La futura reina de Noruega parece haber vivido uno de los días más especiales de su vida en su regreso a Noruega durante Semana Santa. Todo ello situado en lo que la prensa local ha calificado como uno de los mayores escándalos de la Corona, desvelándose ahora los detalles –que incluyen reuniones secretas y un refugio privado– que han marcado el periodo estival de la princesa con motivo de su traslado de Australia a su país natal.
La etapa más complicada para la Casa de Glücksburg
En uno de los momentos más delicados para la Familia Real, la princesa Ingrid quiso poner un paréntesis en mitad del conocimiento de los vínculos de la princesa Mette-Marit con el magnate Epstein, así como el proceso judicial que vive su hermano, Marius Borg, acusado de una treintena de delitos, entre ellos cuatro supuestos casos de abuso sexual. No obstante, la princesa quiso pasar con su familia este periodo estival, tras finalizar la primera parte de sus estudios en Australia –en Sídney, economía política y relaciones internacionales–. Ahora, el medio local Se og Hør ha desvelado algunos de los detalles de esta visita secreta que comenzó con el aterrizaje de la princesa en Oslo acompañada por uno de sus escoltas.
Un viaje que, según señala, ha sido de ida y vuelta, de tan solo unas semanas. Según Se og Hør, la princesa viajó a Uvdal inmediatamente después de llegar a Gardermoen. Allí, la familia del príncipe heredero ha buscado paz y descanso a lo largo de los años. Una pequeña cabaña donde los miembros reales viven sin servicio ni ninguna de las comodidades características de la vida en Palacio. Un gesto que les sitúa como una familia más que normal, en la que además se habrían producido algunas conversaciones de gran relevancia entre el príncipe Haakon y su hija, quizá vitales para el futuro de la monarquía, en las que habrían participado, señala el citado medio, la princesa Mette-Marit así como el príncipe Sverre Magnus.
Un hecho que, si bien sitúa a la princesa dentro de la esfera más familiar, así como conocedora de los detalles que ahora señalan a la Casa Real, habría servido para tener algunas conversaciones que la informaron acerca de las relaciones de la princesa Mette-Marit con el delincuente sexual convicto Epstein, mensajes intercambiados por parte de la heredera con el magnate de los que su hija no habría sido consciente hasta la actualidad. Un momento que habría servido para una profunda reflexión familiar en la que la familia ha decidido tomar un perfil bajo, en contraposición a años anteriores en los que decidían mostrar sus momentos más privados, como parte de una estrategia comunicativa que pretendía acercar a los miembros reales al pueblo a través de sus redes sociales.
Sin embargo, este año ni Ingrid ni los príncipes herederos querían que se tomaran nuevas fotos de sus vacaciones de Semana Santa, por lo que evitaron lugares públicos y restaurantes, desconociéndose entonces cada uno de los movimientos de la familia real, por lo que no se puede confirmar que la princesa Ingrid haya visitado a su hermano Marius en prisión, como sí han hecho en diferentes ocasiones los príncipes herederos, Haakon y Mette-Marit.
La posición de los actuales reyes de Noruega
En otra línea, el rey Harald y la reina Sonia han cumplido con la tradición, trasladándose en sus vacaciones de Pascua y emprendiendo su tradicional viaje a Sikkilsdalen, poniendo su relieve como reyes de Noruega. Un gesto que recuerda –casi por coincidencia– el ingreso del rey Harald V en Tenerife a causa de una infección y deshidratación en su último viaje y por el que existió gran preocupación por parte de los miembros reales.
Un momento de tensión para la propia familia real en el que los gestos de la princesa Ingrid se convierten en un apoyo a su madre, la princesa Mette-Marit, marcados por el último acto que ha tenido lugar en el Palacio Real, en el que, en el recibimiento a los participantes de los Juegos Paralímpicos de Invierno, cumplieron con este primer acto oficial tras el empeoramiento de la princesa Mette-Marit en relación a su salud, por lo que ya se prepara para un trasplante de pulmón a causa de su fibrosis pulmonar, por lo que, según anunció Palacio, ha tenido que prescindir de la vida pública.










