7 destinos Dupe: la tendencia que revoluciona los viajes


Viajar a los lugares más famosos del mundo ya no es la única opción. La nueva tendencia, conocida como travel dupe, propone destinos menos conocidos que ofrecen experiencias muy similares, con menos turistas y a un precio más asequible.


Albania: Baños de Agua Sulfúrica© Shutterstock
4 de mayo de 2026 a las 18:00 CEST

Una de las tendencias en viajes de lo últimos años nos lleva a buscar destinos turísticos poco conocidos o, al menos, menos que muchos de los destinos más clásicos, pero que nos pueden ofrecer experiencias muy similares a estos últimos, sin aglomeraciones y con un menor presupuesto. Y sí, como todo lo que nace de la generación millennial, tiene nombre: travel dupe

Son ellos, los millennials, los que a todo le ponen un nombre y los que ya llevan un tiempo pidiendo menos inmediatez y más pararse un momento a disfrutar, menos llegar el primero a donde llega todo el mundo y más conquistar ese rincón que te corta la respiración, menos navegar con la corriente y más buscar lo pausado, lo alejado y lo que a ti te hace pensar, de verdad, que esta experiencia ha merecido la pena. Porque, al final, viajar es un esfuerzo de tiempo y dinero invertido. 

Además, viajar a un travel dupe, no es solo gastar menos dinero y juntarse con menos gente, sino hacer también un turismo más sostenible. Al repartir los flujos turísticos, este se hace de una manera equilibrada. Y ganamos todos.

Te pongo un ejemplo. En vez de cruzar el Atlántico para llegar a Nueva York, suma unas cuantas horas de avión y sube algo más al norte, descubriendo Chicago. Nadie a quien le preguntes te dirá que no ha merecido la pena. O cambia Santorini en Grecia por la costa albanesa, con las mismas aguas turquesas. El listado podría ser casi infinito, pero te cuento qué travel dupes debes visitar primero, porque en apenas unos años dejarán de serlo.

Vista Aéreas del Lago Bohinj en los Alpes Julianos (Eslovenia)© Shutterstock
Vista Aéreas del Lago Bohinj en los Alpes Julianos (Eslovenia)

PURA NATURALEZA: ESLOVENIA EN VEZ DE ISLANDIA

Eslovenia lleva apareciendo en tus sugerencias de Instagram, más o menos, un par de años. Igual que a mí. Y es que, poco a poco, va consiguiendo captar la atención de cada vez más gente. Muchos aseguran que estamos ante el travel dupe de Islandia, mientras que otros prefieren quedarse más cerca y compararla con Suiza. En realidad, podría acercarse a cualquiera de ellas, porque hablamos de un país que ofrece una naturaleza desbordante y una calidez humana que, sin duda, está muy por encima de las expectativas.

Entre los puntos de interés, destaca la ya famosa postal que todos conocemos del Lago de Bled, pero también el interior del Valle del Soca, donde podrás descubrir un impresionante río de color esmeralda en el que practicar deportes de aventura y descansar a sus orillas en hoteles de madera que se integran en el bosque.

El Lago Bohinj y el Lago Jasna también merecen una parada, así como la Garganta de Vintgar, no muy lejos del primero, cuya historia se remonta al siglo XIX, cuando fue descubierta por un alpinista y, desde entonces, se ha convertido en una de las maravillas naturales que no te puedes perder en el país. Si te atreves, te recomiendo recorrer su pasarela de madera de más de un kilómetro de longitud para recorrer el cañón y tener una vista panorámica única de la famosa Cascada Sum.

Si aterrizas en su capital, Liubliana, descubrirás una pequeña ciudad con mucho aire alpino, muy acogedora y atravesada por una riada de terrazas que le dan ese carácter animado que vas a echar de menos cuando te vayas. Ten en cuenta que es ciudad universitaria. Sus plazas siempre animadas, su ambiente joven con bicicletas por todas partes y un castillo medieval en lo alto que no le quita ojo a ninguna calle.

