Los príncipes Jacques y Gabriella de Mónaco continúan por Italia acompañando a sus padres en los Juegos Olímpicos de Invierno. Como dos esquiadores y equipados idénticos, pero con distinto color, los mellizos de los príncipes Alberto y Charlene, han acudido a la ceremonia de entrega de premios del equipo mixto de skeleton, que entregaba su padre, en el marco de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Los hermanos, de 11 años, eligieron para la ocasión chaquetas y pantalones de esquí de la firma francesa de ropa alpina de lujo, Fusalp. Mientras que Gabriella lucía un conjunto color hielo, con gorro de lana a juego, su hermano llevaba el mismo en un intenso color azul marino. Junto a ellos, su madre, que acudió a la cita con un estilismo muy parecido al de sus hijos.
Los pequeños llevan varios días por tierras italianas en el que es un nuevo paso para el joven heredero y su hermana. Su presencia en los Juegos refuerza aún más su papel como representantes de la Casa Grimaldi y supone toda una lectura diplomática y protocolaria. Además de que han llamado la atención con sus estilismos coordinados y de lo más invernales.
El acto en el que ha participado el príncipe Alberto tiene una gran importancia para él. Antes de convertirse en jefe de Estado del Principado, fue deportista olímpico y compitió en skeleton y en bobsleigh. Participó en los Juegos de Calgary, Albertivlle, Lillehammer, Nagano y Salt Lake City. El skeleton consiste en descender por una pista helada sobre un pequeño trineo, en posición boca abajo y a gran velocidad, superando los 120 kilómetros/hora. Un peligroso deporte en el que la técnica, la aerodinámica y la capacidad de reacción son determinantes.
Tras su etapa como deportista, ha seguido manteniendo una relación activa con el olimpismo como miembro del Comité Olímpico Internacional. Además, la princesa Charlene fue nadadora olímpica antes de casarse con su marido.









