Cascadas, aguas turquesa y playas naturales: el paraíso escondido de La Mancha a solo 2 horas de Madrid


Quince lagunas escalonadas, senderos junto al agua, zonas de baño y actividades como kayak o snorkel convierten este parque natural en una escapada perfecta.


Lagunas de Ruidera, Ciudad Real© Universal Images Group via Getty
9 de abril de 2026 a las 20:31 CEST

Después de años marcados por la sequía, las Lagunas de Ruidera vuelven a mostrar una de sus imágenes más espectaculares: cascadas activas, lagunas rebosantes y ese color esmeralda que parece casi irreal en mitad de La Mancha.  A solo dos horas de Madrid, este rosario de quince lagunas conectadas entre sí por saltos de agua y barreras de roca forma uno de los paisajes más sorprendentes —y todavía poco conocidos— del interior de España. 

Lagunas de Ruidera, Ciudad Real© Shutterstock

UN PASEO POR LAS LAGUNAS

Este espacio protegido como parque natural alberga una sorprendente riqueza biológica, con gran diversidad de plantas, montes de encinares y sabinares, sotos, arboledas de álamos y vegetación palustre, como la masiega o la enea. Una nota de frescor y casi de irrealidad en La Mancha llana y seca. Su riqueza hizo que hace unos años se hermanasen con los famosos lagos de Plitvice, en Croacia, con los que comparten características comunes.

Un simple paseo por las orillas permite observar a las numerosas aves que pueblan este humedal: ánades como el pato colorao, fochas, porrones, somormujos, zampullines y el aguilucho lagunero que no les quita ojo. Sobre nuestras cabezas planean el águila perdicera y la culebrera o la garza imperial y el búho real.

Uno de los planes más sencillos y gratificantes en este entorno natural es echarse a andar por la pista de tierra que nace junto a la señal de inicio de la población de Ruidera (a mano derecha, según se viene de Manzanares). El paseo va bordeando las lagunas del Rey, Colgada, Batana, la de Santos Morcillo, Salvadora... Así hasta llegar, después de ocho kilómetros –un par de horas–, a la que llaman la Lengua, la más bella de todas, con sus acantilados de rubia y frágil roca asomados en voladizo sobre las aguas de color esmeralda.

Saltos de agua en las lagunas de Ruidera, en la Mancha© Shutterstock

UNA CASCADA DE 15 METROS

Entre la laguna del Rey y la de Cueva Morenilla se encuentra la cascada del Hundimiento, el mayor de los muchos saltos de agua de la zona, con 15 metros de altura. Se formó en 1545, a consecuencia de una enorme avenida que desbordó las lagunas, provocando el hundimiento de la barrera tobácea por la que se precipita. Para llegar a ella solo hay que andar 200 metros por un camino que aparece señalizado junto al cementerio de Ruidera.

Kayal en las lagunas de Ruidera, Ciudad Real© Shutterstock

¿QUÉ ACTIVIDADES SE PUEDEN HACER?

Un fin de semana en las lagunas da para realizar muchas actividades como travesías en kayak, paddle surf o snorkel y pesca deportiva. También puedes hacer rutas de senderismo, espeleoturismo, paseos a caballo, recorridos en todoterreno e incluso visitas guiadas a las lagunas. Hay varias empresas en la zona que ofrecen actividades, como ecoturismoruidera.com o lagunasderuideraactivo.com.

La belleza de la parte visible es comparable a la que encontramos bajo las aguas, donde puedes hacer una de las actividades más originales y menos esperadas de la zona: submarinismo en las lagunas (ruideractiva.com). Verdes praderas salpicadas de mejillones, peces de un metro de longitud que hasta se dejan acariciar y grutas de las que surgen corrientes heladas. Cualquiera, sin haber buceado previamente, puede lanzarse a las aguas con un pequeño bautismo de buceo (una charla teórica de unos 15 minutos y al agua). La actividad se organiza todo el año y monitores especializados acompañan en todo momento a los participantes. Lo habitual es recibir el bautismo en la laguna Colgada, la mayor de las 15, separada de La Batana –la laguna anterior– por una barrera tobácea que forma una bóveda espectacular bajo el agua.

Zona de baño en las Lagunas de Ruidera, entre Albacete y Ciudad Real© Shutterstock

¿HAY ZONAS DE BAÑO?

Sí, las lagunas tienen habilitadas varias zonas de baño. Son totalmente accesibles con aparcamientos e incluso restaurantes en algunas zonas. Podemos encontrar playas para el baño en la laguna del Rey, laguna Colgada, Santos Morcillo, Salvadora, Redondilla y en San Pedro. En 2022 están pasando por un momento hídrico excelente.

Cascadas de las Lagunas de Ruidera, Ciudad Real© Shutterstock

¿CÓMO LLEGAR A LAS LAGUNAS DE RUIDERA?

Las Lagunas de Ruidera se encuentran a medio camino entre Ciudad Real y Albacete. De Ciudad Real distan 108 kilómetros: se va por la A-43 hasta Manzanares y después por la N-430 hasta Ruidera. Desde Albacete hay 95 kilómetros y se accede por la N-430, pasando por Barrax, Munera y Ossa de Montiel. Desde Madrid están a 220 kilómetros, unas 2 horas y media por la A-4 hasta Madridejos y luego la CM-42 hacia Tomelloso. 

Existe una línea de autobuses que conecta las localidades de Ossa de Montiel y Ruidera con el Baño de las Mulas (fin de la línea) con una frecuencia de una hora, entre las 10 y las 20 horas, y es gratuito. Optar por este servicio ayudará a descongestionar de coches la zona en temporada alta.

Vista aérea de las Lagunas de Ruidera, Ciudad Real© Shutterstock

MEJOR ÉPOCA PARA VISITARLAS

Si lo que se pretende es el baño o practicar actividades acuáticas, la mejor época será el verano, entre junio y septiembre, cuando más caliente esté el agua –entre 20º y 25º C– aunque también es la época de mayor afluencia. Si queremos practicar submarinismo, mejor en junio o septiembre, porque en el verano el agua está más caliente, lo que provoca que haya más cal en suspensión, por lo tanto, menor visibilidad. Si queremos verlas rebosantes de agua y con buen tiempo, pero menos concurridas, la primavera es perfecta.

Pato Mallard macho secando sus alas en las lagunas de Ruidera, Ciudad Real© Shutterstock

¿QUÉ VER EN EL ENTORNO?

Cerca de las lagunas, camino de Ossa de Montiel, se encuentra la cueva de Montesinos, escenario donde discurren los capítulos 22 y 23 de la segunda parte del Quijote. Solo por sus resonancias literarias vale la pena asomarse a esta cavidad de 80 metros de profundidad, que el agua de lluvia ha labrado gota a gota en la roca caliza. La cueva tiene un pequeño lago que, según dicen, está conectado subterráneamente con las lagunas. La visita, siempre con casco y en compañía de un guía, dura unos 40 minutos (cuevademontesinos.es). Se ha de llevar calzado adecuado, pues el suelo es muy resbaladizo.

Otra sima curiosa es la Quebrada del Toro, una grieta de 30 metros de profundidad y cinco de anchura que se abrió de golpe en el reborde montañoso de la margen derecha de la laguna de San Pedro. Una ruta guiada permite recorrer esta enorme grieta de origen sísmico y contemplar las lagunas desde varios miradores (quebradadeltoro.es). 

Los pueblos del entorno también merecen una visita, como Ruidera, Ossa de Montiel, Tomelloso, Villahermosa o Villanueva de los Infantes.