Salen a la luz los ingresos ocultos del expríncipe Andrés: subarrendaba casas en Royal Lodge y sus hijas vivían gratis en palacios


Un informe desgrana los acuerdos inmobiliarios de la familia real británica


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5 de junio de 2026 a las 13:41 CEST

No es un secreto el elevado nivel de vida que siempre ha mantenido tanto el expríncipe Andrés como su exmujer Sarah Ferguson, pero menos público eran las fuentes de tan altos ingresos. Un informe de la Oficina Nacional de Auditoría, equivalente británico al Tribunal de Cuentas, ha revelado al menos una vía hasta hora desconocida con la que Andrés nutría sus finanzas: subarrendaba propiedades de la Corona. Además, el informe también saca a la luz hasta donde llegaba la protección de Isabel II a la princesas Beatriz y Eugenia y que continuó Carlos III. 

Andrés Mountbatten-Windsor y Beatriz de York en Ascot© Getty Images
Andrés Mountbatten-Windsor y Beatriz de York en Ascot

Ambos monarcas les sufragaban los simbólicos costes del alquiler de sus residencias: Ivy Cottage, en el palacio de Kensington en el caso de Eugenia, y el apartamento en el de St. James, donde vive Beatriz con su familia. Estas rentas se encuentran muy por debajo del precio de mercado. La primera está valorada al 68% de la última evaluación del mercado en 2026  y la segunda al 64%, según el informe. Recordemos que las propiedades de la corona, cuentan con esta reducción ya que los inquilinos deben hacer frente a determinados controles de seguridad. 

princesa beatriz y eugenia de york© Getty Images
princesa beatriz y eugenia de york

Mucho se ha hablado del trato del trato de favor que siempre han recibido por parte de su abuela, primero, y su tío, después, las hijas de Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson. Ellas, por su parte, siempre han respondido estando a disposición de la Corona para lo que fuese necesario y remando a favor siempre que viniesen mal dadas, a pesar de que no son miembro activos de la casa real y tienen  trabajos remunerados dentro de su actividad privada. 

El príncipe Carlos, la reina Isabel II, la princesa Eugenia y la princesa Beatriz en Scrabster.
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Esta situación no empezó a chirriar hasta que su nombre empezó a aparecer en los archivos filtrados de Jeffrey Epstein, que supusieron el 'destierro' de los exduques de York. Nada de lo que aparece en los correos prueba que su implicación conlleve algo alguna responsabilidad, ya que siempre aparecían junto a sus padres o mencionadas por ellos, pero la alargada sombra del financiero fallecido las alcanzó también a ellas. Ahora se sabe que la protección no era solo simbólica, también lo era económica y que Carlos III ha estado sufragándoles el alquiler a través de los fondos del ducado de Lancaster, propiedad privada del Rey, a pesar de que ambas son dos mujeres financieramente independientes sin deberes públicos con la Corona. 

Beatriz y Eugenia de York, junto a su padre© WireImage
Beatriz y Eugenia de York, junto a su padre

Los negocios paralelos de Andrés

Entre tanto, su padre, que hasta hace muy pocos meses pagaba una cantidad simbólica por la imponente  Royal Lodge, no solo se beneficiaba de este trato de favor derivado de su estatus, si no que subarrendaba hasta tres propiedades de la finca, situada en los terrenos de Windsor y propiedad de la Corona. Se desconocen los beneficios de esta operación que echa más leña al fuego después de la polémica por la irrisoria renta que pagaba. 

Andrés Mountbatten Windsor, durante la misa de Navidad en Sandringham de 2022© Samir Hussein/WireImage
Andrés Mountbatten Windsor, durante la misa de Navidad en Sandringham de 2022

El hermano del rey Carlos III pagó un millón de libras cuando entró a vivir en la propiedad  y gastó £7,5 millones en reformas.  Desde entonces, el contrato estipula que el alquiler anual era de solo un peppercorn rent, una figura legal británica que equivale a un pago simbólico (literalmente, un grano de pimienta y suele ser una libra esterlina), y que es la forma de mantener la validez legal del contrato sin exigir un pago real. 

¿Cómo ha generado sus ingresos? 

Aunque se apartó de sus funciones oficiales en 2019, Andrés siguió residiendo en Royal Lodge, en Windsor, hasta el pasado mes de febrero, pese a no contar con ingresos públicos. Esta situación ha despertado numerosas preguntas sobre su patrimonio. Según el portal Celebrity Net Worth, el expríncipe tendría una fortuna estimada en 3,7 millones de libras (alrededor de 4,3 millones de euros). 

El rey Carlos III y Andrés Mountbatten-Windsor, en una imagen de archivo© Getty Images
El rey Carlos III y Andrés Mountbatten-Windsor, en una imagen de archivo

Una de las grandes incógnitas ha sido siempre cómo ha conseguido mantener su nivel de vida. Se creía que su única fuente de ingresos fijos es la pensión que recibe por su servicio en la Marina Real, valorada en unas 20.000 libras anuales (23.000 euros, aproximadamente), pero de momento ya ha salido a la luz una nueva vía. Tras su retirada de la vida institucional británica, dejó de percibir el salario de 250.000 libras (unos 288.000 euros) que recibía a través del Sovereign Grant, según la BBC. Este dinero es una subvención pública anual para financiar los deberes oficiales del monarca británico y su familia cubriendo gastos como viajes, personal y mantenimiento de propiedades.

Otros 'royals' que no pagan el alquiler

Aunque el escrutinio público se posa principalmente sobre la familia York, Eugenia y Beatriz no son los únicos miembros no activos de la casa real que disfrutan de una renta cero. El informe de la Oficina Nacional de Auditoría también revela que la princesa Michael de Kent también tiene este privilegio en su apartamento del palacio de Kensington. 

Jardines del Palacio de Kensington, Londres© Shutterstock
El palacio de Kensington, en Londres

En cuanto a los activos de la monarquía con actividad oficial, hay 11 miembros a los que también se les sufraga el alquiler a cambio de sus deberes públicos. Se trata de los príncipes de Gales, que disponen de un apartamento en Kensington, el duque de Kent, los duques de Gloucester, la princesa Ana, los duques de Edimburgo, la princesa Alexandra y, los propios Reyes. 

Un portavoz del palacio de Buckingham ha celebrado la publicación de estos datos, pero ha pedido atender a los matices: "Agradecemos a la Oficina Nacional de Auditoria la elaboración de este informe, en línea con el compromiso de transparencia de la casa real. Esperamos que las averiguaciones ayuden a corregir, clarificar y contextualizar los numeros puntos relativos a las propiedades reales. Como señala el informe, la gestión de las propiedades reales se basan en numerosos factores para asegurar que las residencias son ocupadas de forma adecuada, dependiendo de su localización, inquilinos y propósito".