Si todavía no has visitado este año las Fallas de Valencia, aún estás a tiempo. La ciudad, impregnada de olor a pólvora y estallidos de color durante el mes de marzo, se prepara para su día grande: el 19 de marzo, cuando durante la noche se celebra la Cremà, el momento en el que arden los monumentos falleros. Primero lo harán las infantiles, después el resto, hasta llegar al momento más esperado: la quema de la ganadora del premio de la Sección Especial –Redimonis, de la Comisión Convento Jerusalén-Matemático Marzal– y la falla de la plaza del Ayuntamiento de Valencia.
Antes, quedan jornadas muy vistosas y emotivas: los días 17 y 18 de marzo, el momento de la Ofrenda floral, cuando falleras y falleros vestidos con el traje tradicional desfilan por las calles, entre las 15.30 y la medianoche, hasta la plaza de la Virgen, para ofrecer ramos de flores a la Virgen de los Desamparados, patrona de la ciudad, componiendo poco a poco su espectacular manto de flores.
Tanto en la Ofrenda como en la Cremà, la Fallera Mayor desempeña un papel clave. Durante la Ofrenda, cerrará el desfile, siendo de las últimas en llegar a la plaza de la Virgen y hacer su propia ofrenda floral. Pero es en la Cremà, donde protagoniza el papel más simbólico, cuando da la orden de encender la falla municipal, poniendo el broche final a la fiesta. Un momento clave que este año protagonizará Carmen Prades, Fallera Mayor de Valencia en 2026, con quien hemos podido charlar:
Tienes 25 años y eres fallera desde los 12. ¿Cómo describirías la sensación de ser Fallera Mayor de València por un año?
Para una fallera, es uno de los regalos más grandes que puede vivir. Es una figura que he admirado durante muchísimo tiempo, así que poder ser yo quien la represente es una mezcla preciosa de orgullo y de responsabilidad. Al final, es la máxima representación del mundo fallero, y yo, como amante de la fiesta y de las Fallas, siento un orgullo enorme de ocupar este cargo. Yo quiero mucho a mi fiesta, la he vivido y la he admirado desde que era pequeña, y poder ser yo quien la represente es algo muy especial.
Formas parte de la comisión Convento Jerusalén–Matemático Marzal y en octubre de 2025 fuiste elegida Fallera Mayor. ¿Cómo ha cambiado tu día a día desde entonces?
Mi día a día personal ha cambiado bastante, porque he pasado de trabajar en la empresa familiar y estudiar a dedicarme prácticamente 24 horas al cargo. Pero es verdad que mi vida fallera, en esencia, no ha cambiado: sigo viviendo todos los actos con muchísimo cariño, y esa Carmen fallera de Convento sigue estando presente en cada uno de mis movimientos.
Más allá de tu falla, ¿hay algún monumento o detalle artístico que ya te haya emocionado especialmente durante estos meses?
Poder visitar el taller de la falla municipal de la mano de Vicente y Alejandro ha sido de las cosas que más me ha emocionado. Yo me declaro fallera de “plantà”: me encanta hacer el seguimiento de los proyectos, de las fallas, ver cómo evolucionan. A nivel artístico, es de lo que más estoy disfrutando: poder vivir tan de cerca todo lo que rodea a la falla municipal.
No hay palabras suficientes para describir del todo lo que se siente siendo Fallera Mayor de València.
Una curiosidad, ¿cuánto tarda en vestirse la Fallera Mayor?
Tengo la suerte de contar con un indumentarista que además es mi amigo, Eduardo Cervera, y diría que en total, haciéndolo todo con calma, tardo unos 15 minutos. Si me viste otra persona, seguramente se alarga un poquito más.
¿En cuántos actos participa a lo largo de todo el año?
A lo largo del año, estamos hablando de aproximadamente 700 a 800 actos.
¿Es compatible con tu vida diaria o tienes que hacer un paréntesis laboral?
He tenido que hacer un pequeño paréntesis laboral, porque lógicamente el cargo merece una atención de 24 horas. Es tan grande y conlleva tanta responsabilidad, que mi intención era dedicarme al 100%. Además, trabajo en una empresa familiar de transporte y logística, y es un trabajo que no espera: demanda actividad prácticamente las 24 horas. Y si falto una mañana o una tarde, es verdad que me quedo bastante desconectada de mi día a día habitual.
¿Qué rituales, costumbres o momentos de la gran fiesta valenciana te parecen más fascinantes?
Yo soy muy “fallera de plantà”, y una de las cosas que más me fascina es ver las barbaridades artísticas que son capaces de hacer los artistas falleros plantando auténticas obras de arte en las plazas y en las calles de València… para después quemarlas el 19 de marzo y volver a empezar. Creo que eso no solo nos emociona a los falleros y falleras, es también lo que más llama la atención a la gente de fuera.
Para alguien que nunca ha vivido las Fallas, ¿qué momento le dirías que no puede perderse bajo ningún concepto? ¿Cuáles son las pistas básicas que debe conocer?
Te diría que todos, sinceramente. Pero si tuviera que dar un consejo, le invitaría a venir a vivir con nosotros toda la semana fallera, porque es como un resumen de todo lo que trabajamos y sentimos durante el año para poder disfrutarlo concentrado en unos días. En esa semana lo entiendes todo: la parte artística y el trabajo de los artistas falleros, la pirotecnia, la indumentaria, la música… Es como vivir en pocos días lo que el colectivo fallero construye durante meses.
Como embajadora de la ciudad, ¿qué es lo que más suele sorprender a la gente de fuera cuando descubre las Fallas por primera vez?
Además de todo lo anterior, hay algo que sorprende muchísimo y me lo dicen a menudo: el pelo. Los rodetes, el moño y las peinetas les llaman mucho la atención porque es un peinado muy singular, muy nuestro, y se fijan muchísimo.
¿Qué consejo le darías a un viajero para disfrutar de la fiesta sin sentirse desbordado?
Que se deje llevar. Las Fallas, desde que te despiertas hasta que te acuestas, van ocurriendo; los planes surgen durante el día casi sin esfuerzo. Así que lo mejor es dejarse llevar y disfrutar, porque es una fiesta única.
¿Qué sabores o platos crees que explican mejor València durante las Fallas?
Sin ninguna duda: el chocolate con churros y la paella valenciana.
Completa la frase: “Quien visita València durante las Fallas vuelve a casa con…”
Con olor a pólvora, alguna mancha de chocolate… y muchísimas ganas de volver.
Más allá de las Fallas, ¿qué lugares de València recomiendas de tu ciudad? Tus favoritos y alguno secreto.
Para mí, mi sitio favorito siempre va a ser el mar. La playa, la Plaza de la Virgen y, en general, cualquier lugar que me transmita paz y seguridad cuando necesito desconectar.









