A pesar de ser hijo de la princesa Estefanía de Mónaco y nieto de Rainiero, Louis Ducruet es uno de los sobrinos del príncipe Alberto que ha construido una vida de lo más discreta, sobre todo desde que se convirtió en padre de dos niñas, Constance y Victoire, junto a su mujer, Marie Ducruet, con quien comparte su vida desde hace varios años. Aunque participa en los grandes actos oficiales del Principado, ha optado por centrarse en el cuidado de sus dos pequeñas.
Prueba de ello es la imagen que ha compartido su esposa en redes sociales: el matrimonio ha pasado una jornada dominical distinta y divertida junto a sus dos niñas, Victoire (2) y Constance (1), en Little Wonders Monaco, un parque de juegos de interior en la ciudad monegasca pensado para los mejores planes familiares que, sin duda, ha endulzado el fin de semana para la pareja y sus pequeñas.
En la imagen compartida por su esposa en redes sociales, se aprecia una escena sencilla: dos niños, de espaldas, arrodillados frente a un panel sensorial iluminado en tonos azules. Este tipo de fotografías reflejan, una vez más, la elección consciente de Louis Ducruet de criar a sus hijos en un entorno lo más normalizado posible, dentro de las particularidades que implica pertenecer a una de las casas soberanas más mediáticas de Europa.
Fue, precisamente, hace un mes cuando sus dos niñas hicieron su debut público, coincidiendo con la apertura del espacio que han visitado este domingo. Constance y Victoire acompañaron a sus padres en la inauguración de Little Wonders, un evento al que también acudieron los príncipes Alberto y Charlene, así como la princesa Estefanía y su hija Camille Gottlieb, hermana de Louis y tía de las niñas.
Little Wonders es una nueva área de juegos indoor en Mónaco especialmente pensada para familias, y cocreada por la mujere de Louis. Un lugar creado para que los niños de 0 a 7 años desarrollen su creatividad, pero también para que los padres puedan reunirse, intercambiar experiencias y acompañar a sus hijos. Y las pequeñas Victoire y Constance fueron las primeras en probar este refugio de diversión.
Detrás de esta idea está Marie Ducruet, mujer de Louis Ducruet, y Élise Rouillard. "Élise y yo estábamos nerviosas, pero todo ha sido positivo", comentó Marie en una entrevista para Point de Vue. "Fue muy emocionante ver a la gente descubrir y apropiarse del espacio en el que llevamos trabajando intensamente durante varios meses. Se mezclan el alivio, un poco de cansancio, pero sobre todo una alegría inmensa", añadió.
Un hombre de familia
Louis Ducruet conoció a Marie Chevallier mientras ambos estudiaban en la escuela de negocios Skema y tras siete años de relación se comprometieron en 2018 durante un viaje a Vietnam; un año después, en julio de 2019, celebraron su boda primero con una ceremonia civil en el Ayuntamiento de Mónaco y luego con una ceremonia religiosa en la Catedral de San Nicolás, donde Marie lució un vestido diseñado por Pauline Ducruet, hermana del novio. Marie, nacida en Francia en 1992 y de ascendencia vietnamita, es licenciada en Administración de Empresas especializada en hostelería, trabajó en el Hotel Hermitage de Montecarlo y se ha caracterizado por su discreción y por participar en los actos que los Grimaldi organizan en clave familiar.
Louis Ducruet es hoy un orgulloso padre de dos niñas que ocupan el centro de su vida, y siempre que puede habla con ternura de su papel como esposo y padre, confesando que procura estar siempre presente y ser lo más "comprensivo" posible. "Marie y yo nos apoyamos mutuamente", contó.
Un perfil profesional discreto
Aunque forma parte de la familia principesca monegasca, Ducruet ha desarrollado su carrera vinculado al mundo deportivo y empresarial, manteniéndose alejado del protagonismo que sí asumen otros miembros de la familia, como el príncipe Alberto II de Mónaco. Su presencia en actos oficiales es puntual, y suele estar ligada a compromisos concretos más que a una agenda institucional permanente. En los últimos años, Louis Ducruet ha dejado claro que su prioridad está en casa. Sus apariciones públicas suelen ir acompañadas de referencias a su vida familiar, y las publicaciones compartidas por su entorno muestran planes cotidianos: paseos, actividades infantiles y celebraciones íntimas.













