La Princesa de Gales mantuvo la compostura este sábado después de que varios manifestantes antimonárquicos la abuchearan durante el desfile de Trooping the Colour. Kate, de 44 años, viajó en la carroza Ascot Landau junto a sus hijos, el príncipe George, de 12 años, la princesa Charlotte, de 11, y el príncipe Louis, de 8. La familia recorrió el centro de Londres desde el Palacio de Buckingham por The Mall hasta Horse Guards Parade y regresó posteriormente al palacio.
Durante el recorrido, los Windsor pasaron junto a una protesta organizada por el grupo Republic. Los manifestantes llevaban pancartas con mensajes como Stop the Reign (Detengan el reinado) y coreaban consignas como Not my King (No es mi rey) y Not my Queen (No es mi reina). A pesar de los cánticos, que fueron compartidos en numerosos vídeos publicados en redes sociales, la Princesa, que estaba sensacional con un conjunto azul firmado por Catherine Walker que combinó con un sombrero de ala ancha a juego diseñado por Philip Treacy, se mantuvo serena y únicamente dirigió una gélida mirada hacia la zona donde se encontraban los manifestantes.
¿Qué es el Trooping the Colour?
Esta gran puesta de largo celebra el cumpleaños oficial del Rey. Aunque Carlos III nació el 14 de noviembre, fecha en la que cumplirá 78 años, esta tradicional ceremonia se celebra cada año en junio. La jornada estuvo marcada por el tradicional despliegue militar en Horse Guards Parade, mientras miles de personas se congregaban en las calles para ver de cerca a la familia real.
Un impresionante desfile aéreo
Kate y sus hijos dejaron atrás el episodio de los abucheos y más tarde se dirigieron al balcón del Palacio de Buckingham para contemplar el tradicional desfile aéreo posterior a la procesión en carruaje. Junto a ellos se encontraban los reyes Carlos III y Camila, el príncipe Guillermo, la princesa Ana y su marido, Sir Tim Laurence. También estuvieron presentes los duques de Edimburgo, los duques de Gloucester y el duque de Kent.
Todas las miradas volvieron a centrarse en el príncipe Louis, el más pequeño de los hijos de los príncipes de Gales, conocido por sus espontáneas reacciones en los grandes actos públicos de la familia real. Durante la jornada fue visto inclinándose para mirar por una ventana entreabierta y tratando de encontrar el mejor ángulo para seguir el desfile aéreo.
La exhibición sobrevoló el Palacio de Buckingham en diez formaciones e incluyó cazas Typhoon, helicópteros Chinook, aviones militares de transporte C-17 y a los Red Arrows, que dejaron en el cielo sus característicos colores rojo, blanco y azul. También participaron cuatro cazas F-35B de despegue corto y aterrizaje vertical.
Las protestas antimonárquicas
La Policía Metropolitana informó de que los manifestantes antimonárquicos debían permanecer en una zona designada de The Mall durante la celebración de Trooping the Colour. Según las autoridades, estas restricciones tenían como objetivo garantizar que el evento se desarrollara "sin interrupciones graves y con las mínimas molestias posibles para los caballos".
Por su parte, Republic había anunciado su intención de protestar "justo delante del Palacio de Buckingham" cuando la familia real apareciera en el balcón. Su director ejecutivo, Graham Smith, calificó las restricciones de "despreciables" y aseguró que obligaban a los manifestantes a permanecer en un lugar "donde los miembros de la familia real no podrán vernos".
Smith afirmó además que uno de los principales mensajes de la protesta era exigir responsabilidades a la familia real por lo que pudiera conocer sobre la relación entre el expríncipe Andrés y el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales. Republic defiende la abolición de la monarquía británica y sostiene que su objetivo es "hacer rendir cuentas a la familia real".








