El emotivo adiós de Erling Haaland al rey Harald V: "Fue un honor conocerte"


El futbolista mantuvo un encuentro con la Familia Real noruega en Palacio el pasado 13 de julio tras su regreso del Mundial


Haaland saludando al rey Harald de Noruega,  sentado en un taburete por sus graves problemas de movilidad el pasado 13 de julio© Getty Images
Paloma AnayaPeriodista de cine y actualidad
28 de agosto de 2026 a las 12:54 CEST

La muerte del rey Harald V de Noruega a los 89 años ha dejado sumida en una profunda tristeza a toda la nación, que desde primera hora de la mañana llora la pérdida de un monarca muy querido y respetado tras más de tres décadas en el trono. El mundo del fútbol no se ha mostrado ajeno a este dolor y, en Noruega, el deporte rey se ha vestido de luto por el fallecimiento del Rey, con la federación noruega decidiendo postponer los partidos en señal de respeto. 

Erling Haaland se despide del rey Harald y recuerda con emoción su encuentro© erling
Erling Haaland se despide del rey Harald y recuerda con emoción su encuentro

Entre las numerosas condolencias que está recibiendo la familia, además de las muestras de dolor de las Casas Reales europeas, destaca la del futbolista Erling Haaland, que ha lamentado públicamente la pérdida del monarca  y ha recordado con emoción el honor que supuso conocerle en persona tras el regreso de la selección noruega del Mundial. "Descansa en paz, rey Harald. Gracias por todo lo que has significado para Noruega. Fue un honor conocerte", escribió el delantero del Manchester City en sus redes sociales, en un mensaje que resume el sentir de todo un país.

Un último encuentro

El jugador noruego fue recibido por el rey Harald V, el príncipe Haakon y los príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus en el Palacio Real de Oslo tras el histórico Mundial de Noruega. La única ausencia fue la de Mette-Marit, que continuaba recuperandose del traspalante de pulmón que recibió en junio.  El futbolista, que se convirtió en uno de los héroes del Mundial por su espontaneidad y cercanía, llevó esa naturalidad hasta los rincones del Palacio, donde residen los miembros de la Familia Real noruega y cuya bandera hoy se encuentra a media asta en señal de luto.

Haaland saludando al rey Harald de Noruega,  sentado en un taburete por sus graves problemas de movilidad el pasado 13 de julio© Getty Images
Haaland saludando al rey Harald de Noruega, sentado en un taburete por sus graves problemas de movilidad el pasado 13 de julio

La Familia Real no festejó una victoria, pero sí el esfuerzo de unos jugadores que lo dieron todo hasta la final y que lograron despertar el orgullo de todo un país.  El príncipe Haakon se mostró como uno más entre la multitud, tocando el tambor y sumándose al tradicional remo vikingo durante las celebraciones del equipo nacional.  En el partido de octavos de final, tras la victoria frente a Brasil, los príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, hijos de Haakon y Mette-Marit, protagonizaron un momentazo viral con Erling Haaland: quisieron bajar al vestuario para felicitar a los jugadores y ambos abrazaron con efusividad al delantero, quien en ese momento no llevaba camiseta puesta, dejando una escena de lo más curiosa.  "¡Milagro en Nueva Jersey!", se puede leer en un mensaje que publicó la Casa Real Noruega al compartir este anecdótico vídeo. 

La princesa Ingrid Alexandra de Noruega y el príncipe Sverre Magnus de Noruega posan antes del partido de octavos de final del Mundial de la FIFA 2026 entre Brasil y Noruega, disputado en el New York New Jersey Stadium, el 5 de julio de 2026© Getty Images
La princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus animando a la selección de Noruega

 Sin embargo, tras la derrota contra Inglaterra, fue el propio heredero al trono quien se acercó hasta el vestuario no solo para animar a la selección, sino para invitarles a la recepción que tuvo lugar en Palacio a mediados de julio. Ya entonces el rey Harald veíamos al rey Harald saludado a Haaland y a sus compañeros de seleccion sentado en un taburete por sus graves problemas de movilidad, pero nada entonces hacía presagiar tan rapido y triste desenlace.

Recordamos a Harald de Noruega