Si hablamos de destinos rurales aún por explorar, Hinojosa de la Sierra es un pequeño pueblo de la provincia de Soria que no suele aparecer en las guías turísticas. Sin embargo, este rincón de la España vaciada tiene historia, naturaleza y un atractivo inesperado: aloja un palacio renacentista que pertenece a la familia de Teresa Urquijo, esposa del alcalde de Madrid, José Luis Martínez‑Almeida, y cuyo vínculo aristocrático e histórico ha puesto a este enclave soriano bajo el foco de los viajeros curiosos.
Teresa Urquijo, licenciada en Derecho y Administración de Empresas, procede de una familia con profundas raíces aristocráticas y vínculos históricos con la monarquía española. Por parte materna está emparentada con la casa de Borbón y su abuela, Teresa de Borbón‑Dos Sicilias y Borbón‑Parma, fue prima hermana del Rey Juan Carlos I, lo que sitúa a los Urquijo en la órbita de las familias históricas de la alta sociedad española.
El palacio familiar de Teresa Urquijo en Hinojosa de la Sierra —conocido como el de los Hurtado de Mendoza— data del siglo XVI y es un espléndido ejemplo de arquitectura renacentista castellana, con una llamativa doble galería porticada en la fachada. Construido en 1581 por la poderosa familia Hurtado de Mendoza y restaurado posteriormente por el primer conde de la Puebla de Valverde, el edificio responde al modelo señorial de su época: muros de piedra de sillería, escudo heráldico y un patio interior porticado que articula las dependencias principales.
Aunque es una propiedad privada y no está abierto a las visitas, su valor histórico y su reciente protagonismo mediático —tras celebrar en 2024 en sus jardines y patios la boda de Verónica Urquijo, prima de Teresa e hija de Gonzalo Urquijo Fernández de Araoz y Marta Barreiros, con Roberto Truque Salto— le han dado relevancia más allá de Soria.
DEL CASTILLO AL PALACIO
A unos 20 kilómetros de Soria capital, dejando a un lado el Monte Valonsadero —esa zona natural que sirve para el esparcimiento de los sorianos, con senderos de pequeño recorrido y áreas recreativas— en el municipio de El Royo, Hinojosa de la Sierra es un pueblo de calles tranquilas, nombre evocador y paisaje sereno. En invierno, apenas supera la veintena de habitantes, cifra que aumenta en verano cuando regresan algunas familias con raíces locales.
En el pasado, Hinojosa fue una villa castellana de señorío y testigo de ello las ruinas de su castillo medieval que evocan siglos de historia. Fue levantado por Rodrigo de Vera, aunque otros historiadores consideran que su primer propietario fue Fernando Pareja, a quien los Reyes Católicos, después de haber perdido su confianza por apoyar a Juana de Castilla, se lo confiscaron entregándoselo a los Hurtado de Mendoza. Más que una fortaleza, se trataba de un castillo señorial, del que solo quedan en pie un doble recinto amurallado y parte de la torre del homenaje. Parte de sus piedras se utilizaron para construir el cementerio y otras para el nuevo palacio que la familia decidió levantar como residencia en el centro del pueblo.
Junto al castillo está la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que en sus orígenes fue románica y tiene aspecto de iglesia-fortaleza, con dos torres adosadas de distinta antigüedad, pero que reformas y restauraciones la fueron dotando de elementos góticos. En su interior conserva la pila bautismal del siglo XII y el interesante retablo mayor del XVII.
EL ENTORNO NATURAL
Hinojosa de la Sierra tiene también el atractivo de su entorno natural. A las afueras del casco urbano está la laguna de La Serna, un humedal estacional que es refugio para aves migratorias y ofrece una estampa tranquila y evocadora de la Soria más auténtica. El río Duero atraviesa la comarca, y los montes de roble y encina que rodean el pueblo hacen de este rincón un lugar perfecto para los amantes del turismo rural y la observación de la naturaleza.










