El príncipe Harry y Meghan Markle siguen dando pasos en su nueva vida en Reino Unido, aunque el regreso a su país natal del duque de Sussex está coincidiendo con uno de los episodios familiares más delicados para la Duquesa. Apenas dos meses después de instalarse en el Reino Unido junto a sus hijos, Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5, el matrimonio ha vuelto a cambiar de casa. Una nueva mudanza que se produce mientras siguen saliendo a la luz novedades sobre la investigación que afecta a Thomas Markle, padre de Meghan, quien acaba de ser trasladado a un centro especializado en cuidados de memoria.
Su nueva casa también en los Cotswolds
Desde su llegada a Inglaterra, la familia Sussex se ha estado alojando en una casa en los Cotswolds y ahora, según ha publicado el periodista Richard Eden en su columna en el Daily Mail, se habría cambiado "a una propiedad dentro de la misma finca". El traslado se habría producido el fin de semana anterior a que la familia emprendiera un viaje al extranjero, coincidiendo con las vacaciones escolares de otoño de sus hijos, aunque no ha trascendido el destino elegido.
Su otra casa en Portugal
Tras mudarse a Gran Bretaña, los duques de Sussex siguen conservando su mansión en Montecito (California) que tiene bodega, cine, gimnasio, spa, piscina, pista de tenis, chimenea, barbacoa y más de 13 cuartos de baño. No es su única vivienda. En 2024, la pareja reveló que había comprado una casa en la costa de Portugal, cerca de la que pertenecía a la prima de Harry, la princesa Eugenia, y su marido, Jack Brooksbank, en el Costa Terra & Ocean Club, un complejo de lujo junto al mar en Melides, al sur de la capital, Lisboa.
Muchos dormitorios y mucha privacidad
Entre sus requisitos para el hogar que querían formar en suelo británico se encontraba que la casa tuviera al menos nueve dormitorios, amplios terrenos y una privacidad absoluta, sin caminos públicos que atravesaran la propiedad. Sin embargo, según apunta el Daily Mail, los Duques parecen haber dejado en suspenso esa búsqueda al menos por el momento.
El giro en la investigación sobre Thomas Markle
Mientras Harry y Meghan tratan de asentarse en Inglaterra y recuperar cierta estabilidad familiar, las últimas noticias relacionadas con Thomas Markle, de 82 años, vuelven a poner a su hija en el centro de la actualidad. Según ha publicado The Sun y recogen varios medios británicos, el padre de Meghan Markle, con quien ella no mantiene relación, fue trasladado el pasado viernes a un centro especializado en cuidados de la memoria en Floria. Una decisión que podría tener consecuencias en la investigación abierta a raíz de las acusaciones sobre la supuesta posesión de material pornográfico infantil.
Material sospechoso en México
El ingreso de Thomas Markle en un centro especializado puede hacer que los agentes del FBI quizá nunca puedan interrogarlo, dadas las dificultades legales que pueden surgir cuando una persona investigada presenta problemas cognitivos. No obstante, su ingreso en este centro no supone por sí mismo que la investigación haya quedado paralizada. Las acusaciones salieron a la luz después de que Thomas Markle Jr., hermanastro de Meghan, denunciara a las autoridades de Filipinas y al FBI el supuesto hallazgo de imágenes de abuso sexual infantil entre las pertenencias de su padre. Según las últimas informaciones, la Policía mexicana también habría localizado un segundo conjunto de material sospechoso en un almacén alquilado por Thomas Markle cerca de su antigua residencia en Rosarito, México. El antiguo director de iluminación, que regresó a Estados Unidos el pasado mes de mayor, ha negado las acusaciones de posesión de este tipo de imágenes, que ha calificado de mentiras. Por el momento, las informaciones conocidas no permiten dar por probados los hechos que se investigan.
La carta que Meghan recibió con fuertes acusaciones contra su padre
Este caso también ha traído a la actualidad un episodio que se remonta a 2019, cuando Meghan Markle recibió a través de los servicios de protección de la Familia Real británica, una carta que contenía graves acusaciones contra su padre. La Policía Metropolitana de Londres ha reconocido que tuvo conocimiento de aquella correspondencia, pero que las acusaciones no fueron trasladadas a otros organismos policiales. La actuación de la institución está siendo examinada por la Oficina Independiente de Conducta Policial, después de que Scotland Yard remitiera el asunto al organismo supervisor. La duquesa de Sussex se declaró profundamente afectada por las informaciones sobre su padre y explicó que en aquel momento había recibido garantías de que las acusaciones estaban siendo investigadas. Según fuentes cercanas a Meghan, ella habría querido pronunciarse públicamente, pero recibió recomendaciones policiales para no hacerlo.