Rascacielos en la ciudad de Chicago (Estados Unidos)© Shutterstock
Rascacielos en la ciudad de Chicago (Estados Unidos)

UN SKYLINE IMPRESIONANTE: CHICAGO EN VEZ DE NUEVA YORK

Quizás no soy la única que las compara y, para muchos, Chicago nada tiene que envidiarle a Nueva York, salvo la fama. Los planes que puedes disfrutar en ella son casi idénticos y, sin duda, más económicos. Conocida como la Ciudad del Viento, esta metrópoli del Midwest plagada de rascacielos tiene una oferta cultural y gastronómica que llenará tu agenda de planes.

Desde algo tan sencillo y cómodo como un largo paseo junto al Lago Michigan, protagonista sin duda de uno de sus skylines más fotografiados, hasta pasar una tarde en alguno de sus galerías de arte o museos, parques o en cualquier avenida disfrutando de su arquitectura. Porque si hay algo en lo que destaca ciudad es precisamente en las joyas arquitectónicas que oculta y que puedes disfrutar gratuitamente. Las mejores se concentran en su distrito comercial y financiero, conocido como The Loop. Además, esta zona de oficinas aglutina también muchas piezas de arte público que se han convertido ya en punto de interés.

Para terminar, no puedes dejar de buscar qué hay en Millennium Park, porque siempre hay algo -un festival, un mercadillo, una cita musical improvisada-, donde podrás encontrar una de las esculturas más icónicas de la ciudad, conocida como The Bean, pero no es la única.

Casas de colores en el casco antiguo de Annency (Francia)© Shutterstock
Casas de colores en el casco antiguo de Annency (Francia)

Paseos entre canales: Annency en vez de Venecia

La pequeña ciudad francesa de Annency, situada a orillas del lago con el mismo nombre, presenta un paisaje muy parecido a Venecia, por lo que se ha convertido en su travel dupe oficial, pero sin haber llegado aún a masificarse. Bañada por las aguas de dicho lago (dicen que es el más limpio de Europa), entre los macizos de Bornes y Bauges, te encuentras con este rincón que, en su día, fue pasadizo comercial entre Italia y Francia, lo que la hizo crecer en riqueza e influencia. De ahí su exquisito casco histórico medieval.

Las casas, con una clara influencia italiana, pero sin olvidarse de su identidad francesa, es un compendio de coloridas fachadas que cuelgan sobre la ribera del río y escala por la ladera hasta el castillo de la ciudad, que descansa arriba. Una subida breve que se puede hacer para contemplar los tejados rojizos que quedan abajo y las cimas de los Alpes que se divisan por delante.

Vista áerea de Kotor (Montenegro)© Shutterstock
Vista áerea de Kotor (Montenegro)

Ciudad Patrimonio de la Humanidad en el Adriático: Kotor en vez de Dubrovnik

Kotor, en Montenegro, es un increíble travel dupe de la ciudad de Dubrovnik y algo menos masificada que la capital croata, con una arquitectura medieval muy similar y un paisaje al entrar por el fiordo que la resguarda que nada tiene que envidiarla. De hecho, te recomiendo llegar a ella por mar. Ambas son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y ambas conservan más de dos milenios de historia, en este caso, con raíces griegas, serbias y austriacas.

Para llegar a su casco histórico, tendrás que cruzar la Puerta del Mar, construida durante el periodo de dominio veneciano en el siglo XVI, y llegar hasta la Plaza de Armas, desde donde podrás empezar tu recorrido. La villa, totalmente amurallada (como también lo es Dubrovnik) está repleta de intrincadas callejuelas, edificios históricos y un gran número de terrazas al aire libre en las que sentarse a descansar. Entre los edificios más importantes están el Palacio del Rector, el Teatro de Napoleón o la Torre del Reloj, quizás una de las fotos más reconocibles de esta perla del Adriático.

