Los príncipes de Gales volvieron a regalar una imagen de unión el pasado domingo, con motivo de la misa de Pascua, a la que cada año van por estas fechas. Perfectamente coordinados en tonos azules celeste y claros, el príncipe Guillermo y Kate Middleton acudieron con sus tres hijos, los príncipes George, de 12 años, Charlotte, de 10, y Louis, de 7, a la capilla de San Jorge del Castillo de Windsor. Es una de las grandes citas en la que la familia Gales al completo se une a los reyes Carlos y Camilla y al resto de la Familia Real, igual que sucede en Navidad. También es una forma de ver a los Windsor de nuevo unidos tras los escándalos que han sacudido al expríncipe Andrés, quien ya está retirado de todo foco público y no se le permite aparecer junto al monarca, aunque sea en eventos más privados y familiares.
Los tres pequeños príncipes George, Charlotte y Louis acapararon toda la atención. Bordaron sus papeles como royals y dieron un golpe de efecto junto a sus padres. Llamó mucho la atención Louis, quien está a punto de los 8 años, que cumplirá el 23 de abril, solo unos días antes del 15º aniversario de boda de sus padres. Louis ya parece todo un hombrecito con su traje oscuro de chaqueta cruzada, corbata azul clarita y zapatos de cordones al estilo inglés. Se va notando que ya es más mayor, que está dejando atrás la primera infancia. En esta ocasión, sus travesuras, sus divertidos gestos y muecas que nos encandilaron en el Jubileo de Platino de su bisabuela, Isabel II, han ido quedando atrás y ya actua casi como un adulto, derrochando educación y respeto.
Ahora, Louis es un niño más calmado, que ya no necesita que le den la mano, que guarda el protocolo, que saluda a las autoridades con una apretón, que sus padres, especialmente Kate Middleton, ya no tienen que estar tan pendientes de él. Louis domina el protocolo. Saludó a la prensa y a los curiosos con la mano y esperó pacientemente a que fueran desarrollándose todos los acontecimientos de este importante día. La única 'licencia' fue cuando, al entrar en la iglesia, el rey británico le hizo una carantoña en la cara que ya se ha convertido en viral, dando muestras de la debilidad del monarca por su nieto.
Los hijos de los príncipes de Gales no fueron los únicos niños que estuvieron presentes en esta misa de Pascua. Las hijas de Peter Phillips y de Harriet Sperling, Isla y Savannah, y Georgina Sperling, quien debutó por primera vez, también acudieron al acto.
El príncipe Louis nos conquistó a todos en 2022 cuando durante el concierto en honor a los 70 años de reinado de su bisabuela se convirtió en el protagonista y consiguió acaparar todas las miradas cuando, a sus 4 años, demostró que es un niño de lo más expresivo, mostrando todo tipo de emociones, desde el enfado, a la curiosidad, pasando por el aburrimiento o la resignación, y demostrando que su madre tiene una paciencia infinita cuando su benjamín le sacaba la lengua o le hacía pedorretas. Entonces, resultaba un tanto complicado para un niño de 4 años mantenerse quieto y sentado en su silla durante las actuaciones. Incluso durante las celebraciones del Día de la Victoria hace casi un año demostró que aún conserva su carácter travieso cuando se le vio bromeando con su hermano mayor, George, imitándole al atusarse el cabello. En la misa de Navidad de 2025, su atención se centró en un enorme bote de bombones Lindor que le había regalado alguien del público y se los arrebató a su padre con avidez.










