El duque de Kent (90 años) y la princesa Alexandra (89) han reaparecido hoy en Buckingham Palace cuatro meses después de la última vez que los vimos en un evento con los otros miembros más destacados de los Windsor. En su caso, los que son primos de Isabel II no querían faltar a esta importante cita en el día que la recordada monarca hubiera cumplido cien años. Aunque ambos forman parte de la Familia Real británica, cierto es que en los últimos tiempos han reducido bastante su presencia en eventos relacionados con la Corona.
Lógicamente, la edad no perdona y los dos hermanos han estado sentados en todo momento debido a sus problemas de movilidad, primero cuando mantenían una distendida charla con otros asistentes. Ahí, aparecían relajados tomando una bebida en una copa de cristal y degustando algunos dulces que había sobre la mesa. Posteriormente, tampoco se han puesto de pie -a diferencia del resto- cuando llegaba el turno del posado oficial, donde esbozaban una leve sonrisa frente al objetivo de la cámara.
Era en el acto que ha tenido lugar en el Salón de Mármol del emblemático palacio londinense, cuando la también conocida como Lady Ogilvy y su hermano mayor se inmortalizaban junto a los reyes Carlos y Camilla, la princesa Ana, el príncipe Guillermo y Kate Middleton, Eduardo y Sofie de Edimburgo y los duques de Gloucester. Fue el pasado 16 de diciembre, en este mismo lugar, donde los dos veteranos 'royals' acudieron al almuerzo navideño que organizaba también Carlos III.
Cabe recordar que están siendo unos meses complicados para ellos, sobre todo para él, tras la muerte de la duquesa de Kent a los 92 años el pasado 5 de septiembre. Aquel día, desde la institución monárquica se emitió un comunicado en el que lamentaban profundamente el fallecimiento de Katharine Lucy Mary Worsley, destacando de ella las numerosas organizaciones con fines sociales a las que estuvo vinculada, así como su empatía por los jóvenes y su pasión por la música.
Sobre la cita celebrada este martes, todos se han volcado en homenajear a su reina de leyenda, que batió todos los récords y fue la soberana más longeva de la historia de Gran Bretaña. Una mujer que llegó al trono muy joven y de manera inesperada, convirtiendo su vida en más de siete décadas de servicio a su país. Una jefa de Estado que marcó a varias generaciones en todo el mundo, siendo referente y figura muy respetada a lo largo y ancho el planeta. Una soberana como no se recuerda, que sigue aún muy presente en la opinión pública inglesa y que ha sido de nuevo homenajeada en esta fecha señalada.
A los Windsor se les ha unido el primer ministro inglés, Keir Starmer; el arquitecto sir Norman Foster, quien ganó la licitación para crear el monumento a la madre del Rey, así como Tracey Emin, Claudia Winkleman, el diseñador Erdem Moralioglu y la presentadora Martha Kearney, todos ellos miembros del consejo de administración del Museo Británico. Ha sido precisamente en este sitio donde los Reyes han podido ver las maquetas finales para el monumento en honor a Isabel II.
Uno de ellos presenta un retrato de la monarca cuando era joven, con la vestimenta de la Orden de la Jarretera durante los primeros años de su reinado. Otra obra representa a su marido, Felipe de Edimburgo, con su uniforme naval. También se ha podido ver el diseño del futuro monumento conmemorativo en St James's Park que incluye árboles y figuras en miniatura, así como las nuevas incorporaciones. Contará con un puente de vidrio y acero inspirado en la tiara nupcial de la Reina, jardines con senderos, una escultura de la Commonwealth y un busto de ella.