La histórica ciudad de Berat (Albania)© Shutterstock
La histórica ciudad de Berat (Albania)

Aguas azul turquesa: Albania en vez de Santorini

Si Eslovenia se ha convertido en un reclamo constante en las redes sociales, Albania ha conseguido sacarle ventaja y es este el travel dupe que te recomiendo descubrir cuanto antes, porque no sabemos lo que va a durarnos su secreto. A orillas también del Adriático, este país acoge con orgullo la influencia de Occidente por un lado y la de Oriente por otro. De hecho, su bandera tiene un águila bicéfala en negro, herencia de Bizancio que, para ellos, significa el equilibrio entre ambas culturas.

Así pues, vas a descubrir un país que ha empezado a apostar por el turismo no hace muchos años y que, pese a lo que puedas llegar a pensar, tiene un claro espíritu mediterráneo. Algo que vas a sentir, sobre todo, en su capital, Tirana. Una urbe que ha duplicado su población hace poco y que está repleta de mezquitas otomanas, iglesias ortodoxas y edificios de estética italiana que conviven con bulevares de estilo francés y edificios de corte socialista. Aquí todo es mezcla.

Al norte, en Kruja, puedes descubrir una de las joyas que mejor guarda: el castillo-museo de Skanderberg. Mientras, al sur, desde Vlore, puedes dar comienzo a lo que se conoce como la Riviera Albanesa, un recorrido de más de 100 kilómetros, donde el Adriático se convierte en Jónico, y donde puedes disfrutar de la costa del país entre acantilados, montañas y una vista panorámica iluminada, sin molestias, por el sol.

Lago Lagoa do Fogo en Azores (Portugal)© Shutterstock
Lago Lagoa do Fogo en Azores (Portugal)

Entre mar y montaña: Azores en vez de Hawái

Hawái es un destino que nos queda bastante lejos, pero Azores está a tan solo uno o dos vuelos y una conexión en Lisboa, dependiendo de tu aeropuerto de salida. Por eso, se ha convertido en otro de los travel dupe, cada vez, más conocidos. Y es que, este archipiélago portugués en medio del Atlántico tiene mucho que ofrecer. Para empezar, su impresionante paisaje que aúna mar y montaña, pero también su increíble hospitalidad y sus miles de actividades al aire libre que poder hacer.

De entre todos esos paisajes, destacan los lagos de Sete Cidades, los acantilados de Rocha dos Bordões, las fumarolas humeantes de Furnas y las misteriosas grutas de Algar do Carvão en Terceira. Una increíble variedad de escenarios que, sin duda, cumplen con las exigencias de los amantes de la naturaleza. En muchos de ellos, las rutas de senderismo que suelen hacerse terminan en miradores hacia una de las costas más salvaje del Atlántico.

Un destino que, además, cumple con los requisitos de las nuevas tendencias turísticas, pues tiene un gran compromiso con la sostenibilidad: conserva su paisaje casi intacto, se apoya en las energías renovables y sostiene la importancia de las prácticas turísticas responsables sin que tú, al pasar, dejes apenas huella.

Mujer en kayak en Bacalar (México)© Shutterstock
Mujer en kayak en Bacalar (México)

Playas paradisiacas: Bacalar en vez de Maldivas

Por último, un destino paradisiaco para descansar: Bacalar. No, no es Maldivas, pero no dudes en que puedes encontrar un reclamo muy similar sin un desembolso tan grande como exige este. Ahora bien, no es un destino en sí mismo, sino un punto que descubrir del Caribe Mexicano dentro de una visita más amplia.

Bacalar es un pequeño pueblo fundado por los mayas itzaes y posteriormente abandonado, hasta su repoblación por los españoles en el siglo XVII. Tras numerosos ataques piratas, la ciudad decidió fortificarse con el Fuerte de San Felipe que, hoy en día, puedes visitarlo. Ahora bien, es conocido, sobre todo, por su laguna de los siete colores, con un agua completamente cristalina, muy poca profundidad y apenas oleaje. Algo que te permite descansar en ellas, pero también realizar cualquier actividad acuática.

Es un destino perfecto para quienes buscan descansar en un entorno natural relajado y único, o un entorno muy romántico. Muchos menos conocido que Tulum o Playa del Carmen, es un rincón indispensable en el que parar por tu ruta por la península del Yucatán.