Rania de Jordania ha disfrutado de unos días en Madrid, donde ha pasado una semana acompañada por su hija la princesa Iman; el marido de esta, Jameel Alexander Thermiotis, y la hija mayor de ambos, Amina, que el pasado 14 de febrero cumplió un año. Este viaje en secreto tenía un motivo de peso: visitar el hospital Ruber Internacional para paliar unas molestias en la espalda de la Reina.
Según ha podido saber ¡HOLA!, la monarca hachemita lleva varios años padeciendo dolor lumbar. Durante su visita a Madrid, en la que se mostró más abierta que nunca, recibió tratamiento específico para su dolencia en el mencionado centro médico, a cargo del doctor Jaime Baselga. La terapia, que incluyó inyecciones de Orthokine en la zona de la columna vertebral y ondas de radiofrecuencia para el tratamiento del dolor, se llevó a cabo en diferentes días.
La monarca hachemita estuvo acompañada por su hija la princesa Iman; su yerno, Jameel Thermiotis, y su nieta Amina, junto a los que hizo varios planes
Al no tratarse de un viaje oficial, la estancia de la esposa del Rey Abdalá II junto a la segunda de sus cuatro hijos, su yerno y su nieta en la capital fue de carácter privado, por lo que no hubo reuniones con la Familia Real española —pese a la larga amistad que les une— ni ningún tipo de acto protocolario. Libre de agenda y del rigor de palacio, Rania y sus familiares pudieron hacer un sinfín de planes por Madrid, una ciudad que ahora mismo es uno los lugares que más turistas atrae de todo el mundo gracias a su atractiva oferta cultural, gastronómica, hotelera y de ocio.
Vestida con ropa cómoda, pero sin renunciar al estilo, Rania acudió al hospital junto a la princesa Iman, la segunda de sus cuatro hijos
La soberana jordana y sus acompañantes se hospedaron en un céntrico hotel, cuya situación les permitió realizar a pie muchos de sus desplazamientos por la ciudad. Sin hacer alardes, pero sin esconderse, la Reina se mezcló entre la gente como una viandante más. Sin embargo, no pudo evitar ser fotografiada por los reporteros más avispados, que captaron las imágenes que les ofrecemos en exclusiva.
Durante sus vistas al centro sanitario, la Reina recibió distintas terapias para paliar las molestias de espalda que venía sufriendo
Reina y abuela
Rania, que ha demostrado con creces cuánto disfruta su papel de abuela —ya tiene cuatro nietas: Iman (hija del príncipe heredero Hussein y la princesa Rajwa), Amina y las gemelas Talia y Rania (hijas de la princesa Iman y Jameel Thermiotis)—, se fue de shopping con su hija y su nieta por la Milla de Oro, donde visitaron varias tiendas especializadas en ropa infantil. Aunque no tenemos constancia de si las gemelas viajaron o no a Madrid —tal vez, debido a su corta edad, ya que nacieron el pasado 14 de agosto, prefirieron que se quedaran en Amán—, lo cierto es que no fueron vistas junto a su abuela y sus padres en ningún momento.
Acompañadas por sus guardaespaldas —que empujaban el carrito de la nieta de la Reina—, Rania e Iman pasaron un buen rato adquiriendo nuevas prendas para Amina. La pequeña, que parecía una muñequita con un vestido de estampado floral en tonos rosas, a juego con sus leotardos, y un chaquetón de pelo animal print, parece ser una digna sucesora del estilo de su abuela, considerada todo un icono de elegancia.
A Rania le encanta su faceta de abuela, por lo que disfrutó de una visita al zoo con su nieta, la mayor de las tres niñas de Iman y Jameel
De hecho, tanto la Reina como su hija optaron por casual looks para su ruta por el barrio de Salamanca, pero, como es habitual en ella, Rania no renunció al estilo: lució un abrigo envolvente en dos tonos de gris, con pliegues en las mangas y cierre oculto, de Fendi, que combinó con un pantalón masculino negro y botas con suela track del mismo color.
Además de visitar algunas boutiques de moda española, la Reina y su hija se acercaron también a una tienda especializada en turrones artesanos, de donde salieron cargadas con una bolsa de dulces navideños. En otra de las ocasiones fueron a almorzar, esta vez también con su yerno, a un restaurante de la calle Cervantes especializado en mariscos, pescados de anzuelo y arroces y que cuenta con salones privados para garantizar plena discreción. Aprovechando el buen tiempo, otra de las jornadas, visitaron el zoo de la Casa de Campo, un recorrido que hicieron a pie y que, sin duda, hizo las delicias de la pequeña Amina, que, esta vez, iba en brazos de su padre.
Al no ser una visita oficial, la Reina pudo descubrir, junto a su hija y su yerno, las múltiples posibilidades que una capi-tal europea como Madrid brinda a sus visitantes
Por último, y antes de regresar de nuevo a Amán, la Reina se dedicó unas horas a solas para curiosear por los diferentes stands de El Corte Inglés de Serrano, donde, solo "camuflada" por sus gafas de sol, una vez más, pasó inadvertida para el resto de los clientes. Acaso, al verla con su suéter de cuello cisne color burdeos, su chaqueta del mismo tono en el brazo y sus pantalones vaqueros con pinzas en beis, de Haikure, pensaron: "¡Qué mujer tan guapa y elegante!".
Durante su estancia en la capital, la Reina y su hija se acercaron también a una tienda especializada en turrones artesanos
Retomando su agenda
Una vez de vuelta a Jordania, Rania retomó las actividades de su agencia oficial. El pasado domingo 25 de octubre, acompañada por su nuera, la princesa Rajwa, y su hija la princesa Salma, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas del atentado perpetrado contra la iglesia ortodoxa griega de San Jorge, en la localidad de Hmoud, en la provincia de Karak.
Sin hacer alardes, pero sin esconderse, la Reina hachemita se mezcló con la gente incluso para dedicarse unas horas a solas en unos grandes almacenes de la Milla de Oro madrileña
El trágico suceso, que se saldó con al menos nueve muertos y unos 40 heridos, tuvo lugar el viernes 23 de octubre, cuando dos hombres armados abrieron fuego en el templo, donde se estaba llevando a cabo un funeral. Las autoridades jordanas lo calificaron de "ataque terrorista" y lo atribuyeron a "un grupo de extremistas". La Reina rindió homenaje a las familias de las víctimas y expresó sus más sinceras oraciones por las almas de los nueve jordanos que perdieron la vida, así como por la pronta y completa recuperación de los heridos.


















