La historia del joven David Virosta pone rostro a una nueva generación de jóvenes que ha hecho del cielo su destino profesional. Madrileño, instructor en European Flyers —el mayor centro de formación de vuelo en España, con bases en Madrid, Alicante y Sevilla— y actualmente coordinador en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, inició su formación con tan solo 17 años y, hace apenas unos días, cumplió la meta con la que llevaba soñando desde los 5: ser piloto comercial. “Volar es lo que más feliz me hace en la vida”. Una trayectoria temprana que demuestra cómo la pasión, la disciplina y una vocación firme pueden acortar cualquier horizonte.
David asegura que aún no se cree haber conseguido ser instructor de vuelo con tan solo 20 años y afirma estar comprometido no solo con acompañar a sus alumnos en su formación como pilotos comerciales, sino también con inspirar a otros jóvenes que comparten su mismo sueño. Por ello, ha encontrado en las redes sociales un espacio en el que divulgar la aviación de forma cercana, donde reúne cerca de 300.000 seguidores en TikTok y 100.000 en Instagram. Hemos hablado con él sobre su experiencia y los retos de esta nueva etapa.
Eres muy joven y ya tienes el título de instructor de vuelo, ¿recuerdas el momento exacto en el que decidiste que querías ser piloto? ¿Qué te atrajo más de la aviación: volar, la técnica, el estilo de vida… o todo a la vez? ¿Tu familia está vinculada a la aviación?
Sinceramente, no recuerdo que hubiera un momento en concreto en el que decidiera ser piloto; siempre he querido dedicarme a ello, no recuerdo querer dedicarme a algo que no estuviera relacionado con la aviación, incluso sin tener a nadie en mi familia relacionado con el sector. Como siempre digo, esto me viene del alma, vocación pura y dura. El hecho de que una máquina de varias toneladas sea capaz de mantenerse en el aire fue lo que más me llamaba la atención cuando era pequeño.
¿Qué es lo más difícil de aprender cuando empiezas a pilotar y nadie te cuenta?
Lo más difícil de pilotar es la carga de trabajo y la cantidad de información que tienes que asumir en un corto periodo de tiempo: altitud, velocidad, rumbo, comunicaciones…
¿Ha habido algún momento durante la formación en el que pensaste “esto no es para mí”? ¿Cómo lo superaste?
Nunca he dudado de mis capacidades para terminar la licencia; tenía claro que con constancia, esfuerzo y disciplina todo es posible. No obstante, hubo un momento en la parte teórica que se me hizo un poco más dura y tuve alguna duda, algo normal en todas las profesiones…
¿Qué destinos te hicieron soñar más con la aviación mientras te formabas como piloto?
He soñado muchas veces con sobrevolar la Gran Barrera de Coral de Australia.
¿Qué lugar ha sido el primero al que has volado con el título de piloto?
Desde que conseguí mi licencia de piloto comercial, he seguido formándome como instructor de vuelo en European Flyers, donde trabajo a día de hoy, realizando vuelos locales, mejorando mis habilidades en procedimientos y técnicas de enseñanza y aprendizaje.
¿Hay algún aeropuerto o ciudad que te llame especialmente la atención?
Me encantaría tener la oportunidad de volar al Aeropuerto Tenzing-Hillary en Lukla (Nepal), que, debido a su geografía, está considerado uno de los aeropuertos más difíciles del mundo.
He soñado muchas veces con sobrevolar la Gran Barrera de Coral de Australia.
¿Tu siguiente objetivo soñado dentro de la aviación?
Transmitir mi pasión por volar con todos mis alumnos y seguir aprendiendo cada día un poco más.
Desde fuera, ser piloto parece un sueño. ¿Qué es lo que la gente no ve?
El proceso de formación, que es muy intenso. Asumimos mucha cantidad de información en poco tiempo, compaginando teoría y práctica, lo que puede convertirse en un gran reto donde la dedicación y la constancia son la clave.
¿Qué te ha enseñado volar sobre la vida que no esperabas aprender?
He aprendido a no dejarme llevar por todo lo que sé, sino a verlo con más calma. He entendido que no todo es tan grave o tan urgente como parece en el momento. Y he descubierto que puedo seguir adelante, aunque no tenga todo claro o bajo control.
Tienes más de 300.000 seguidores en TikTok y 100.000 en Instagram, ¿cuándo decides empezar a compartir tu proceso como piloto?
Antes de empezar la licencia, intenté buscar información en Internet sobre cómo formarme para ser piloto comercial, y descubrí que había muy poca información. Ahí decidí que el día que empezara, documentaría todo mi proceso para ayudar e inspirar a todos los jóvenes que compartían el mismo sueño que yo.
¿Te preocupa ‘romantizar’ demasiado la aviación?
Sinceramente, no me preocupa en absoluto. En los últimos años he compartido todos los buenos momentos de mi formación, pero también esos otros donde todo se me hacía más cuesta arriba, incluyendo las 10 horas de estudio diarias, baches por el camino…
¿Dónde te ves dentro de 10 años dentro del mundo de la aviación?
Me veo volando como primer oficial en alguna aerolínea, a la vez que formando a futuros pilotos en mis días libres.
Si pudieras elegir a cualquier persona en un vuelo contigo, ¿a quién y por qué?
Eligiría a mi madre, que es la persona que ha hecho que hoy esté donde estoy, y que sea el hombre que soy. Posiblemente ella no tenga ni idea sobre cómo volar un avión, pero sé que confía plenamente en mí y que me ayudaría en todo lo que necesitase.










