La Familia Real Británica se ha consolidado, a lo largo de los años, como una de las más influyentes del mundo, adaptándose a cada momento de la sociedad y manteniendo hoy un vínculo estrecho con la tecnología moderna. Sin embargo, esta influencia no está exenta de normas. Porque influir no es dominar, sino saber controlarse. Esto limita su libertad a la hora de publicar en redes sociales, donde no pueden compartir el mismo tipo de contenido que cualquier otra persona. La institución opera bajo reglas estrictas que les permiten mantener su imagen mientras se adaptan a los tiempos.
Los Windsor, coronados en Instagram
Las redes sociales, como Instagram, se han convertido en una nueva forma de acercar la realeza al público, permitiendo seguir de cerca sus compromisos, actos oficiales y momentos destacados. La repercusión es enorme. La cuenta oficial de la Casa Real reúne alrededor de 13 millones de seguidores. Por su parte, los príncipes Guillermo y Kate alcanzan los 16 millones, donde, además de mostrar su agenda institucional, comparten en ocasiones imágenes más personales. Fotografías como la de la princesa Charlotte por su noveno cumpleaños muestran un lado cercano y familiar.
Muchas de estas imágenes están tomadas por la propia princesa de Gales, conocida por su afición a la fotografía, lo que refuerza aún más la imagen de los Windsor como una de las familias más seguidas en Instagram.
1. Solo contenido oficial
A diferencia de cualquier celebridad o influencer, los miembros de la realeza utilizan las redes sociales como una herramienta institucional. Solo pueden publicarse imágenes relacionadas con actos oficiales, compromisos o causas que apoyan.
2. Etiquetado cuidadoso
Basta con revisar sus perfiles para comprobar que apenas se etiqueta a personas individuales. Lo habitual es mencionar organizaciones, instituciones o entidades benéficas de relevancia. Esta práctica se ha reforzado tras el diagnóstico de cáncer del rey y de Kate, convirtiendo sus cuentas en una vía constante de colaboración con organizaciones como Macmillan y Cancer Research UK para concienciar sobre la enfermedad. Aunque no se etiqueta a personas, estas sí suelen aparecer mencionadas en el texto de la publicación.
3. Sin patrocinio
En muchas redes sociales puede resultar difícil distinguir entre un anuncio y una publicación, pero la familia real tiene prohibido participar en actividades promocionales o comerciales. Trevor Cooke, experto en privacidad de Earthweb, explica: "El sitio web oficial de la Familia Real establece explícitamente que sus miembros no pueden promocionar ni respaldar ningún producto, servicio o empresa. Esta restricción busca preservar la imparcialidad e integridad de la monarquía, evitando cualquier percepción de favoritismo o influencia comercial".
4. No se permiten selfies
Por lo general, los miembros de la realeza rechazan amablemente hacerse selfies, ya que priorizan sus compromisos cuando están en público. Aun así, existen excepciones. En un gesto cercano, la princesa Kate posó en una selfie durante su visita a la organización juvenil Streets of Growth, en el este de Londres, en septiembre de 2023.
5. La imparcialidad es clave
La neutralidad es uno de los pilares de la monarquía. Los miembros de la realeza no expresan opiniones políticas ni participan en procesos electorales. Según el sitio web del Parlamento británico: "Aunque no está prohibido por ley, se considera inconstitucional que el monarca vote en unas elecciones". Además, en la web oficial de la familia real se detalla que, como jefe de Estado, el rey debe "mantener una estricta neutralidad en asuntos políticos" y "no votar ni presentarse a elecciones". Por ello, no es habitual que ningún miembro de la familia real exprese opiniones políticas en público ni en redes sociales.
6. No se permiten cuentas personales
El príncipe Harry y Meghan Markle contaban con la cuenta @sussexroyal, pero tras dejar de ser miembros activos de la Familia Real, esta etapa quedó atrás. Actualmente, la duquesa de Sussex utiliza Instagram para impulsar su nueva marca, American Riviera Orchard. Al no formar parte activa de la institución, ya no está sujeta a las mismas normas.
7. Cuidado con la ubicación
Existen restricciones claras sobre dónde pueden tomarse fotografías. Tal y como señala Trevor Cooke: "A los miembros de la realeza se les suele prohibir tomar fotografías en ciertos lugares sensibles o privados, por ejemplo, dentro de las residencias reales. Esta restricción existe para proteger la privacidad y la seguridad de la familia real y evitar el acceso no autorizado a áreas sensibles". Aun así, en ocasiones se permite ver parte de estos espacios, como en retratos familiares o durante el confinamiento, cuando algunos miembros realizaron videollamadas desde sus residencias. En este sentido, Cooke concluye afirmando que "los miembros de la familia real deben actuar con cautela en las redes sociales, equilibrando sus intereses personales con sus responsabilidades para con la monarquía".










