, más que en sus calles y en su día a día ligado al campo y a la ganadería, en un entorno poco masificado y rodeado de bosques, praderas y cumbres graníticas, que domina a 1100 metros de altitud. Y, especialmente, en su garganta, que nace en un circo glaciar, entre picos como el Meapoco y el Belasar y es una puerta natural al corazón de la Sierra de Gredos.

Garganta de Bohoyo, Sierra de Gredos, Ávila
La ruta de la garganta de Bohoyo utilizada por los primeros montañeros para llegar hasta los enclaves icónicos de la Sierra de Gredos.

Desde el mismo pueblo sale el camino de la garganta, el que tradicionalmente utilizaron cazadores, pastores y los primeros montañeros para llegar hasta enclaves icónicos como la Laguna Grande, Cinco Lagunas, el pico Almanzor o La Galana. Y, como dato curioso, aquí empezó su travesía por Gredos Camilo José Cela, en un viaje que le llevó hasta Candeleda.

Es una garganta mucho menos “de baño” que otras del sur de Gredos o La Vera y, a largo de la ruta, que remonta el valle durante muchos kilómetros siguiendo el cauce del río, pasa por antiguos refugios de montaña y zonas de pasto, hasta adentrarse en la zona alta de la sierra. Un recorrido largo y exigente, considerado uno de los accesos tradicionales al corazón de Gredos.

Garganta de Cuartos, Losar de la Vera, Cáceres© Alamy Stock Photo
En verano, el charco de Cuartos es uno de los más solicitados.

GARGANTA DE CUARTOS

A unos 15 kilómetros de Candeleda se encuentra otra de las gargantas más próximas a Nuria Roca y Juan del Val: la garganta de Cuartos, que pertenece ya a la comarca cacereña de La Vera, al otro lado del puerto. No es el Gredos de Ávila, sino su vertiente sur, el llamado Gredos extremeño.

Para bañarse en sus aguas, el principal punto de referencia es el municipio de Losar de la Vera, famoso por su arte topiario, esas esculturas vegetales que adornan su calle principal y que parecen sacadas de “Eduardo Manostijeras”. A unos 3 kilómetros del pueblo, por la carretera EX-203 en dirección a Madrigal de la Vera, se encuentra el acceso señalizado a la garganta.

Tras aparcar en las zonas habilitadas junto a la carretera, un corto paseo acerca hasta las pozas y el puente, la zona con más ambiente en verano. Existe un recorrido circular de algo menos de 6 kilómetros para disfrutar de otros tramos de la garganta.

Garganta de Gredos, Ávila© @nuriarocagranell
Este es el entorno que repite una y otra vez la periodista.

Consejos para disfrutar de las gargantas de Gredos

  • Acude temprano durante julio y agosto para evitar aglomeraciones. 
  • Lleva calzado de agua o de montaña, ya que las rocas graníticas pueden resultar resbaladizas. 
  • Respetar las zonas protegidas y no abandonar residuos. 
  • Ten en cuenta que el agua de las gargantas es muy fría, incluso en los días más calurosos del verano.