Carlos III se ha mostrado desolado por el trágico accidente ferroviario ocurrido este viernes por la tarde en Reino Unido y que ha conmocionado a la opinión pública británica. El monarca de 77 años, a través de un portavoz oficial, "lamenta profundamente" los hechos y asegura que "se le mantiene informado constantemente" sobre este impactante suceso que aún trata de esclarecerse por parte de las autoridades. "Los pensamientos del Rey están con la familia del fallecido y con todos los afectados", ha transmitido desde la Corona inglesa a la hora de enviar sus condolencias.
Los dos trenes implicados en el choque pertenecían al servicio de las 16:40 horas de East Midlands Railway, que cubren la ruta de Corby a London St Pancras, y de Nottingham a la citada estación que está en el distrito de Camden. Tras la fuerte colisión en Bedford, uno de los maquinistas ha fallecido y hubo casi noventa heridos de diversa consideración, once de ellos ahora mismo en estado crítico. Los servicios de emergencia atendieron a las víctimas tras acudir al lugar del siniestro, cuyas causas todavía están siendo investigadas.
El primer ministro Keir Starmer, por su parte, también dijo estar "sumamente preocupado" y envió su apoyo a los pasajeros que se han visto implicados y fueron trasladados a distintos hospitales de la región. Según ha informado la BBC, todavía se están recabando pruebas para determinar cómo sucedió todo. La ministra de Transportes, Heidi Alexander, afirmó que aún era "demasiado pronto como para especular" sobre el accidente y defendió que la red de ferrocarriles del Reino Unido es una de las "más seguras del mundo".
Lucy D'Orsi, jefa de la policía, ha contado que recibieron el aviso alrededor de las 17:15 horas y, tras ello, ha querido dar las "gracias al servicio de ambulancias y bomberos" por la rápida respuesta conjunta que ofrecieron. Del mismo modo, ha destacado la "inmensa amabilidad de algunos vecinos" de la zona que acudieron allí para ayudar y socorrer a los afectados en "circunstancias tan dramáticas". Este sábado, aún hay cerca de treinta personas que permanecen ingresadas, casi una decena con lesiones de gravedad.
Peter Knapp, uno de los pasajeros, ha contado a los medios británicos que "sentí como si hubiera habido una explosión". De momento, la hipótesis que se baraja con más fuerza es la de un fallo en el sistema de seguridad de una de las máquinas. Tras lo acaecido en Bedford, en España se nos viene irremediablemente a la cabeza la catástrofe ferroviaria de Adamuz (Córdoba) que tuvo lugar el pasado enero, de consecuencias mucho peores, la cual dejó al país entero en 'shock' tras la muerte de 46 personas y un global de más de 150 heridos.








